<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980</id><updated>2011-06-09T11:57:39.148+02:00</updated><title type='text'>Mismas reglas</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>83</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-533426656282655212</id><published>2008-07-25T18:33:00.000+02:00</published><updated>2008-07-25T18:38:51.830+02:00</updated><title type='text'>Bastión culinario</title><content type='html'>A las buenas, compañeros. Lamento, una vez más, mi prolongado silencio. Lo cierto es que, a pesar de mi perrería, no me decido a dar por concluida esta tarea (espero que en algún momento esto empiece a caminar de nuevo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras tanto y por si hay hambre, os informo, con la máxima moderación, que, de vez en cuando, me dejo caer por &lt;a href="http://bastionculinario.blogspot.com"&gt;aquí&lt;/a&gt;. Saludos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-533426656282655212?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/533426656282655212/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=533426656282655212' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/533426656282655212'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/533426656282655212'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2008/07/bastin-culinario.html' title='Bastión culinario'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-579255259878743694</id><published>2008-03-25T19:18:00.001+01:00</published><updated>2008-03-25T19:29:22.949+01:00</updated><title type='text'>Gol</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;No me acuerdo de cuando eché mi último polvo (mentira cochina, me acuerdo perfectamente, hasta el punto de poder dar la posición geográfica con la precisión de un GPS, las posiciones de otro tipo con la profesionalidad de Rocco Sigfredi, la duración del mismo con la sensibilidad de un reloj atómico, el día, la hora y el minuto en que se produjo con la exactitud de las Efemérides Astronómicas Internacionales y los detalles psicológicos de la interfecta con el distanciamiento de la doctora Melfi).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Enunciada mi confesión panterisizada, hoy quiero escribir sobre la mitificación del sexo, un acto de lo más placentero e interesante, pero evidentemente sobrevalorado en nuestra sociedad, hasta el punto de guiar comportamientos, finiquitar parejas, aniquilar amistades, enturbiar discernimientos y amnesificar cerebros. Todos conocemos cientos de ejemplos sobre las acciones enumeradas, pero me quiero centrar en una, muy concreta, la última para ser exactos, ya que he descubierto recientemente que mi prolongada sequía sexual me está haciendo olvidar las cosas importantes de la vida.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El momento de la iluminación me sobrevino el domingo pasado, a eso de las ocho y media de la tarde. Transitaba yo a la velocidad de crucero que me permiten mis piernas (unos diez kilómetros hora aproximadamente) por una planicie de un verde intenso, rodeado de un conjunto de deshechos humanos (treintañeros cada vez más próximos a dejar de serlo), ataviados con unos ridículos pantalones cortos, camisetas y petos rojos o azules, cuando un carril se abrió en la zona izquierda de la planicie. Forzando al máximo mi mermada musculatura, aumenté mi celeridad en otro kilómetro hora aproximadamente y, a punto de echar el bofe, conseguí proferir un grito de aviso, que bien podían haber sido mis últimas palabras, pero que el mediocentro de mi equipo, digno de cualquier unión deportiva de veteranos del IMSERSO, interpretó correctamente, lanzando un preciso y precioso pase al hueco. El vuelo del esférico completó una maravillosa parábola de una belleza tal que despejó todas mis dudas físicas y psicológicas. Un pase semejante sólo merecía un final. Con una agilidad inesperada, completé mis dos últimas zancadas, eché un vistazo al portero rival, situé el pie en el ángulo correcto y, con un sutil toque, nacido de una habilidad hace años olvidada, envié el balón al palo contrario, donde, con la suavidad de un milagro, golpeó dulcemente para acabar de alojarse en las redes, que lo acunaron como la más cariñosa de las madres. Hay sensaciones que no se pueden describir con palabras. Esta no (doble negación, o sea, que sí). Una sencilla y maravillosa palabra de tres letras: gol.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Lamento la decepción del lector habitual, pero a veces uno tiene que dar lugar a la sorpresa. Sé que todos esperabais un lamentable último evento que acabase con el bello momento recién narrado y que hiciera que la gloria de la pelota en las mallas no fuera más que otra triste utopía. Pero el caso es que fue gol. Después de un año sin jugar al fútbol, con las articulaciones anquilosadas, con el infarto acechante, con el patetismo de la media hora previa y de la media hora posterior, con las agujetas que aún me duran, con la endeblez de mis rivales (en un estado similar o peor que el mío), con la subjetividad de mi percepción (igual fue un melón al que di por casualidad), con todo lo que se os ocurra añadir: el caso es que fue gol. Y, entonces, la iluminación.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;¿Por qué llevaba más de un año sin pensar en lo que mola meter un gol? ¿Qué clase de alienación moral puede hacer olvidar semejante disfrute? ¿En qué tipo de detrito ético me estoy convirtiendo? ¿Cuál es la causa fundamental, si es que existe, de esta anomalía mental?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;El primer interrogante podría contraponerse a este: ¿por qué no paro de pensar en cuándo echaré el próximo polvo? Evidentemente, la biología domina sobre el intelecto, pero, aún así, es sorprendente la omisión inicial: más de un año sin recordar lo que mola meter un gol. El impulso reproductor es evidente, pero esto va más allá. Mi obsesión sexual anula otras, que podrían ser, al menos, tan importantes. Lo que me lleva a preguntarme qué otras cosas estaré dejando en el tintero por culpa de la ausencia de sexo compartido.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esto me lleva a la alienación moral. Un gol se puede ver como un acto agresivo, un síntoma de rivalidad, un afán de competición, pero también es la obra de un grupo, aunando estrategia, habilidad, precisión y belleza. Supongo que al acto sexual se le pueden asociar epítetos bastante similares, pero existe una diferencia, en lo que a las implicaciones posteriores atañe. Las consecuencias sociales de un gol no suelen ir más allá del alegre pique con tus compañeros de partido. Mientras que las de un polvo pueden ser mucho más serias.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Establecida la superioridad moral del gol y asumida, por tanto, la alienación descrita, el siguiente paso en mi reflexión es el detrito moral en que me estoy convirtiendo. Cierto es que hay, basta otear otros posts, circunstancias ajenas al sexo y su ausencia que colaboran a esta degeneración personal. De hecho, son tantas y tan variadas que escapan a mi escasa capacidad de análisis.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Llegamos, pues, al territorio de las conclusiones.&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Abandonado éste, una última reflexión: Siendo honesto conmigo mismo, la verdad es que tengo otras obsesiones mucho más dignas de su significado que “cuándo echaré el próximo polvo”. Los sempiternos problemas legales me impiden escribir sobre las mismas. Sólo añadir que, después del partido, acudí al Ibice, ilustre bar donde sirven el mejor bocadillo del mundo: panceta vegetal. Hacía más de un gol que no me comía ninguno. Con una sonrisa satisfecha, procedí a pedir uno y a ingerirlo extáticamente.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;br /&gt;Quién sabe, el mundo pudiera estar cambiando.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-579255259878743694?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/579255259878743694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=579255259878743694' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/579255259878743694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/579255259878743694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2008/03/gol.html' title='Gol'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-3230874500637715116</id><published>2008-03-18T19:35:00.000+01:00</published><updated>2008-03-18T19:42:50.812+01:00</updated><title type='text'>Huyendo</title><content type='html'>&lt;p class="MsoNormal"&gt;Desde hace un par de meses tenemos asistenta nueva en casa. La verdad es que fue un golpe inesperado cuando nos dejó la anterior. Llevaba varios años currando en casa y, aunque suene a tópico, era casi una más de la familia. Aparentemente, había encontrado un curro de jornada completa, que le venía de puta madre. Me alegré sinceramente de su mejora laboral, pero al cabo de unos días me entraron las dudas. ¿Sería un nuevo trabajo el verdadero motivo de su cambio o existiría otro?&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Mi talante, habitualmente confiado y despistado, ha sufrido una mutación en el último par de años, lo que me hace plantearme que a J (la llamaremos así) le ha podido pasar algo parecido. ¿Qué otra motivación pudo hacer que J decidiese cambiar de aires? La respuesta acudió a mí en milisegundos, con artículo, nombre y apellido: el puto inquilino.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Es cierto que J nos profesaba a mi familia y a mí un gran afecto, pero el puto inquilino es demasiado. Si es duro convivir con él, no quiero ni imaginarme lo que puede ser tenerlo como jefe. Tardamos más de tres meses en encontrar una sustituta de J que, casualmente, viene a limpiar los martes.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Esta mañana, el despertador me ha devuelto la consciencia a las 9:15 AM. Un par de minutos después he escuchado los penosos lamentos de el puto inquilino, cuando abandonaba nuestro hogar para ir a currar. Con una sonrisa he disfrutado de este momento mágico que me proporciona la vida y, mucho más feliz, he decidido volverme a dormir, dando las gracias por mis prolongados momentos vacacionales (sólo enteramente disfrutables si el puto inquilino está currando). Y, de repente, ha acudido a mí la imagen de R (la nueva asistenta), llegando a las 2:00 PM y encontrándome en casa. Mi gozo en un pozo. Con él, mi sueño reparador.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;No he podido afrontarlo. Comprendedlo, la fuerza de la costumbre, unida a mi descomunal capacidad para la resignación y la aceptación de las calamidades han hecho que mi vida sea llevadera, a pesar de la irrupción en la misma de el puto inquilino. Pero una cosa es soportar sus miserias y otra muy distinta justificarlas. Sencillamente, no me he atrevido a enfrentarme a los ojos acusadores de R, pensando que el horror de mi casa pueda tener algo que ver conmigo o que las licenciosas costumbres de el puto inquilino pudieran gozar de mis simpatías, connivencia o complicidad.&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Así que he tenido que huir. He encontrado a un buen amigo que ha aceptado que le invitara a comer (20 euros), aunque entraba a trabajar a las 3:00 PM, por lo que me he ido a un Crisol (54,90 euros) para hacer tiempo hasta las 4:00 PM, momento en que empezaba la sesión de cine (7 euros) que he decidido ir a ver, para hacer tiempo, mientras R limpiaba. A la salida del cine, he comprobado con desasosiego que la hora era todavía peligrosa (las 5:35 PM), así que he disfrutado media hora en una tienda de delicatessen , donde he adquirido medio kilo de queso curado de leche de nutria (19,21 euros).&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;&lt;o:p&gt; &lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;La tarde me ha salido por un pico, pero he comido unas acelgas cojonudas, tengo cuatro libros de aspecto estupendo (el último de Trueba, uno de cuentos eróticos de Roal Dahl, una novela de viajes en el tiempo de Joe Haldeman y uno de charlas científicas de Punset), he visto una película muy bonita (Juno, que hasta me ha sacado un par de lagrimitas) y el queso tiene un aspecto espectacular (tendré que esconderlo para que el puto inquilino no lo mancille (no es por mal rollo, su aspecto de nutria anoréxica (hablo de el puto inquilino, no del queso) me hace pensar que si lo consume podría estar perpetrando un acto similar a la antropofagia)). Pero por encima de estas consideraciones consumistas, la buena conciencia no tiene precio.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-3230874500637715116?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/3230874500637715116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=3230874500637715116' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/3230874500637715116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/3230874500637715116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2008/03/huyendo.html' title='Huyendo'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-4626075118325764901</id><published>2008-03-16T16:47:00.000+01:00</published><updated>2008-03-16T17:29:49.520+01:00</updated><title type='text'>Putadas italianas (continuación)</title><content type='html'>Existen multitud de formas diferentes de medir el tiempo. Varios estupendos ejemplos nos los da la vida de Galileo. Parece ser que comprobó el periodo de oscilación de un péndulo contando los latidos de su corazón en la catedral de Pisa, mientras observaba un botafumeiro o similar. Mucho más divertida era la forma en que controlaba el tiempo en sus experimentos sobre la caída de los cuerpos. Hijo de músicos, el mismo era un buen laudista. Para calcular el instante en que caía una de sus bolas (sujeto experimental), tocaba una melodía y contaba las notas que había interpretado hasta que la bola había llegado al lugar de destino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Más allá de Galileo, tenemos cientos de relojes, calendarios, clepsidras, pulsars y demás. Pero también es interesante la medida subjetiva del tiempo y para eso nada como las costumbres: los anuncios navideños, los coleccionables de septiembre, los fichajes de agosto, la canción del verano o las hemorroides de el puto inquilino. Lugares comunes que nos indican en qué fecha nos hallamos del año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y luego están los medidores subjetivos personales. Esos que sólo podemos entender cada uno. Para mí, últimamente, empieza a surgir la figura del viaje de fin de curso. Oteando el marchito blog, observo que mi última etapa fructífera en el mismo coincidió con mi retorno del viaje del año pasado y no me resisto a contaros las putadas de este año. Es cierto que han habido sucedidos y, sobre todo, sensaciones que merecen muchas más letras, pero me sigo guiando por los consejos de mi abogado sobre desvelar públicamente mis amores adolescentes. Así que voy con las putadas, también conocidas como bromas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al contrario que el año pasado, en que los chavales iban todo el rato con la mosca detrás de la oreja (lo que nos llevó a una broma retroactiva (ver capítulos anteriores)), este año el grupo era la candidez global cósmica. La verdad es que hemos desaprovechado una ocasión única para triunfar con nuestras putadas, pero tampoco hay que abusar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hicimos un par de clásicas: los cuernos del Moisés de Miguel Ángel, lejos de representar los rayos de la divinidad, aludían a motivos de la vida de Moisés (il cornutto de la Biblia) y a sucedidos de las vidas de los propios Miguel Ángel y Julio II (tuvimos que acudir a un primo de éste, al que su mujer había puesto los cuernos con Miguel Ángel, ya que la guía local se vio incapaz de ensuciar el nombre del casto papa). La otra clásica fue ponerles a buscar el símbolo de Benetton en la portada de la Catedral de San Marcos (por aquello de ser Venecia la capital del Véneto). Pero las que se han llevado la palma han sido las nuevas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera la perpetramos en Siena. Les contamos cómo Julio Cesar, después de su primera guerra en las Galias, había hecho desfilar a su ejercito en la medieval (esto no se lo dijimos) Piazza del Campo, justo antes de llegar a Roma, donde fue recibido con todos los honores y nombrado emperador. El incauto Cesar no hizo lo mismo después de la segunda guerra (??). Al llegar a Roma fue asesinado. Por este motivo, es costumbre que todos los viajeros que pasan por Siena, camino de Roma, desfilen por la Piazza, haciendo una reverencia ante la puerta del ayuntamiento, lo que no hizo Cesar, pero adorna el vídeo. Estuvieron estupendos (hasta daba pena grabarlos (gggg)).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La segunda fue más elaborada. De hecho empezó a preparase en Madrid, en la mercería de al lado de mi casa, donde compré nueve metros de cinta de colores (negro, verde, rojo y amarillo). Con ayuda de unos trozos de velcro, hice una cinta de unos veinte centímetros para cada uno de los chavales. Cuando empezamos la visita por el Coliseo, les contamos que la cinta era el distintivo del grupo y que la tendrían que llevar en un lugar bien visible, a ser posible en la oreja, prendida del auricular que teníamos que portar durante la visita. El éxito fue clamoroso (casi la tercera parte las llevó directamente en la oreja y el resto las lució en zonas claramente oteables -como también demuestra el vídeo). Curiosamente, ninguno de mis queridos alumnos se extrañó al no ver semejantes distintivos en ninguno de los grupos de turistas con los que nos cruzamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para ahondar en el cabronismo, hemos decidido no contarles nada y esperar a que lo vean todo en el vídeo. Claro que están un poco moscas, después de que lo único que les preguntaron los de segundo de bachillerato era que cuál había sido la broma de este año.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-4626075118325764901?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/4626075118325764901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=4626075118325764901' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/4626075118325764901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/4626075118325764901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2008/03/putadas-italianas-continuacin.html' title='Putadas italianas (continuación)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-8187368383496828856</id><published>2008-02-10T12:29:00.001+01:00</published><updated>2008-12-11T06:37:50.872+01:00</updated><title type='text'>Apócrifo, pero cierto: material dieléctrico blanco</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/R674I70WagI/AAAAAAAAABo/QsC3ppaELmo/s1600-h/penzias1.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0pt 0pt 10px 10px; float: right; cursor: pointer;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/R674I70WagI/AAAAAAAAABo/QsC3ppaELmo/s400/penzias1.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165338655020444162" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando Otto von Utter escuchó la campanilla de la puerta, no pudo evitar contraer su rostro con un gesto de fastidio. Aunque nadie que no le conociera bien se hubiera aventurado a predecir esa emoción en la habitualmente impávida cara de Otto. Hombre reflexivo hasta el aburrimiento, paciente extremo, de pachorra proverbial aceptaba con resignación estos avatares de la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Durante dos años había sido feliz en su ferretería de Nueva Jersey, clasificando formones, alicates, tenazas, sargentos y remachadoras, haciendo recuento de arandelas, tuercas, tornillos y clavos, inventariando cortavarillas, amoladoras y taladros, y, muy de cuando en cuando, atendiendo a clientes despistados. El prototipo habitual del parroquiano de su ultramarinos metálicos era un conductor que se había perdido en la autopista y que, con la excusa de comprar unos ganchos o, en caso de suma generosidad, un juego de destornilladores, le preguntaba cómo tomar el desvío que le llevaría al centro de la ciudad. Otto los atendía con su singular mansedumbre, pasivo hasta la médula, pero con su innato aire llano y afable que hacía que todos los que le conocían sintieran por él una inmediata simpatía, a veces cercana a la más sincera admiración. Así se había granjeado numerosas amistades, una de las cuales era la culpable de su inminente fastidio, ya que, sin lugar a dudas, era la responsable de la interrupción de su deliciosamente aburrido censo de escarpias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, Otto no tuvo necesidad de alzar la vista para saber que su amigo Arno era el causante del tintineo de la campanilla que anunciaba la llegada de un cliente. No se debió a las dotes de clarividencia de Otto, ya que éstas no existían, sino a la inusitada frecuencia de las visitas de Arno al establecimiento de Otto, que había crecido exponencialmente en las últimas tres semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto había conocido a Arno unos meses atrás, cuando Arno, cual parroquiano ideal, entró en la ferretería evidentemente perdido. Pero Arno no remoloneó con excusas y fue directamente al grano: con su peculiar acento polaco le preguntó a Otto si sabía cómo llegar a los Laboratorios Bell. Tras recibir las pausadas explicaciones de Otto, Arno se marchó sin ni siquiera darle las gracias, lo que provocó un agradecimiento inusual en Otto. Cuando Arno apareció el viernes de esa semana a la hora de cierre de la tienda, Otto aceptó de buen grado la invitación a la taberna.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Arno, con su melodioso acento, explicaba a Otto los pormenores de su proyecto radioastronómico. Otto sonreía sin entender, pero asentía cuando era necesario e, incluso, introducía alguna pregunta cuando el torrente de palabras de Arno amenazaba con amainar. Otto, amante de la vida ordenada, acogió con agrado esta nueva costumbre para los viernes por la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero hacía tres lunes que la situación había cambiado preocupantemente. Arno llegó en horario comercial y le pidió treinta metros de cable coaxial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tenemos algún problemilla con la antena -se excusó el polaco, sin poder ocultar un velo de inquietud en sus palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con el paso de los días, el problemilla fue creciendo a la par que la inquietud del amigo de Otto, cuyo rostro se vio surcado por profundas arrugas originadas por la preocupación. Aparentemente, todo marchaba bien en la antena, todo salvo un pequeño ruidito que se detectaba en la zona de las microondas. Arno y su compañero, Robert, achacaron esta leve interferencia a alguna fuente desconocida en el cielo, pero cuando apuntaron la antena a otros lugares del firmamento comprobaron que el molesto ruidito persistía. Durante una semana revisaron todo el equipo, sin lograr encontrar el origen del ruidito. Entonces decidieron cambiar todos los componentes eléctricos de su receptor y así se iniciaron las visitas profesionales de Arno a la ferretería de Otto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El aspecto del judío polaco se fue deteriorando con el paso de los días. Nunca había prestado especial atención a su imagen, pero el molesto ruidito tuvo un efecto desolador tanto en su barba, antes inexistente, como en su ropa, cada vez más arrugada y manchada. La semana anterior había tenido un momento de euforia, cuando pensó que el origen de su tortura eran unas palomas que habían anidado en la antena. Pero, después de encaramarse a la antena y echarlas, había comprobado con desolación que el invariable ruidito no había emigrado junto a las aves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Son las malditas palomas -dijo Arno con la mirada desencajada y sin siquiera saludar a su amigo tras entrar en la tienda.&lt;br /&gt;-Pensé que las echasteis la semana pasada -contestó Otto.&lt;br /&gt;-Sí, pero esas ratas con alas se han vengado. Otto, te necesito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto sabía cuando un amigo requería de sus servicios. Echó el cierre de la tienda, cargaron en su vieja furgoneta una escalera y un buen puñado de estropajos de níquel y se dirigieron hacia la colina donde los Laboratorios Bell habían erigido la funesta antena. Ya había anochecido y un manto de estrellas acompañó a los amigos en breve itinerario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pies de la antena, les esperaba Robert.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creemos que la culpa es del material dieléctrico blanco - afirmó a modo de saludo, con los ojos saltones y enloquecidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto descargó la escalera y acompañó a los dos radioastrónomos a lo alto de la antena. Con su habitual estoicismo observó la venganza columbina: lo que Robert había llamado material dieléctrico blanco no era sino un espectacular despliegue de excrementos de paloma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seis horas fueron suficientes para acabar con todo resto de la represalia fecal. Con paso vacilante, los tres hombres caminaron los escasos metros que los separaban de la sala de control. Los seis ojos se posaron en la pantalla, en la zona de las microondas: el molesto ruidito seguía siguiendo.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/R674gr0WahI/AAAAAAAAABw/ShF3eXhJH9k/s1600-h/penzias2.gif"&gt;&lt;img style="margin: 0px auto 10px; display: block; text-align: center; cursor: pointer;" src="http://1.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/R674gr0WahI/AAAAAAAAABw/ShF3eXhJH9k/s400/penzias2.gif" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5165339063042337298" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Derrotados, los tres hombres se despidieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos días, Arno tuvo que viajar, coincidiendo con la decisión de Otto de cambiar de aires. Su contacto con Arno pasó a ser exclusivamente epistolar. En una de las cartas, Arno le explicó que, por fin, habían descubierto el origen del ruidito. No había nada mal en la antena. El ruidito provenía del cielo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Nuestro buen amigo Bernard Burke nos puso en contacto con&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;un colega suyo, llamado Peebles. No creo que te gustará ese tal&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Peebles. Su excitación cuando le contamos lo del ruidito era aún&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;peor que el propio ruidito. Nos ha pedido que escribamos un artículo, &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;explicando nuestro descubrimiento. ¿QUÉ DESCUBRIMIENTO?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;me pregunto. A veces me avergüenzo de mi profesión. Pero, bueno,&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;supongo que escribiremos un artículo para el número de Julio del&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Astrophysical Journal, por si lo quieres leer. La verdad es que no sé&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;qué escribir...&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Otto no compró la revista y paulatinamente fue perdiendo contacto con Arno. Trece años después, recibió una extraña carta. Era una invitación oficial, a Estocolmo nada menos: unos tales Penzias y Wilson habían ganado el Premio Nobel por descubrir la radiación cósmica de fondo, lo que podía probar la teoría del Big-Bang. Otto no entendió el porqué de la invitación hasta que leyó el nombre que acompañaba al apellido de Penzias: Arno. Con una sonrisa, tiró a la basura la invitación mientras contaba las escarpias que acababa de comprar en la ferretería de la esquina.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-8187368383496828856?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/8187368383496828856/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=8187368383496828856' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/8187368383496828856'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/8187368383496828856'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2008/02/apcrifo-pero-cierto-material-dielctrico.html' title='Apócrifo, pero cierto: material dieléctrico blanco'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/R674I70WagI/AAAAAAAAABo/QsC3ppaELmo/s72-c/penzias1.gif' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-2365095887552417944</id><published>2008-01-02T13:16:00.000+01:00</published><updated>2008-01-02T14:11:51.269+01:00</updated><title type='text'>Con dos cojones</title><content type='html'>El estado semivacacional que produce un puente largo (recordad que en el gremio de los maestros las vacaciones se miden en meses, por lo que, con toda propiedad, se puede decir que los paupérrimos diecisiete días que nos dan en las navidades suponen un escueto puente largo) induce un ánimo reflexivo, que, con el puto inquilino en la lejanía, puede llevar al hallazgo de distintas noticias que pueden animar un día tonto. Por si lo tenéis, os dejo unas perlas que pueden alegrar vuestras vidas, mejorar vuestro humor, aumentar vuestra sabiduría y alimentar vuestros sueños.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empezamos con el descubrimiento de un grande de España: Leoncio Calle Pila, vecino de la ilustre villa de Santoña y miembro de una especie en vías de extinción: el concejal de Falange. Un prohombre que ante la perspectiva de privar a su bienamada ciudad del homenaje a uno de sus más notables ciudadanos, ofrece su vida y su servicio, &lt;a href="http://www.publico.es/espana/28718"&gt;con dos cojones&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esta no es la única acción del inefable Leoncio. Hace ya algunos años, propuso a los miembros de la Benemérita el uso de armas de fuego para repeler agresiones, para encarcelar a los agresores en los calabozos, donde, tranquilamente, les podrían dar por culo. Así mismo, propone una medida para acabar con la lacra de las drogas en nuestra sociedad. &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/espana/CANTABRIA/ESPANA/FALANGE_ESPANOLA_DE_LAS_JONS/concejal/Santona/pide/policias/repelan/tiros/apresiones/elpepiesp/19950906elpepinac_11/Tes"&gt;No os la perdáis&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejamos atrás al ilustre Leoncio y sus simpáticas propuestas y vamos con otro gran español, obviamente cojonado. No diré sus apellidos, porque los ignoro. Este forjador de País, dedica su vida a la sana y necesaria labor de la educación. Durante años, ha llevado adelante dos colegios madrileños, a pesar de los sinsabores y la ingratitud con la que se ha encontrado muchas veces. Como muestra, &lt;a href="http://www.elpais.com/articulo/madrid/MADRID/Quinientos/ninos/expulsados/colegio/Elipa/elpepiautmad/19790915elpmad_8/Tes"&gt;esta noticia&lt;/a&gt; fechada en 1979 nada menos. ¡Peste de padres!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no todo son noticias sombrías, amigos. La paciencia tiene su recompensa. Once años de espera, pero todo llega: por fin podemos ir a por &lt;a href="http://www.elmundo.es/elmundo/fotos_gente/2008/01/01/index_4.html"&gt;Buttercup&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Feliz año, por cierto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-2365095887552417944?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/2365095887552417944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=2365095887552417944' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/2365095887552417944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/2365095887552417944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2008/01/con-dos-cojones.html' title='Con dos cojones'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-8185563662126076747</id><published>2007-12-28T19:52:00.000+01:00</published><updated>2007-12-28T19:53:36.381+01:00</updated><title type='text'>Brown eyed girl</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Nota informativa: este post fue pergeñado hace algunas (no muchas) fechas y tuvo una vida onlain de cuatro horas y media. Tras una beódica conversación se me ha acusado de abandono bloguero. Por este motivo, decido republicar esta entrada, para la que recomiendo el consumo de palomitas.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;object height="350" width="425"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/SBNADJuOufs"&gt;&lt;param name="wmode" value="transparent"&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/SBNADJuOufs" type="application/x-shockwave-flash" wmode="transparent" height="350" width="425"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevo un chuzo correspondiente a la noche en blanco que atesoro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, lamento la puesta en común, pero questa nocte he sido partícipe de una serie de confesiones que me inspiran el presente post.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veamos, un muy buen amigo me comentó su reciente mal rollismo noviil, para con su novia. Básicamente (no estoy para sutilezas), ella estaba en modo anal: "Paso de todo lo que digas/propongas/hagas, porque estoy en modo anal". Desde fuera, la opinión es sencilla doble con queso. Pero él me dio un argumento definitivo: She is my brown eyed girl. Así que calléme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de copas después, una cuasi mejor amiga me comentó sus cuitas para con su él: "le mola una del gimnasio, pero yo mucho más". "Tras mucho puteo, apuesto por él: He is my brown eyed boy"... ¿qué puedo decir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esquivado el anterior marrón, me encuentro con el siguiente: Una pareja de lo más mejor bien avenida. Parecen felices por su más que próxima siguiente materni-paterni dad (y van tres). Pero hablando con ambos dos, empiezan a aflorar sendos malrollismos: que si no me entiende, que si va a su bola, que si yo doy más, que si no puedo con tanto agobio... Yo, en un alarde de buena amistad, no exenta de peligros, les pregunto que si van a seguir adelante: "s/hes my brown eyed mate..." what to say?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A tres patas me arrastro hasta el siguiente bar. Allí me encuentro con una reconciliación contra natura, pero shehe is my brown eyed girl...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Huyendo cual miserable doble con extra de lechuga, arribo a un bareto infecto, de dudosa catadura y obvia garrafilitud. Y me encuentro con mi más que mejor amigo, apunto de liarse con su más perniciosa ex, por supuesto brown eyed girl.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un colega, que no amigo, me salva del asunto, pero hay una trampa subyacente; ¿Qué opino de su siguiente ligue? (penosa, chuza, acaparadora, egoísta y, sin embargo, brown eyed girl).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin... qué decir... ¿puedo tener la mía? Pues la tengo y a mucha honra...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cenquiu beri mach.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-8185563662126076747?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/8185563662126076747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=8185563662126076747' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/8185563662126076747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/8185563662126076747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/12/brown-eyed-girl.html' title='Brown eyed girl'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-7618908243017400392</id><published>2007-11-10T12:53:00.000+01:00</published><updated>2007-11-10T13:24:43.959+01:00</updated><title type='text'>Amor verdadero</title><content type='html'>Espadachines, piratas, venganzas, traiciones, amor verdadero, magia, aventuras, brujas, duelos, príncipes... si quitamos las brujas y la magia y ponemos gigantes y milagros (dos), parece que estamos ante la introducción de La Princesa Prometida. Pero, no, al fin el cine nos da una aventura a la altura del clásico de S. Morgensten, una historia repleta de humor, magia y amor verdadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto, y por tanto advierto, que durante gran parte de la proyección, los únicos que nos descojonábamos eramos yo y mis ilustres acompañantes. Pero también debo decir que el número de sonrisas del tipo comomola y abuelitomelocuentasotravezmañana al acabar el filme eran adecuadamente numerosas, casi tanto como para congraciarse con el género humano, por muchos putos inquilinos que arrastren sus miserias por nuestra querida y bien amada Tierra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estoy hablando de Stardust, peliculón con todas las letras (no se pierdan a la cabra, ni el más claro homenaje al pirata Roberts y a la importancia de su reputación en la historia del cine).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También comunicarles la estupenda nueva de la aparición del penúltimo libro de Irvine Welsh, por fin en castellano. El cabronazo sigue sin bajar el listón en ninguna de sus novelas (de mayor quiero escribir una novela de Irvine Welsh). Albricias por la aparición de dos nuevos héroes: Skinner y Kibby. A disfrutarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, lamento mi prolongado silencio. Ni yo ni los médicos que me atienden sabemos si este post inicia mi recuperación bloggera o si es mi penúltimo estertor. Podría enumerar una retahíla de excusas (no tengo tiempo, el puto inquilino se ha convertido en una buena persona, he perdido la inspiración, me estoy centrando en otros intereses literarios, hay que dar paso a otra etapa o he caído en las redes del amor verdadero pero no quiero publicarlo por lo ilegal de mis sentimientos, pero sería, siguiendo el orden: mentira, inconcebible, nunca la tuve, no, pa`qué y sí, pero no me importan los problemas legales), pero paso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si acaso, hasta más ver, mis queridos hobbits.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-7618908243017400392?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/7618908243017400392/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=7618908243017400392' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/7618908243017400392'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/7618908243017400392'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/11/amor-verdadero.html' title='Amor verdadero'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-44637476324655842</id><published>2007-05-22T22:46:00.000+02:00</published><updated>2007-05-22T23:13:27.354+02:00</updated><title type='text'>Gracias, querido ideólogo</title><content type='html'>Estimados miembros del antiguo chat, el ideólogo malperson, en un sucinto comment, me ha recordado que hoy es mi cumple bloggero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según me dice el editor de entradas, esta es la 78 (aunque creo que cuenta los borradores, así que podrían ser 76 publicadas). Podría hacer un balance de las mismas: &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/ser-o-no-estar.html#comments"&gt;la más comentada&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/buitres_03.html"&gt;la más polémica&lt;/a&gt;,&lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/no-se-lo-pierdan.html"&gt;el mejor link&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/resaca.html"&gt;el video estelar&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/me-cago-en-sandios-interludio.html"&gt;la vaticínico-forense&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/attack-of-killing-pinos-from-hell.html"&gt;un cuento&lt;/a&gt;, &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/el-da-de-la-camisa-hortera.html"&gt;las que&lt;/a&gt; &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/el-da-de-la-camisa-hortera-estatuts.html"&gt;volveran a &lt;/a&gt;  &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/el-da-de-la-camisa-hortera-fraude-y.html"&gt; traer cola&lt;/a&gt;,  &lt;br /&gt;&lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/instintos_25.html"&gt;una injusticia&lt;/a&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lamento la ausencia de piñata (no la de caracactus, todo sea escrito). Ya sabes que estoy en una fase (cada vez más moderada) de &lt;span style="font-style:italic;"&gt;yo no quiero vecinas con puchero, yo no quiero sembrar ni compartir. Yo no quiero catorce de febrero, ni cumpleaños feliz&lt;/span&gt;, pero no puedo menos que agradecer sus felicitaciones. Sabe usté bien que sin usté esto no habría sido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-44637476324655842?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/44637476324655842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=44637476324655842' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/44637476324655842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/44637476324655842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/05/gracias-querido-idelogo.html' title='Gracias, querido ideólogo'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-6459216895131132256</id><published>2007-05-15T21:27:00.000+02:00</published><updated>2008-12-11T06:37:51.074+01:00</updated><title type='text'>Habemus fecha</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RkoL0cFkSbI/AAAAAAAAABA/vXD9jiidjeE/s1600-h/escanear0004.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RkoL0cFkSbI/AAAAAAAAABA/vXD9jiidjeE/s400/escanear0004.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064873726452189618" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Ya es oficial. El gran estreno del año tiene fecha, hora y lugar. Por fin os podréis deleitar con "Tócala otra vez, Han", la obra de la decada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a comentar nada sobre el argumento (ya la destripé en un post anterior, al que no pienso linkear, ya que confío en vuestra pésima memoria. Si alguno piensa venir al estreno, le recomiendo encarecidamente no leer ese post).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lugar es un colegio situado en la elipeña calle de José Luis de Arrese, número cinco (en el salón de actos). La hora las 17:30. Y la fecha el miércoles 23 de Mayo. La entrada es libre hasta que se llene el asunto y estáis todos invitados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No podéis comer palomitas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-6459216895131132256?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/6459216895131132256/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=6459216895131132256' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6459216895131132256'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6459216895131132256'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/05/habemus-fecha.html' title='Habemus fecha'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RkoL0cFkSbI/AAAAAAAAABA/vXD9jiidjeE/s72-c/escanear0004.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-6249681669840635772</id><published>2007-05-13T19:20:00.000+02:00</published><updated>2008-12-11T06:37:51.094+01:00</updated><title type='text'>Homínido, el</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RkdJLcFkSaI/AAAAAAAAAA4/oJg4J_4q4qg/s1600-h/hominido.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RkdJLcFkSaI/AAAAAAAAAA4/oJg4J_4q4qg/s400/hominido.JPG" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5064096766868343202" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-6249681669840635772?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/6249681669840635772/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=6249681669840635772' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6249681669840635772'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6249681669840635772'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/05/homnido-el.html' title='Homínido, el'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RkdJLcFkSaI/AAAAAAAAAA4/oJg4J_4q4qg/s72-c/hominido.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-7556391360838940382</id><published>2007-05-06T19:29:00.000+02:00</published><updated>2007-05-06T20:20:54.311+02:00</updated><title type='text'>Momentos históricos</title><content type='html'>El pequeño puentecillo de Mayo no me ha permitido escapar de el puto inquilino, pero, al menos, sí lo he podido compartir, lo que a veces es necesario. Además, en compañía de otros seres humanos, el puto inquilino tiende a esconder su ladina naturaleza, intentando mostrarse como un tipo sensible, atento, amable, generoso y sencillo. Hay que reconocer que no es mal actor, por lo que casi todo el mundo le toma como lo que no es. Lo que, antaño, me enfermaba. Pero debe ser que he madurado o algo, porque en este último viaje a los Caños, con el puto inquilino, he conseguido pasar de su hipocresía, su cinismo, su fachada, sus falsas sonrisas y he disfrutado de todo el asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También necesitaba un viaje de colegas, donde descargar tensiones y limitarme a disfrutar del papeo, las birritas y el mar. Es estupendo poder pirarte con una panda de cenutrios que tienen los conceptos casi tan claros como tú: despertarse tarde, tomarse otra copa, pedir otra lubina (lástima la falta de navajas), unas cañas, otra copa, dónde cenamos hoy, algún día llegaremos a la hora del desayuno, otra copa, a la playa?, otra copa y tú y tú...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, grandes momentos de la humanidad. Y si encima vienen aderezados por alguna fémina de buen ver, pues como que mucho mejor. Sobre todo si se produce un lanzamiento tejil a gran escala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo empezó a fraguarse en Barbate, a la espera de un arroz con bogavante. El Homínido apareció con el As, el Marca y la revista de Historia del National Geographic. Uno no puede evitar ser un tipo intuitivo, un maestro de la sospecha, un genio de la deducción, un detective de las emociones y un observador normal de lo palmario y evidente: "¿Qué pasa, que laFéminaencuestión es historiadora?". La negación del Homínido no pudo ser más afirmativa. Tras el descojone global, empezamos a memorizar los mejores momentos de la revista: Herodes, el gran rey de los judíos, La caída de los reinos de Taifas, Lisístrata la cortarrollos, el Foro Romano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo de ir de colegas es que el resto del planeta desconoce el idioma y puede llegar a perderse ante la reiteración de la chanza grupal y de las bromas secretas. Así, a eso de las tres de la mañana, adecuadamente cenados y copeados, estábamos a punto de perder definitivamente nuestras opciones con laFéminaencuestión. Nuestras veladas, aunque repetidas, alusiones a Herodes y los reinos de Taifas, unidas al resto de gilipollismos del viaje estaban construyendo un muro infranqueable para cualquier persona levemente ajena a nuestro entorno, como era el caso de laFéminaencuestión. Afortunadamente, a veces uno tiene sus momentos de inspiración.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cara de desconcierto de laFéminaencuestión manifestaba bien a las claras que no se estaba enterando de nada de lo que decíamos, a pesar de su indudable buena disposición para hacerlo. Así que la dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mira, laFéminaencuestión, nos estamos descojonando porque, en cierta ocasión, el Homínido intentó ligar con una chica, a la sazón historiadora, mediante el sistema de comprarse una revista de historia y luego hacerse el guay. De ahí los reinos de Taifas, Herodes y compañía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El careto de incredulidad del Homínido dejó en leve mueca el desconcierto anterior en el rostro de laFéminaencuestión. El ataque de risa posterior estuvo a punto de matarnos. LaFéminaencuestión siguió sin enterarse de nada y yo fui injustamente acusado de hijodeputacabronazo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-7556391360838940382?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/7556391360838940382/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=7556391360838940382' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/7556391360838940382'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/7556391360838940382'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/05/momentos-histricos.html' title='Momentos históricos'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-720658851914841771</id><published>2007-04-15T18:55:00.000+02:00</published><updated>2007-04-15T20:23:40.023+02:00</updated><title type='text'>Algunos lugares donde uno quiere no estar</title><content type='html'>Durante la labor de pastor de adolescentes a tiempo completo (aunque ese tiempo completo sólo dure una semana), uno se encuentra en las más variopintas situaciones, la mayoría de ellas agradables, divertidas o interesantes. La intensidad con la que viven las chavalas (lease &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2007/04/bromeando-por-italia.html"&gt;bromeando por Italia&lt;/a&gt;  para mayor información sobre el uso del plural en estos relatos) estos momentos potencian y realzan la sensación general de buen rollismo. Pero existen instantes en que uno sencillamente prefiere no estar. Sirvan éstos a modo de ejemplo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente de la noche anterior, hacia las ocho concretamente, cuando una recepcionista ultraborde de un hotel ultracutre te mira con ojos de odio mientras te taladra con una arenga del tipo: "too much noise, too much shouts, too much runs, too much telephone calls. Tomorrow will call the police...". A pesar del delicioso acento italiano que acompaña a la bronca, es demasiado temprano para ponerse a discutir. Te falta la presencia (lógicamente) de ánimo para explicarle a la gilipollas que el fútbol es así, que son adolescentes, de viaje de fin de curso, que qué cojones esperaban cuando admitieron nuestra reserva y nuestra pasta, que tampoco ha sido para tanto, que pelillos a la mar... Simplemente te sientes fatal, cómplice y responsable de lo sucedido. No, no tienes ganas de estar ahí. Aunque hay lugares peores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que los más próximos a la nefastitud máxima son las gondolas venecianas. Lo peor no son las embarcaciones en sí. A pesar de su decoración recargada y sus asientos Luis XVI, uno podría disfrutar del paseo por la espectacular ciudad si no fuera por los siguientes detalles:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;1) La sonrisa del gondolero.&lt;br /&gt;2) La presencia del gondolero.&lt;br /&gt;3) Las alabanzas que la pareja de adolescentes que nos acompañan dirigen hacia el culo del gondolero.&lt;br /&gt;4) Los dos amigos del gondolero.&lt;br /&gt;5) La idea absurda de las chavalas del grupo de pagar un poco más por la compañía de dos músicos.&lt;br /&gt;6) El reparto de góndolas ha dejado a dos chicas solas, así que esa será nuestra barquita.&lt;br /&gt;7) Que también sea la góndola de los amigos del gondolero.&lt;br /&gt;8) Que los amigos del gondolero sean los músicos.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, compañeros, pocas veces me he sentido más ridículo. Toda Venecia dirigiendo su mirada a nuestro nada discreto paso, mientras el gondolero nos sonríe, las dos chicas no paran de vitorear su culo y los dos músicos nos miran, entre dolidos y desdeñados, porque no coreamos sus canciones con el mismo entusiasmo que al culo del gondolero. Eso sí, se comprende por qué el agua está  tan guarra: no hay escapatoria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, no siempre se sabe que eres el pastor del rebaño. Es más, habitualmente nada nos descubre. Sin embargo, existe un sitio en el que no hay manera de esconderse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo largo del viaje hay momentos en que te sientes incómodo, a veces fuera de lugar. Instantes en que te pareces a un sargento o a un lorito de repetición. Pero sólo hay uno en que te sabes un extraterrestre: La discoteca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es curioso porque al principio no lo parece: ahí está tu copita en la mano derecha, mientras tu brazo izquierdo, con naturalidad y desenfado, se acoda en esa barra que, como todas las de la Tierra, está hecha a tu medida. Incluso la música, asumida su horterez (o precisamente por ella), tiene un punto que hace aflorar una sonrisa a tu rostro. Después de una semana en la que te has visto en fuera de juego en numerosas ocasiones (no conoces el idioma, no sabes cuánto falta para el hotel, no sabes dónde hay un buzón, no sabes el precio medio de una pizza, no sabes a qué hora quedaremos con la guía, desconoces el número de habitaciones, ignoras si lloverá mañana, no tienes ni idea de cuánto costará subir a la torre de Pisa...), de repente te ves en un territorio conocido. O eso crees.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema surge al estudiar la fauna que puebla el local. No se trata de las toneladas de adolescentes que se agrupan por metro cuadrado. A eso ya estás acostumbrado. Ni tampoco sus frenéticos bailoteos y sus espontáneos alaridos. No, de repente, vislumbras una mesita en la que tres tipos, claramente demasiado mayores, se sientan con una forzada sonrisa, incapaz de ocultar sus ganas de no estar ahí. Unos metros más allá, acodadas en otra barra, tres maduritas interesantes muestran su absoluto desinterés y desengaño, mientras lo intentan disimular, asintiendo ante las fugaces interpelaciones de algún grupúsculo de adolescentes. La discoteca se ve salteada por estas islas de incomprensión, por estos habitantes de Marte que no pintan nada en el lugar. Y, a mitad de trago, la realidad se hace paso en tu embotado y semiderrotado cerebro: son profesores. Y tú eres uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Existe un instante en el que puedes escapar: sacar al adolescente que llevas dentro. Dejar la barra y ponerte a saltar con ellos. Sabes que lo van a agradecer, pero hay que hacerlo deprisa y atenerse a las consecuencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En su lugar, aferras la copa y observas con desánimo que te quedan más de dos horas para volver al hotel. Nada de esto fue un error...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;uo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-720658851914841771?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/720658851914841771/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=720658851914841771' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/720658851914841771'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/720658851914841771'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/04/algunos-lugares-donde-uno-quiere-no.html' title='Algunos lugares donde uno quiere no estar'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-3184912053645998643</id><published>2007-04-12T23:02:00.000+02:00</published><updated>2008-12-11T06:37:51.490+01:00</updated><title type='text'>Orzar!!!!    (interludio)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/Rh6hvRJMW5I/AAAAAAAAAAo/5M9eoiVcicg/s1600-h/orzar.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/Rh6hvRJMW5I/AAAAAAAAAAo/5M9eoiVcicg/s400/orzar.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5052653665384160146" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;&lt;blockquote&gt;Tras el último saludo, Jack levantó la mirada al aparejo. El viento soplaba aún del oeste. Miró a proa y a popa. La cubierta estaba limpia, reluciente. Los marineros servían en sus puestos con una amplia sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Señor Hanson -dijo al piloto-. Ponga rumbo a Cabo Pilar y al Estrecho de Magallanes, si es tan amable.&lt;/blockquote&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así de fácil. Sabía que este duro momento tenía que llegar. No ha sido tan doloroso como creía. Veinte libros después, la sensación es clara: "POR FIN PUEDO EMPEZARLOS OTRA VEZ".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he sido aficinado a las trilogías. Y cuantos más libros tuvieran mejor. Esta se lleva la palma: veinte libracos (¿icología?). Hace un año y medio, cuando llegué al diez, decidí tomármelo con calma, pero todo llega. Por mucho que he intentado racionarlos, he acabado...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, azul en la mesana, me quedo mucho más tranquilo. Si alguien no entiende algo del post, que empieze por "Capitán de mar y guerra" (Patrick O'brian para más señas) y se deje llevar. Recomiendo que los saboree como se merecen. Si no, que se olvide del asunto (no hay un minuto que perder).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ORZAR!!!!!!!!!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-3184912053645998643?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/3184912053645998643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=3184912053645998643' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/3184912053645998643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/3184912053645998643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/04/orzar-interludio.html' title='Orzar!!!!    (interludio)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/Rh6hvRJMW5I/AAAAAAAAAAo/5M9eoiVcicg/s72-c/orzar.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-1219657377293151454</id><published>2007-04-09T13:45:00.000+02:00</published><updated>2007-04-09T15:11:09.266+02:00</updated><title type='text'>Bromeando por Italia</title><content type='html'>Una de las más sanas costumbres de mi Cole, a la hora de realizar el viaje de fin de curso, es la de tomar el pelo a los alumnos de una manera lo más clara y manifiesta posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo el año pasado, en Jesolo, habitación 308 del hotel, dos profesores y un guía, armados con una botella de grappa, empiezan a maquinar la broma de ese año. Los vapores del terrible licor de patata empiezan a hacer efecto. Al día siguiente cruzamos los Apeninos en pos de la bella Florencia, la ciudad de los Medicis. ¿Y quién no recuerda la sobrecogedora historia de Marco y su querido mono Amedio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa noche tocaba discoteca, así que nuestros protagonistas empiezan a dar forma al asunto, respaldados por sendos Jotasbecola: La cordillera de los Apeninos es el único lugar de Europa, junto al Peñón de Gibraltar, donde viven monos en libertad. Los simios italianos son ciertamente peculiares: pequeños, de ojos saltones y albinos. Se trata de los monos medi, que, obviamente dieron nombre a la más ilustre familia de la Toscana. Es más, seguro que todos conocéis la estremecedora historia de Marco en busca de su esquiva madre. Esta historia está basada en hechos reales. Como toque pintoresco se decidió adornar la leyenda con un personaje característico de la región de los Apeninos: Amedio, el mono medi. Seguro que habéis visto en Padua algunas camisetas adornadas con los dibujos de estos alegres chimpancés. No os preocupéis, también las podréis encontrar en Firenze. Pero, lo realmente interesante es observarlos en su medio natural. Si estáis atentos, es posible que los podáis ver saltando entre los árboles de los bosques que cubren los Apeninos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el alcohol, tan inspirador la noche anterior, nos traicionó el día de la ejecución de la broma. El guía estuvo estelar. No es fácil soltar la parrafada anterior a 41 adolescentes con el gesto firme, la voz segura, el verbo fluido y la actitud impertérrita. Y mucho menos cuando tus dos cómplices se están despollando según vas hablando desde el micrófono del bus. El caso es que, como ya he escrito, el día anterior estuvimos en la discoteca y nuestros adolescentes estaban fundidos. A pesar del espectacular despliegue del guía, no conseguimos el objetivo al cien por cien. Alguno intentó mantener los ojos abiertos, pero los monos medi no consiguieron mantenerles despiertos. Eso sí, al menos les tuvimos buscando las camisetas durante los siguientes días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este año, como siempre, los chicos (bueno, a partir de ahora transgrediré las normas del castellano y utilizaré el femenino como plural de un grupo bisexualizado, ya que el porcentaje chicas era mucho mayor que el de chicos (27-8))... decía, las chicas estaban sobre aviso. El empeño en no caer en la broma fue tan espectacular que no se creyeron el noventa por ciento de las cosas que les dijo el guía, que, casualmente, eran todas ciertas. La plaza Nabonna jamás se utilizó para simular batallas naúticas, Benedicto XVI no adorna uno de los frescos de San Pablo Extramuros, en Siena no se tomó la decisión de construir una nueva catedral que jamás sería terminada, en Venecia no hay canales...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El colmo del ridículo llegó en Roma, al viajar en metro hacia el lugar donde nos recogería nuestro bus particular. Involuntariamente, me retrasé con el noventa por ciento del grupo. Dejamos atrás las taquillas y nos encontramos con cuatro posibles salidas. Mis conocimientos del metro romano, debo confesar, son entre escasos y nulos. Es decir, no tenía ni puta idea de cual elegir. Acudí a los clásicos y opté por la del fondo a la derecha. Otro clásico (Murphy) se encargó de que mi decisión fuese errónea. Así, me vi rodeado por sesenta ojos que me miraban exigentes, mientras una oleada de preguntas muy similares a: "¿dónde está el autobús?" me asaltó, mientras yo, angustiado, estudiaba el desconocido paisaje con la secreta y, para qué negarlo, vana esperanza de vislumbrar el vehículo, al guía o a mi compañero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No sabía qué responder, cuando una muchacha vino en mi ayuda: "Esta es la broma". Veintinueve cabezas asintieron al unísono. Yo puse cara de poker, lo que potenció la sensación general de que nos habían pillado. Mi compañero, de apellido Agudo, llevaba una cámara de vídeo. Las chavalas decidieron que no sólo era esa la broma, sino que, además, la estábamos grabando. Como gallinas descabezadas, empezaron a girar y a hacer aspavientos al grito de Agudo, Agudo, para regocijo de los sorprendidos viandantes romanos. A pesar de la leve desazón que sentía, no pude evitar descojonarme. Ellas no me hicieron caso, hasta que una dijo: "¿No es ese el autobús?". El baile se detuvo. El autobús estaba a unos quinientos metros de nosotros. A su lado, mi compañero nos miraba estupefacto. Desgraciadamente no tenía la cámara en funcionamiento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, y a pesar de sus esfuerzos, conseguimos tomarles el pelo. Es cierto que nos lo pusieron tan difícil, que tuvimos que gastarles una broma con carácter retroactivo. Me explico. Las dos últimas noches del viaje fueron celebradas especialmente, ya que visitamos la cutre discoteca (leer futuros posts (creo que hablaré del asunto)). En Italia está prohibido fumar en todos los locales comerciales, así que les pusieron un sello en la mano, para poder entrar y salir de la disco sin problemas. La tinta resultó ser cuasi-indeleble. Ya en Milán, a un par de horas del vuelo de regreso, se me ocurrió comprar en una papelería tinta para sello. En el autobús, Manolo (mi compañero) leyó unas inventadas instrucciones para eliminar la tinta de la piel (lavare con petra pomezzi, aqua e molta pazenzia). Curiosamente, ninguno puso en duda la veracidad de lo que les contábamos. Es más, empezaron a explicarse el porqué los alumnos de los otros colegios llevaban o no el sello del día anterior, por qué no habían podido eliminar la tinta como la de otras discotecas y otra serie de interrogantes que, previamente, no se habían planteado. Aparentemente, ahora lo entendían todo. Tierna juventud...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-1219657377293151454?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/1219657377293151454/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=1219657377293151454' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/1219657377293151454'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/1219657377293151454'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/04/bromeando-por-italia.html' title='Bromeando por Italia'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-2500321158405458049</id><published>2007-03-31T22:03:00.000+02:00</published><updated>2007-03-31T23:09:38.374+02:00</updated><title type='text'>Despedida</title><content type='html'>Ayer por la mañana me desperté con la habitual sensación de desorientación con la que suelo comenzar las vacaciones. Aunque de nuevo impuesto, reconozco que este periodo vacacional me viene estupendamente, después del intenso viaje de "fin de curso", que  concluyó el martes pasado y del que espero escribiros en breve (no prometo nada, que luego pasa lo que pasa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba yo dando vueltas en la cama, sin tener demasiado claro cómo empezar esta semana de descanso: escribir un post... no, qué pereza; leer un rato... como que no me apetece demasiado; ver algo en la tele... casi mejor que luego; tocar la guitarra... joder, debe estar demasiado desafinada; putear a el puto inquilino... ESA ES LA RESPUESTA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La verdad es que es un pasatiempo estupendo. Era demasiado tarde para putearle en directo, ya que se había pirado a trabajar, así que decidí fastidiarle un poco el ordenador: borrar algún fichero, "retocar" su proyecto de fin de carrera, cancelar las pelis que se estaba bajando de la mula, consultar páginas de pornografía infantil... en fin, esas pequeñas cosas que te hacen empezar las vacaciones con una sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me puse a cotillear sus adquisiciones piratas y me llamó la atención una nueva carpeta: "Despedidas de soltera". Aunque me duela, debo reconocer que, en contadísimas ocasiones, el puto inquilino tiene momentos de inspiración. Empecé a visionar los cutre videos con un gesto de triunfo. Había encontrado un nuevo punto flaco en mi querido compañero de piso: hay que estar enfermo para disfrutar con esas cutrefacciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de media hora, estaba entregado a la nueva causa: el cabrón de el puto inquilino me había abierto las puertas a un desconocido, sorprendente y espectacular género porno. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde entonces, apenas he salido de casa. Me pasé todo el día visionando la extensa colección de despedidas de el puto inquilino. Por la noche pasé un rato por el Tuxcla. Había un cumpleaños. Me extrañó muchísimo que las chicas no estuvieran chupando las pollas a sus acompañantes masculinos. Qué pérdida de tiempo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-2500321158405458049?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/2500321158405458049/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=2500321158405458049' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/2500321158405458049'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/2500321158405458049'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/03/despedida.html' title='Despedida'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-826183812843831859</id><published>2007-03-11T13:48:00.000+01:00</published><updated>2007-03-11T14:34:09.065+01:00</updated><title type='text'>Apatía</title><content type='html'>El otro jueves, en el metro camino del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;cole&lt;/span&gt;, tuve un primer &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;atisbo&lt;/span&gt; de la próxima primavera. Su visión supuso un deleite inesperado a esas horas no muy tempranas de la mañana (el jueves es el único día que entro a una hora razonable).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La visión iba acompañada por otra chica y las dos iban charlando con un delicioso acento andaluz. Al llegar a Avenida de América, la amiga de la primavera abandonó el vagón, dejando a mi espectacular sorpresa matutina sola, sentada en el asiento de enfrente al mío.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo iba leyendo un libro y ella tenía un par de periódicos desplegados en el asiento de al lado, en los que iba subrayando artículos y recortándolos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con penoso fingimiento, me dediqué a &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;otearla&lt;/span&gt; por encima de mi libro con el modo fantaseo en &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;on&lt;/span&gt;. La chica era &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;guapísima&lt;/span&gt; y, además, estaba como un queso. Mi mente empezó a imaginar lo estupendo que sería no ser un cobarde-gallina-capitán-de-las-sardinas y forzar una conversación casual en el metro. Con mi gracejo y simpatía natural conseguiría el número de su móvil, la llamaría esa misma tarde, tendríamos un apasionado encuentro sexual y seríamos felices y comeríamos perdices el resto de nuestras &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;agotadoramente&lt;/span&gt; lascivas vidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ejercicio de disimulo no fue fácil ni exitoso al cien por cien. Así, nuestra miradas se encontraron cinco veces durante las siguientes tres estaciones, lo que acrecentó exponencialmente mi fantasía. Tenía que hacer algo. Sólo quedaba una parada hasta &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;Saínz&lt;/span&gt; de Baranda. No podía dejar pasar la ocasión, iba argumentando en mi cabeza. Pero sabía que mis argumentos no tenían nada que hacer contra la certeza de mi verdadera naturaleza de acusica-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;cobardica&lt;/span&gt;. Sabía que no tenía ni una sola oportunidad. Simplemente no me iba a atrever. Si sólo sucediera algo... bueno, un milagro...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, entonces, ocurrió. La funda de su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;pilot&lt;/span&gt; negro salió inesperadamente volando en una gloriosa trayectoria parabólica en mi dirección. Con asombro, observé cada segundo de su vuelo, consciente de que ahí estaba la oportunidad, el milagro. La tapa del &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;boli&lt;/span&gt; siguió el camino que le dictaban las leyes de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;Newton&lt;/span&gt; con una velocidad pasmosamente pausada. El tiempo parecía congelado. A cámara lenta, la funda llegó al suelo. Pero dos rebotes inesperados la alejaron metro y medio de mis brazos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La chica se quedó esperando, mientras yo estudiaba el lugar de aterrizaje de la tapa de su &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;boli&lt;/span&gt;. Tras un segundo de reflexión, lo vi claro: estaba demasiado lejos. Me tendría que incorporar, dar un paso, flexionar mis rodillas, agacharme y recogerla del suelo. Si sólo hubiera caído cincuenta centímetros más cerca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ella esperó otro par de segundos. Entonces se incorporó, dio tres pasos (ella estaba más lejos), flexionó sus delicadas rodillas, se agachó con suavidad y recogió la funda grácilmente. Volvió a su asiento y prosiguió con el subrayado, mientras el tren llegaba a la estación de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Saínz&lt;/span&gt; de Baranda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me sentí mal, ni fatal, ni peor. Ni siquiera fracasado. La funda, sencillamente, había aterrizado demasiado lejos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo cierto es que ahora, tras cuatro días de recuerdos &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;onanistas&lt;/span&gt;, empiezo a cuestionar mi actuación o, mejor, la ausencia de la misma. No sé, quizás envíe un mensaje a los encuentros del nuevo Tentaciones: "te conocí en el metro, nuestros ojos se encontraron, una oleada de electricidad estática me recorrió y sentí que estábamos hechos el uno para el otro. Creo que a ti te pasó lo mismo. Lanzaste la funda de tu &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;boli&lt;/span&gt;. Pero tienes un puntería de mierda. No te preocupes, amor, nadie es perfecto. ¿Quieres que nos veamos? Yo no paro de pensar en ti". O, a lo mejor, no lo envío.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-826183812843831859?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/826183812843831859/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=826183812843831859' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/826183812843831859'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/826183812843831859'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/03/apata.html' title='Apatía'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-6394814946917031867</id><published>2007-03-07T00:08:00.000+01:00</published><updated>2007-03-07T00:10:54.783+01:00</updated><title type='text'>Qué pena</title><content type='html'>Sí, me repito, qué pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es una lástima que el Barça no haya perdido como el Inter...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: No me importa lo que digáis del Madrid, porque, pase lo que pase, yo estaré viendo a Les Luthiers.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-6394814946917031867?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/6394814946917031867/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=6394814946917031867' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6394814946917031867'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6394814946917031867'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/03/qu-pena.html' title='Qué pena'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-5226320315211874384</id><published>2007-02-19T20:46:00.000+01:00</published><updated>2007-02-19T21:21:56.353+01:00</updated><title type='text'>Pánico en el estadio: Historia de dos manchas</title><content type='html'>Queridos amigos, me quedan, contando mañana, oficialmente nueve días en mi flamante curro de pastor de adolescentes. El día 28 de febrero termina mi contrato y se abren dos opciones:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) renovación con contrato indefinido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) boleto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teniendo en cuenta mis méritos docentes, mi relación con los chavales, mi implicación con el centro, los informes que han cursado sobre mi labor jefatura de estudios y dirección, y mi capacidad educacional sin parangón en esta tierra, la renovación debería ser cosa hecha. Pero, desgraciadamente, estos no son sino detalles sin importancia para el Barbas, el señor que tiene la última palabra (el malo malísimo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otras cosas se deben tener en cuenta a la hora de renovar a un profesor: la puntualidad, la longitud de sus cabellos, las camisas por dentro, la salud inquebrantable (o la enfermedad abnegada sin baja médica) y que no manchen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este curso he cubierto el expediente del Barbas con sólo una pequeña mácula: antes de navidades, a un alumno se le explotó un boli en el aula-taller del cole, lo que originó una molesta mancha en el suelo (y en mi expediente). Este pequeño borrón no me pareció demasiado grave, máxime teniendo en cuenta que no soy el único que frecuenta el aula y que no sabemos quién estaba allí cuando el boli se destintó. Pero hoy he cometido un error funesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mañana hacemos la primera representación de &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006_12_01_archive.html"&gt;Tócala otra vez, Han&lt;/a&gt; (buscar por abajo). Y para la misma necesitamos un ataúd negro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta tarde nos hemos quedado después de clase para pintar el féretro. Lo hemos trasladado al aula-taller, hemos cubierto el suelo de cartones y periódicos, nos hemos armados con pintura en spray y hemos procedido al maquillaje de la caja mortuoria. A mitad de orgia pinturesca, el Barbas se ha asomado a la ventana del aula y con una sonrisa triunfal me ha dicho que espera no encontrar ni una mancha mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con cara de poker le he dicho que habíamos tomado todas las precauciones necesarias. Pero, cuando se ha ido, he descubierto que esta aseveración era falsa. Al retirar todos los métodos preventivos, hemos encontrado una línea de pintura negra que ha conseguido esquivarlos: una penosa huella de mi crimen, de más de un metro de eslora se dibujaba en el suelo del aula-taller.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que no cunda el pánico, me he dicho acojonado del todo, mientras los chavales se descojonaban del asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Una fregona, deprisa.- Pero el agua no ha hecho nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Tiene Jesusa amoniaco? -levemente intoxicados y, a pesar de la ayuda de Jesusa, la línea seguía en el suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-AGUA-RAS, AL CHINO A POR AGUARRÁS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué momento. Nunca pensé que me fuese a sentir tan feliz de diluir una mancha. Pero sigo acojonado. La sugestión me hacía ver el espectro de la mancha, a pesar de que mis alumnos insistían en que hacía un par de bidones del santo disolvente que la mancha se había ido. Aún ahora, si cierro los ojos, la macabra sonrisa negra me sigue atormentando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo miedo...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-5226320315211874384?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/5226320315211874384/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=5226320315211874384' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/5226320315211874384'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/5226320315211874384'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/02/pnico-en-el-estadio-historia-de-dos.html' title='Pánico en el estadio: Historia de dos manchas'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-2968458400422141502</id><published>2007-02-04T13:21:00.000+01:00</published><updated>2007-02-04T13:53:58.816+01:00</updated><title type='text'>Regresión</title><content type='html'>Mi madre no se cansaba de recordar una anécdota que, según ella, definía una parte de mi carácter. Parece ser que cierto día, volviendo del colegio en nuestro flamante dos caballos amarillo, yo padecía un leve ataque de hambre. Siempre solícito, procedí a comunicárselo a mi hacedora, siguiendo un discurso parecido a este:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Mamá, tengohambretengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A lo que ella, siempre paciente, replicó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Vale, cariño. Estamos en el coche y no he traído nada. En seguida llegamos a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi respuesta no se hizo esperar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengohambretengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Contrarréplica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Ya te he oído, cariño. No me puedo inventar nada de comer. En cinco minutos te preparo la merienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Tengohambretengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-He tenido un día complicado en el trabajo, Ignatius. Te he oído. Por favor, ten un poco de paciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengohambretengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quieres hacer el favor de callarte?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Tengohambretengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Como te vuelva a oír un sólo "tengo hambre" más te voy a cruzar la cara con la Zapatilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que son las cosas del condicionamiento operante. Cuando mi madre mencionaba la Zapatilla, la historia se ponía dos puntos por encima de seria. Con resignación, mi mamá proseguía contando el sucedido. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Conseguí que te callaras, pero te situaste en la parte central del asiento trasero, de manera que te pudiera ver perfectamente desde el retrovisor del coche. Sin emitir un sonido seguiste moviendo la boca, repitiendo el mantra: "tengohambretengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambretengohambretengohambre tengohambretengohambre", de una manera aún más molesta y lapidaria, hasta que llegamos a casa. Subiste la escalera continuando tu tortura silenciosa y, al final, te quedaste sin merienda.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El otro día conseguí que un portero de discoteca me hiciera revivir tan  simpático suceso, cuando nos amonestó por cantar con alegría y alborozo: "Nada de esto fue un error" del incomparable Coti. Al principio no dimos crédito a lo que nos decía el maromo. Habíamos pagado nuestras exorbitantes consumiciones y estábamos dentro del recinto, con la música a todo volumen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cara de mala hostia del armario, nos hizo ver que la reprimenda iba en serio. Me disponía a discutir con el interfecto, cuando tuve una regresión a mi más tierna infancia. Gesticulando en modo tocapelotasespoco, empecé a repasar la letra del himno cotiano, a centímetros del mastuerzo, sin que un nanobelio escapase de mi garganta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Afortunadamente, el ceporro no había traído la Zapatilla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-2968458400422141502?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/2968458400422141502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=2968458400422141502' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/2968458400422141502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/2968458400422141502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/02/regresin.html' title='Regresión'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-6440055013153023598</id><published>2007-01-29T20:39:00.000+01:00</published><updated>2007-01-29T21:28:17.143+01:00</updated><title type='text'>Año sexual</title><content type='html'>Sé que es tarde para las reflexiones y los propósitos de año nuevo. Mucho más para lo acaecido el año anterior. Pero la redacción del presente post me ha llevado más tiempo del previsto, por razones que se irán viendo claras a medida que discurra su lectura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Empecé este resumen con el espíritu de Nick Hornby en &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Alta fidelidad&lt;/span&gt;. Decidí hacer dos listas: los mejores polvos de 2006 y los peores polvos de 2006. El primer dilema se me presentó a la hora del número de entradas que debería tener cada lista. Siguiendo la senda que propone el escritor venido a menos, cinco sería el número perfecto para ambas relaciones. Sin embargo, a tenor de las cada vez menos numerosas quejas que recibo por la inadecuada extensión de mis posts, pensé que cinco + cinco = diez eran demasiados polvos, si pretendía comentarlos mínimamente. Tras un par de semanas de reflexión, decidí que tres iba a ser mi cifra mágica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El segundo dilema consistía en la selección del listado que empezaría el post: ¿mejores o peores polvos? Cinco días más tarde, me decanté por empezar por los peores, para acabar con lo mejor. Un par de días de profundas reflexiones y de agotadores ejercicios de memoria me sirvieron para confeccionar un directorio preliminar bastante objetivo y veraz. Tan sólo necesité veinticuatro horas para realizar el segundo listado, ya que el ejercicio memorístico estaba ya hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba, pues, preparado para iniciar el post. Me senté delante de la pantalla en blanco y me dispuse a ejecutar la tarea, sintiendo el momento de excitación que preludia el comienzo de cualquiera de mis entradas. Segundos antes de empezar, eché un pequeño vistazo a las listas. La excitación desapareció al comprobar el parecido de ambas opciones. Mentiría si escribiera que las dos eran exactamente iguales, pero sus semejanzas eran asombrosas, por no decir tremebundas. Grosso modo, los polvos eran los mismos en los dos listados. La única diferencia era el orden en el que se circunscribían en cada uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a escribir la moraleja, por si a alguno se le ha escapado... TRES POLVOS EN UN AÑO... Pero los Montoya no aceptamos la derrota con facilidad. El sexo no implica sólo la penetración, existen los preliminares, los sesentaynueves, las caricias, los besos... Tras un par de segundos, decidí cambiar el enfoque inicial: la masturbación, una vez más, vino en mi rescate.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las dificultades que proponía el nuevo reto no eran pocas. Uno tiende a recordar las veces que folla (sobre todo si han sido tres), no ocurre lo mismo con las pajas, para bien y para mal. Desde este punto de vista, no hay gayola mala, así que opté por realizar una lista única con &lt;span style="font-style:italic;"&gt;la crem de la crem&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, insisto, las pajas no dejan su huella en nuestra memoria a largo plazo (al menos en la mía), por muy memorables que hayan sido. Pero hay un recurso infalible. Podía equivocarme en cuales habían sido las cinco (sí, había vuelto al espíritu Hornby) mejores pajas del año, pero no sucedería igual con la lista de las cinco mejores musas para las mismas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La confección de la lista no fue fácil, pero, sin duda, supuso una tarea más que grata. Y aquí llega el último problema. Publicar una lista de polvos me parece normal, pero la masturbación es demasiado íntima (más allá de los celos que pudieren suscitar o los problemas legales que pudieren acarrear...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-6440055013153023598?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/6440055013153023598/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=6440055013153023598' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6440055013153023598'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/6440055013153023598'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/01/ao-sexual.html' title='Año sexual'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-8771073508455908664</id><published>2007-01-13T18:44:00.000+01:00</published><updated>2008-12-11T06:37:51.915+01:00</updated><title type='text'>Apócrifo, pero cierto: Un encargo macabro</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RakbUbwRWlI/AAAAAAAAAAM/OKAOqxhbCxU/s1600-h/lavoisier1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RakbUbwRWlI/AAAAAAAAAAM/OKAOqxhbCxU/s400/lavoisier1.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5019573297542683218" /&gt;&lt;/a&gt;Cuando el vizconde Otto von Müller, a partir de ahora vizconde de O., leyó la extraña petición de Antoine, se limitó a encogerse de hombros. Hombre curtido por la vida, estaba acostumbrado a aceptar todo tipo de vicisitudes sin apenas inmutarse. A pesar de su aparente indiferencia, el vizconde de O. sabía que no podía fallar a Antoine. Aunque esto supusiera introducirse en un territorio hostil y extranjero, viajando más de mil kilómetros de penoso camino. Aunque tuviese que enfrentarse, desde su aristocrática posición, a unos revolucionarios descerebrados. Aunque se enfrentara ineludiblemente con las autoridades competentes. Aunque no supiera si saldría con vida de tan peligrosa aventura. Y sólo para ayudar a un conocido que, años atrás, le había hecho caer en desgracia con su familia y su prometida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando el vizconde de O. había viajado a París en el año 1774, no sabía que su vida iba a cambiar radicalmente. Sus costumbres relajadas y su amplia visión del hedonismo vital, le hicieron vivir la experiencia sin freno. La proximidad del matrimonio le hizo entregarse al libertinaje con una pasión que nunca había conocido y que no volvería a revivir. Su excesivo ritmo de vida supuso una dramática mengua en sus posibles. Cierta noche, a punto de salir del enésimo burdel parisino, ajustándose la chaqueta de su traje, comprobó con cierta preocupación que en su bolsa no había suficiente dinero para pagar los placeres recibidos. Su situación de cliente habitual, más su título de vizconde, le sacaron del apuro momentáneamente. Pero necesitaba una fuente de ingresos rápidamente. Hombre poco amigo de las cartas de crédito y del trabajo físico, encontró solución a su penuria en el bolsillo secreto de su chaleco. Allí guardaba la joya de su familia, un precioso anillo de oro blanco en el que había engarzado un diamante de 432 quilates, que debería sellar su próximo maridaje, tal y como habían hecho todos los primogénitos de su linaje, desde que habían alcanzado su inmerecida posición en la nobleza de su país.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de su corta estancia en la capital francesa, ya tenía un amplio conocimiento de los bajos fondos de la misma. No tuvo problemas en encontrar a un comprador de alta cuna, al que pensaba recomprar el anillo, en cuanto recibiese el peculio paterno que esperaba en breves días. Su único error fue no comunicarle al comprador sus intenciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El comprador resultó ser Antoine Laurent de Lavoisier, que lo recibió con una incómoda sonrisa unos días después.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Así que quiere usted recuperar su anillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En efecto –replicó el vizconde de O.-. El dinero no será problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Oh, en absoluto, se lo puedo devolver gratis, aunque ha sufrido una pequeña transformación. Acompáñeme&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de la inquietud que traslucían todos los gestos de Antoine, el vizconde de O. captó el orgullo en las palabras del ilustre químico francés. Con creciente desasosiego, el vizconde siguió a Antoine hasta su asombroso laboratorio. Se sentó en la única silla que había disponible y observó al joven aristócrata revolver en todos los cajones de la amplia pieza. Tras cinco minutos de búsqueda, Antoine se sentó encima de una mesa, sonriendo cordialmente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí está.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la mano derecha sostenía el aro del anillo y en la izquierda balanceaba un frasco de cristal, repleto de un contenido oscuro. El vizconde de O. miró con asombró el anillo. La perfecta circunferencia de oro blanco no había sufrido percance alguno. El problema era el diamante, el orgullo de su familia: no estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Y el diamante?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La orgullosa sonrisa de Lavoisier creció imperceptiblemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aquí-. El balanceo del frasco se hizo más notable. El vizconde de O. percibió el oscuro contenido más nítidamente. Era humo.- Es anhídrido carbónico. Yo estaba en lo cierto, el diamante está constituido por carbono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Anhídrido carbónico?- Indagó negligentemente el vizconde de O.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Más conocido como humo. Aquí lo tiene. No es necesario que me devuelva el dinero. Ha contribuido usted al avance de la ciencia. ¿Quiere que le invite a una cerveza? Aquí al lado hay una taberna…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así comenzó la amistad del vizconde con Antoine Laurent de Lavoisier, amistad afianzada por el intercambio epistolar de los dos hombres. La familia del vizconde no vio con buenos ojos la anécdota y mucho menos su prometida, que dejó de serlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora, veinte años más tarde, el vizconde de O. estaba a punto de reencontrarse con su amigo. Había recorrido los mil kilómetros sin percances, no había encontrado ninguna dificultad para infiltrarse entre los revolucionarios franceses, su falsa identidad había conseguido engañar a los altos funcionarios y parecía que la aventura podría concluir felizmente, dentro de las penosas circunstancias de la misma. La puerta de la celda gimió estridente. El vizconde apretó la carta que había transportado durante esos inquietantes veinticinco días y que ahora llevaba completamente arrugada en la mano derecha. Antoine estaba sentado junto a una mesa, escasamente iluminada por la luz de un candil. Escribía a gran velocidad&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Deje la comida sobre la cama –dijo sin darse la vuelta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Antoine…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Otto, eres tú! Loados sean los dioses. Pensé que no llegarías a tiempo. La ejecución es mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente, Otto anduvo junto a Antoine. Nadie diría que el que daba sus últimos pasos era el espigado francés, tal era su tranquilidad al caminar. La sombra de la guillotina se erguía sobre sus cabezas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RakbuLwRWmI/AAAAAAAAAAU/7Jw52XKGAeM/s1600-h/lavoisier2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RakbuLwRWmI/AAAAAAAAAAU/7Jw52XKGAeM/s400/lavoisier2.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5019573739924314722" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdugo condujo a Antoine hasta el funesto artilugio. Dos guardias impidieron el paso a Otto. Antoine se detuvo altivo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Déjenle pasar. Viene conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los guardias se amedrentaron ante el tono autoritario de su compatriota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Siento hacerte esto, amigo. No podía acudir a nadie más. Es por la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vizconde se situó al otro lado del cadalso y observó la afilada cuchilla que se alzaba sobre la cabeza de su amigo. Este le guiñó un ojo. El vizconde de O. recordó entonces las tranquilas palabras que le había dirigido Antoine en la breve entrevista que habían mantenido la tarde anterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Es una situación de difícil demostración empírica, por la ausencia de voluntarios para los experimentos. Pero la oportunidad la pintan calva. Creo firmemente en que el cerebro es el centro del pensamiento humano. Y también opino que es posible que la cabeza siga pensando, aunque sea unos segundos, una vez separada del cuerpo. Mañana lo podré demostrar. Pero te necesito a ti, para que registres el resultado del experimento. Sospecho que yo no podré hacerlo. Si una vez que me corten la cabeza, sigo pensando, te guiñaré el ojo derecho tres veces. Se han registrado guiños y otros espasmos en otras ejecuciones, pero podría ser una reacción casual. Si guiño el ojo tres veces, eliminaremos la casualidad de las observaciones. Es por la ciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El verdugo cortó la cuerda y la hoja pareció suspenderse en el aire, como negándose a acatar la ley que la obligaba a cercenar la cabeza de uno de los más grandes químicos de la historia. Su vuelo fue sorprendentemente breve. Aunque para el verdugo fue aún más sorprendente la reacción del amigo de Lavoisier. Sus ojos estaban desbordados por las lágrimas. Pero una sonrisa de complicidad se dibujaba en su rostro. Le dedicó tres guiños antes de alejarse, andando con estudiada parsimonia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-8771073508455908664?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/8771073508455908664/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=8771073508455908664' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/8771073508455908664'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/8771073508455908664'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/01/apcrifo-pero-cierto-un-encargo-macabro.html' title='Apócrifo, pero cierto: Un encargo macabro'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_OVrjOzgRwmo/RakbUbwRWlI/AAAAAAAAAAM/OKAOqxhbCxU/s72-c/lavoisier1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116829624173242731</id><published>2007-01-08T23:44:00.000+01:00</published><updated>2007-01-08T23:47:25.106+01:00</updated><title type='text'>Por acabar con el tema</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/vEkbfv8gB8c"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/vEkbfv8gB8c" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;advenedizos...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116829624173242731?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116829624173242731/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116829624173242731' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116829624173242731'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116829624173242731'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/01/por-acabar-con-el-tema.html' title='Por acabar con el tema'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116812892816909095</id><published>2007-01-07T01:15:00.000+01:00</published><updated>2007-01-07T21:12:51.676+01:00</updated><title type='text'>Año deportivo</title><content type='html'>Un año en el que España se proclama campeona mundial de baloncesto y en el que somos (aunque sólo sea virtualmente) ganadores del Tour de Francia debería catalogarse como año excepcional en el ámbito deportivo. Máxime cuando una de estas victorias me sirvió para meterme con unos cuantos &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/me-cago-en-sandios-interludio.html"&gt;agoreros de mierda&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no es oro todo lo que reluce. Sé que pensáis en el mundial de fútbol o que pensáis que pienso en la desastrosa temporada del Madrid. Pero no es eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año en el que se retira Zidane del fútbol (aunque sea por la puerta grande y con la cabeza bien baja) es obligatoriamente un año triste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un año en el que el gilipollas del Alonso gana otro mundial (luchando contra sus mecánicos, directores y entrenadores; corriendo con un motor de dos caballos, con ruedas triangulares, sin gasolina y sin dirección asistida; con todos los corredores del mundial intentando sacarle en cada curva y lesionarle en cada entrenamiento; con la organización regalándole los puntos a Schumacher e intentando que Fernando muriera envenenado con los canapés de cabrales adulterado que le servían cada mañana; con la prensa haciendo campaña contra su innata simpatía; con la envidia que levanta su humilde cuna y ascensión imposible en un deporte de masas, practicado en todas las escuelas de España, donde ya demostró ser el elegido de los dioses, el nuevo Mesías (cuando Pilatos mandó asesinar a todos los niños de 0 a 94 años intentando evitar su incomparable carrera hasta el número uno del universo); con las leyes de la física que se empeñan en favorecer a sus rivales, aplicándole fuerzas centrípetas y de torsión insufribles por cualquier otro ser humano, peraltando las curvas en su contra (y a favor de Schumacher)…) es, sin duda, un año malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, qué decir de la penosa victoria del FC Barcelona en el torneo del Real Madrid CF. Mancillaciones de este tipo me dejan sin palabras. Afortunadamente hay otros que han sabido expresar mis sentimientos mucho mejor que yo. No os perdáis los artículos: &lt;a href="http://me-teneis-contento.blogspot.com/2006_04_01_me-teneis-contento_archive.html"&gt;Felicitación al FC Barcelona&lt;/a&gt; del 26 de abril y &lt;a href="http://me-teneis-contento.blogspot.com/2006_05_01_me-teneis-contento_archive.html"&gt;El día después&lt;/a&gt; del 18 de mayo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un plano casero, tan sólo afirmar que la desaparición de Unión Penosa de la liga de Chamartín ha sido uno de los reveses más duros que mi cinturón y yo hemos tenido que afrontar juntos. Menos mal que el año que viene ya seremos veteranos y se barrunta el regreso de Insumisión FK.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116812892816909095?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116812892816909095/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116812892816909095' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116812892816909095'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116812892816909095'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/01/ao-deportivo_07.html' title='Año deportivo'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116791523077167247</id><published>2007-01-04T13:53:00.000+01:00</published><updated>2007-01-04T13:53:51.283+01:00</updated><title type='text'>Año gastronómico</title><content type='html'>Tras cuatro días de 2007 parece llegar el momento de mirar adelante, de empezar a poner en práctica los propósitos de año nuevo, de alterar las malas costumbres y de empezar a abrazar las buenas. Los primeros festines culinarios del nuevo año ya han sido recibidos con entusiasmo (si tienen ocasión, no dejen de visitar “la cuchara de San Telmo” en el casco viejo de San Sebastián y degusten cualquiera de los manjares que se ofrecen con cerveza sorprendentemente mal tirada –carrilleras, croquetas de ternera, foie con crema de manzana, tempura de bacalao…). Pero voy a hablar de los del pasado año.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El rey absoluto fue, sin lugar a dudas, el chuletón de buey. No quiero desmerecer otros momentos estupendos, como los dos cocidos blancos, la navajada brutal, el marmitako de Ina, la sobreingesta de panceta en el territorio del esquiador rojo, la sopa de marisco de Tazones, el escalope Armando, el J-35 del Hong o la mariscada a domicilio. Pero el ganador absoluto fue el ilustre pedazo de carne. Su momento álgido fue la primera quincena de agosto. El lugar, Viveiro. El paraíso, el restaurante O asador, sito en la mencionada localidad lucense. Sus dimensiones, pantagruélicas. Su origen no es gallego, sorprendentemente: el buey resultó alemán…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un chuletón de verdad debe superar con generosidad el kilo de peso (expertos consultados sitúan su peso ideal en los mil quinientos gramos) y debe ser servido ya cortado en pequeñas tiras (de unos dos o tres bocados), pero respetando la forma original del mismo. De esta manera podremos deleitarnos ante la delicada anatomía del glorioso animal, justificadamente sacrificado. Un vistazo de cualquiera de las tiras nos permite visualizar las tres partes del buey que nos han hecho tan felices en numerosas ocasiones: separados por dos vetas de la más deliciosa grasa animal, después de la panceta, observamos el filete, el entrecot y el solomillo, a medida que nos acercamos al imponente hueso que debe jalonar todo chuletón que se precie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A la fuente de carne deben acompañar un pequeño recipiente con sal gorda y una piedra o fuente al fuego, que nos servirá para calentar la carne. Cada tripalari tiene sus usos y sus gustos. En mi opinión, la carne sólo debe calentarse, aunque algunos prefieren estropearla, pasándola más de la cuenta sobre el crepitante sebo que rocía la fuente. Respecto a mis usos, debo reconocer que el chuletón supone todo un reto intelectual. Mi máxima gastronómica, que aplico a todos los manjares que ingiero  consiste en dejar lo mejor para el final, para obtener un deleite creciente. El chuletón no permite una simplificación de tal calibre. Si dejas lo mejor para el final, el disfrute puede no ser el mismo, por la sobredosis proteínica acogida en nuestra panza. La comida se convierte en un complicado jeroglífico. Cada pieza debe ser elegida con cautela y reflexión, de manera que respete el inestable equilibrio entre la excelencia de la pieza y el nivel de rellenado estomacal. El inicio del rompecabezas gastronómico suele adornarse con algún grito de ánimo (“¡POR LUGO”  es una fórmula de lo más adecuada). La conclusión del manjar debe ir acompañada de lágrimas de felicidad y orgullo por la tarea bien completada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejo diez líneas de silencio en honor a tanto gozo. En el plano casero, más allá de los mencionados cocidos y navajas o la novedosa sopa de pescado –que me permitió volver a creer en el amor-, el descubrimiento gastronómico del año ha sido la fascinante rúcola (o rúcula), maravillosas hojas verdes de un sabor inesperado e inquietante. La incredulidad, el estupor y la capacidad de asombro tienen un poderoso aliado en este estupendo manjar. Aderece sus ensaladas y, sobre todo, degústela junto a un fino carpaccio de ternera cubierto por copos de queso grana padano y regado por una fina lluvia de aceite de oliva virgen…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os dejo, las lágrimas me impiden continuar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116791523077167247?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116791523077167247/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116791523077167247' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116791523077167247'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116791523077167247'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/01/ao-gastronmico.html' title='Año gastronómico'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116770179762841595</id><published>2007-01-02T02:26:00.000+01:00</published><updated>2007-01-02T02:36:37.823+01:00</updated><title type='text'>Feliz Año</title><content type='html'>Tras una semana de ágapes "de compromiso", constato que el 2006 ha tenido dos efectos fundamentales en mi propia persona: estoy más gordo, estoy más calvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿En qué me baso? Muy sencillo. En los bientencionados comentarios de mis compañeros de ágapes anuales. "No es verdad que estés más gordo. Sin embargo, has perdido un huevo de  pelo" o "Tu melena sigue casi igual, pero has engordado un poco" han sido puntos de vista enfrentados, que han consumido varios minutos de los encuentros inhabituales, habituales de estas fechas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedo con los más sinceros, a la par que profesionales: "estás mucho más calvo", dijo mi peluquero. "Estás mucho más gordo", dijo mi entrenador personal de calistenia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En palabras de Zapatero, al año que viene mucho mejor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116770179762841595?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116770179762841595/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116770179762841595' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116770179762841595'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116770179762841595'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2007/01/feliz-ao.html' title='Feliz Año'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116716498860048374</id><published>2006-12-26T21:28:00.000+01:00</published><updated>2006-12-26T21:31:41.386+01:00</updated><title type='text'>EL DÍA QUE ME DESPERTÉ Y ME SENTÍ COMO UNA CHICA DE ANUNCIO DE COMPRESAS</title><content type='html'>Hoy es un día de esos en los que estoy tranquila, a gusto de ser como soy, confiada de mis posibilidades. Ha sonado el despertador y me he dado cuenta que ya llevaba un rato despierta, sonriendo ante la multitud de opciones que me brindaba la mañana. Me he puesto en pie de un brinco y, a pesar del pequeño tirón que he sentido en la espalda, he puesto los pies firmemente en el suelo y me he sentido feliz y he querido compartir esa felicidad con todos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  He entrado al baño y me he mirado en el espejo: me he visto preciosa, guapísima. ¿Cómo pude pensar ayer que me sobraban veinte kilos? He visto mi pequeña barriga y me ha resultado sumamente atractiva. Además mi piel está firme y tersa, ligeramente bronceada. No he podido evitarlo, aunque me da un poco de vergüenza contarlo, pero me he quitado el camisón y me ha excitado el verme desnuda. Porque, aunque tengo una tripita algo generosa, ¿qué hombre podría resistirse a mis pechos, ligeramente hinchados, con este canalillo, como dicen ellos? Al juntarme las tetillas, para aumentar el efecto, he sentido un leve cosquilleo y me he dicho que mejor parar, que hay que ir a trabajar. Me he metido en la ducha con una sonrisa eufórica, tal vez inducida por lo que oí ayer por la noche en "hablar por hablar": cuatro hombres dijeron que les encantaban las maduritas con rulos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  He sentido un sobresalto al entrar en contacto con el agua, ya que estaba helada. Me he acercado a la cocina, desnuda (me río de pensarlo) y he visto que se ha estropeado el calentador. Mejor, me ducho con agua fría que estimula la circulación. Después, he cogido el modelito que no me atreví a ponerme para fin de año y me he dicho: ¡qué narices, se van a enterar en la oficina! Al ponérmelo me he dado cuenta que me queda mucho más justo que hace unos meses, más ceñido, realzando mi figura. He tardado un poco en cerrar la cremallera, porque me dolían ligeramente los riñones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  He cerrado los cerrojos de la puerta pensando en el día maravilloso que debía hacer y he tenido una corazonada: seguro que hoy sí me había escrito. He bajado los escalones de dos en dos y he tropezado en el último. Afortunadamente, no me ha pasado nada, ni me ha visto nadie (menos mal, si me ven: qué vergüenza). Me he reído de lo tonta que soy. Me he acercado al buzón conteniendo la respiración y lo he abierto con los ojos cerrados, sin parar de sonreír. Entonces he notado un sobre con mis manos. Audazmente, lo he cogido y con los ojos todavía cerrados, me lo he frotado por encima del corpiño. Entonces he escuchado una risa traviesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Papá, ¿qué le pasa a la gorda?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Qué cosas tienen los críos. Al abrir los ojos he visto a mis vecinos de al lado. Son igualitos, parecen padre e hijo. ¡Claro, que tonta que soy!, como que son padre e hijo. Los dos me estaban mirando intrigados, sus ojos no se apartaban de la carta. Entonces he visto que era de Iberdrola. La he abierto. Tengo que pagar la luz antes de la semana que viene, que si no, me la cortan. ¡Qué bien!, así podré ver al guardia jurado del banco. Está como un tren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  He salido a la calle y he visto que hacía un poco de frío y que estaba algo nublado. Una leve brisa ha acariciado mi cara. He cogido una bocanada de aire fresco y me ha dado un ataque de tos. No he podido evitar soltar una pequeña carcajada, lo que ha empeorado la situación. Cuando me he recuperado, he visto que el portero me miraba impresionado (le he dejado cao con mi nuevo look). Le he sonreído y le he dado los buenos días. Él no ha respondido, cohibido por mi presencia, y ha seguido barriendo las hojas, como si no me hubiera visto. Pero le he calado. Sugerentemente, he empezado a caminar, cimbreando las caderas para dejarle sin habla por una semana. Entonces he notado que mi pie derecho resbalaba: dicen que pisar una caquita de perro trae buena suerte. He mirado para atrás un poco azorada, pero no había ni rastro del portero (menos mal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  De camino al metro, he pensado: mejor voy por el parque, hoy debe estar precioso. Porque hoy es hoy, porque soy como soy. La verdad es que es una suerte vivir tan cerca del Retiro. Hoy estaba alucinante. He visto una ardilla que subía astutamente por el tronco de un árbol. La he llamado y ha venido un mastín guapísimo, con las patazas llenas de barro y la boca llena de babas y se me lanzado. No sé como no me he caído al suelo. Entonces ha venido el dueño, un chaval de unos diecisiete años de los de ahora, alto y fuerte. Me ha mirado ruborizado y me ha pedido excusas, sin poder quitarme la vista del escote. Me he sentido un poco desnudada, pero también alagada, seguro que el chico va a pensar mucho en mí. Le he dicho que no se preocupara, y me he ido, aunque antes he fingido tropezarme, para que me pudiera ver mejor. Ahí sí que me he caído, porque el chavalín estaba corriendo detrás de su perro y no se ha dado cuenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me ha costado un poco levantarme (los riñones me estaban matando) y ha empezado a soplar el viento. En un segundo, el cielo se ha puesto negro y ha empezado a granizar. Me he ido corriendo al metro. Justo antes de salir del parque, me he resbalado y se me ha roto el tacón del zapato izquierdo. La verdad es que no aguanto los zapatos de tacón, así que con una repentina decisión me he quitado el otro zapato y le he roto el tacón yo misma. Me he manchado un poco de barro, pero ha merecido la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al llegar al metro, me he dado cuenta de que se me había olvidado el abono transportes en casa. Como no había taquilla y sólo tenía un billete de treinta euros, me he tenido que ir a la otra entrada: me he calado hasta los huesos, pero me encanta sentir mi pelo mojado contra mi cara (aunque me ha arruinado la permanente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al entrar al vagón, me he sentido la reina. Todos me miraban, hombres y mujeres. Y los hombres no podían quitar la vista de la parte alta de mi corpiño. ¡Qué éxito el canalillo!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Cuando estábamos entre Avenida de América y Cruz del Rayo, el tren se ha parado de repente y se han apagado las luces. Nos hemos quedado allí en total oscuridad. Al principio, algunos bromeaban, pero de repente todos nos hemos quedado callados, esperando. Entonces, lo he sentido: un leve roce en mi trasero. Me he sorprendido pensando lo tímido del roce, en lugar de escandalizarme por el asunto. No sé lo que me ha pasado, pero me ha excitado muchísimo. He esperado, pero no había respuesta. Ahí estaban tocándome, pero sin atreverse a nada más. Me he movido ligeramente hacia él, para darle una pista y él no ha retirado la mano. De repente me he sentido, mitad traviesa, mitad perversa, ahí en la oscuridad, dejando que me tocara un desconocido. Hemos proseguido los roces, y, a pesar de la levedad del contacto, me he visto excitadísima y no he podido evitar jadear un poco. Los movimientos suyos han tomado un modo rítmico, sin timidez, tocándome un instante para separarse luego y repetir el proceso, como si su mano rebotase, hasta que se han cortado bruscamente. Entonces, se han encendido las luces de repente. Él debe haberlo sospechado. Le he buscado, pero a mi alrededor solo había tres mujeres, de las cuales una no me quitaba los ojos de encima, sujetándose el bolso con mirada suspicaz. En fin, nunca sabré quien fue mi misterioso amante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con todos estos contratiempos, he llegado un poco tarde al trabajo, por primera vez desde que entré hace tres meses. Pero, eso sí, he sido la gran atracción: mis compañeras y, sobre todo, mis compañeros no han podido quitarme los ojos de encima. A todos se les desviaban la mirada hacia mi corpiño. Una amiga se ha levantado y se me ha acercado para decirme:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Cómo te atreves a venir con esas pintas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Desde luego las hay envidiosas. Entonces ha aparecido el jefe y mi amiga se ha sentado corriendo, pero yo me he sentido audaz y me he quedado ahí, de pie, esperando a que llegase hasta mí. Le he visto mirarme impresionado. Es que hoy estoy que lo rompo. Fíjate, qué de la emoción, ni siquiera me ha reconocido. Me ha preguntado que quién era y cuando le he dicho que trabajaba para la empresa, se ha puesto colorado (es que está casado y le estaban viendo todos mirándome como una bestía parda) y me ha echado. Pobrecito, lo que tiene que hacer para guardar la apariencias. Le he guiñado un ojo antes de irme, seguro que me llama un día de estos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  He pasado por el baño, antes de salir, y me he visto en espejo. ¡Qué horror!, espero que nadie se haya dado cuenta, imagínate que corte. Resulta que tenía manchado todo el escote con barro en forma de huella. Y, ¡como el perro era pequeñito!. Me he limpiado un poco y he salido a la calle, dispuesta a disfrutar del día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Como tenía tiempo, me he puesto a pasear sin rumbo, a disfrutar del día. He visto a la gente y me han dado ganas de ponerme a gritar que me sentía bien, a gusto, feliz. No he podido evitarlo, pero una gran sonrisa me ha ido acompañando durante todo el camino. He sentido que lo tenía que compartir y me he puesto a mirar a todos con los que me cruzaba. Ha sido muy divertido: tres personas se han cambiado de acera, dos me han dicho que lo sentían, pero que no tenían nada, y una viejecita simpatiquísima me ha dado una moneda de cinco céntimos, "para que me compre un bocadillo". &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Yo no he sabido que decir. Entonces, me he visto al lado de la biblioteca a la que iba mi antiguo novio y he decidido entrar a ver si le veía. Cuando he ido a cruzar la calle, ¡no veas que emocionante!: casi me atropella un coche que se ha saltado el semáforo, del pitido que ha metido casi me da un infarto. He entrado en la biblioteca y, cuando he llegado al piso de arriba, he visto a mi ex en el ascensor. Él no debe haberse dado cuenta porque justo cuando su mirada se ha juntado con la mía ha girado la cabeza bruscamente y se ha puesto a mirar el suelo. Le he visto estupendo, como menos pálido que antes, así con la mejillas sonrosadas. He pensado en bajar por las escaleras para saludarlo, pero, de repente, me ha asaltado una duda tremenda, y, como estaba en una biblioteca, me he quedado a ver si encontraba la respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Fíjate, con la cantidad de veces que lo he podido pensar hasta ahora, pero no se me había ocurrido. La verdad es que me he puesto un poco filósofa, que se dice. ¿A qué huelen las cosas que no huelen a nada? Me he acordado del colegio. Sí, había un filósofo muy famoso que había dicho lo mismo, pero en ese momento no he conseguido acordarme de quién era. Le he preguntado al bibliotecario, que me ha mirado con una sonrisa pícara: seguro que no está acostumbrado a que nadie le haga preguntas tan serias, y me ha dicho:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No sería: "yo sólo sé que no sé nada".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y, a lo mejor, tenía razón, se parecen mucho. He asentido y me ha mandado a la sección de cuentos infantiles. Me he pasado más de dos horas buscando, pero no lo he encontrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  De repente, he sentido un hambre tremenda, he mirado el reloj y me ha sorprendido ver que ya eran la seis de la tarde. ¡Esto de los libros sí que es una buena dieta! He salido a la calle, todavía pensando en como olerían las cosas que no huelen a nada, cuando me he olido la respuesta (je, je, que graciosa estoy hoy): las cosas que no huelen a nada huelen a hamburguesa. Ahí había un Burger King de esos que me había prohibido desde que empecé con el régimen hace seis años. Pues, un día es un día, y he entrado. Había un barullo tremendo, porque estaban celebrando el cumpleaños de una niña guapísima. La he ido a felicitar y la niña se ha puesto a llorar (claro, imagínate que emoción en tu cumpleaños). Entonces sus amiguitos han empezado a tirarme papeles, pajitas, bolsas de tomate y mostaza, vamos de todo. Ha sido muy divertido, hasta que ha subido el encargado y me ha dicho que debería darme vergüenza hacer esas cosas a mis años. Pobrecito, la verdad es que es un trabajo estresante, lleno de responsabilidades. Me he escabullido y he pedido una hamburguesa que estaba de oferta. No veas que rica, al final me he comido seis. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Cuando estaba dudando de si comprarme otra o no, he mirado al suelo y he visto una tortuga. La he cogido para verla mejor y, cuando se la iba a llevar al encargado para que preguntara de quien era (quién sabe, podía ser de una señora rica muy simpática que me llevara de excursión a Aranjuez, para ver a su nieto el mago), ha venido un señor y me ha dicho que soy una gorda ladrona y que le devolviera el regalo de su hija. Me ha dado la risa al entenderlo y se lo iba a explicar y decirle que me había quedado sin excursión, cuando ha llegado el encargado y me ha pedido que me fuera. Como era buena persona, me he ido, aunque se me ha caído la tortuga y se ha pillado en la puerta. Hay que ver, yo pensaba que tenían el caparazón más duro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me he ido corriendo, porque se estaba armando mucho escándalo. He recapacitado un poco y me he dado cuenta de lo mucho que me gusta el blanco, una cama recién hecha, el mar y los arenques en salmuera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ya eran las ocho y no me apetecía irme a casa. He visto un karaoke y me he metido (siempre había querido hacerlo, pero nunca me había atrevido). Había mucha gente. He cogido una canción de Ana Belén, la de la puerta de Alcalá y me he puesto a cantarla con todo el sentimiento, como hace ella. Todos se han reído mucho, es que es divertidísimo. A la cuarta vez que la he cantado se ha empezado a ir la gente, ¡claro!, tendrán que trabajar mañana. Me he pedido un whisky y luego otro y otro, la verdad es que he perdido la cuenta, pero el último no olía a nada. Entonces se me han acercado dos chicos de unos veintipocos. Uno me ha gustado mucho, alto y delgado con cara de pillo. El otro era simpático, aunque tenía muchos granos. Me he puesto a bailar con ellos y me he convertido en la reina de la pista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Como a eso de las dos me han dicho que si les acompañaba a otro lado. Me lo estaba pasando estupendamente, así que les he dicho que sí. Hemos ido a buscar el coche, que lo tenían lejísimos. La verdad es que estaba muy mareada, pero me lo estaba pasando bomba. Hemos llegado a un descampado y el bajito ha sacado una navaja y me ha dicho que le diera todo lo que llevaba. ¡Qué bromista!. Le he dado el bolso y ha fingido enfadarse porque no me quedaba nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Deja de reírte gorda de mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y me ha pegado un empujón. Me he resbalado y se me ha salido una teta del escote. Me ha hecho mucha gracia y me he sacado la otra en broma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -A esta nos la follamos -ha dicho el gordo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Qué gracia la forma de hablar de los jóvenes de ahora. Se me han acercado y han empezado a meterme mano. Hay que reconocer que me han puesto a cien y qué guapo era el alto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -La zorra tiene la regla. Yo ahí no la meto - y el alto se ha ido. Mejor, parece que el gordito sabe más de estas cosas. Me ha bajado las bragas, como si yo no quisiera y me ha dicho que no gritara que si no me rajaba, pero no le he podido hacer caso, porque, que vergüenza, pero es que me ha puesto, puf, vamos que ahora ya sé lo que es un orgasmo de esos. Ha acabado en menos de un minuto y se ha ido corriendo. Hay que prisas que tienen los jóvenes de hoy en día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me he quedado un rato tumabada pensando en a que olerían las estrellas. He mirado el reloj y he visto que eran casi las seis de la mañana. Me he dicho, moza a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No sabía muy donde estaba, así que he empezado a andar un poco sin rumbo. De repente me he visto en el viaducto. Ya han puesto las mamparas de cristal para que la gente no salte. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Entonces, he visto mi reflejo en uno de los paneles: el vestido todo roto y sucio, mi pelo revuelto, la cremallera que había cedido a la presión de mis michelines. Creo que sólo puedo definirme de una manera: grotesca. Con esa sonrisa de gilipollas como si hubiese pasado el mejor día de mi vida. Lo he pensado: el cabrón de mi novio lleva cuatro meses sin escribirme y recibo un aviso de cobro de la luz, mis vecinos o me ignoran o piensan que soy una gorda asquerosa, he ido haciendo el ridículo con un traje de fiesta para una chica con diez años y veinte kilos menos que yo, manchado por la huella de un perrazo, me han echado del trabajo, he visto a mi ex y no se ha dignado ni a saludarme, he matado a una tortuga rompiendo el corazón a una niñita de mierda, me han querido robar y un hijoputa me ha violado, y, encima, me he comido seis hamburguesas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  De repente me he visto allá arriba, encima del panel. No me he dado cuenta de como, pero ahí estaba. He mirado al suelo, allí abajo, no pasa ni un coche. He mirado a mi alrededor y he visto las calles desiertas iluminadas todavía con farolas, aunque empezaba a amanecer, esas calles que mañana volverán a llenarse se esa gente asquerosa que no sabe compartir tu felicidad y que, no contentos con eso, te van hundiendo en el fango hasta que te sientes tan miserable como ellos. Sé que no me van a echar de menos, por lo menos a ver si me ve alguien y le jodo el día. He saltado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El suelo se acerca de prisa y siento un cosquilleo en mi entrepierna. Miro y veo que, de repente, las alas de mi compresa se despliegan. Voy a chocar contra el suelo, pero en un instante remonto el vuelo, encima de mi compresa. El cielo se llena de colores y veo la ciudad allá abajo, pequeñita, sucia, sin vida. El aire está lleno de liquiditos azules y de zumo de naranja, de risas, nubes y cosas que no huelen a nada. A mi alrededor veo a cientos de mujeres que también vuelan con sus compresas. Ya sabía yo que era mejor que los tampones. El viento se llena de música: es Satisfaction de los Rolling.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Mi pelo vuela conmigo, soy feliz de ser como soy, de ser mujer. Veo una plataforma en una nube, hacia allí nos dirigimos. Es como la entrada de Pachá, pero da a la escalinata de un palacio. Cambia la música: taratitotiii, tarariroriii tatatito tatito tatitoti... sorpresa sorpresa, y ahí esta Isabel Gemio esperándonos a todas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me río a carcajadas. Desde luego, Mick Jagger no tenía ni puta idea.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116716498860048374?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116716498860048374/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116716498860048374' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116716498860048374'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116716498860048374'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/12/el-da-que-me-despert-y-me-sent-como.html' title='EL DÍA QUE ME DESPERTÉ Y ME SENTÍ COMO UNA CHICA DE ANUNCIO DE COMPRESAS'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116708027415496546</id><published>2006-12-25T21:57:00.000+01:00</published><updated>2006-12-25T22:07:07.806+01:00</updated><title type='text'>Mensaje de su Majestad</title><content type='html'>&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/AqI-cjYBG3Q"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/AqI-cjYBG3Q" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí tenéis una &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=v5MCZqI9y94"&gt;herejía&lt;/a&gt;, por si lo preferís.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116708027415496546?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116708027415496546/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116708027415496546' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116708027415496546'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116708027415496546'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/12/mensaje-de-su-majestad.html' title='Mensaje de su Majestad'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116639453056605823</id><published>2006-12-17T23:28:00.000+01:00</published><updated>2006-12-17T23:41:50.093+01:00</updated><title type='text'>Apócrifo, pero cierto: Historia de un chófer</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/1600/963535/einstein1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/320/467382/einstein1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Otto von Müller aceptó con indiferencia la noticia que le comunicó el réctor de la universidad. Hombre desapegado y conformista, cuya mayor virtud era la dejadez estoica, escuchó las palabras de su máximo superior sin apenas dibujar un gesto. Dicen los que le vieron que el asomo de un movimiento afirmativo fue todo lo que pudieron leer, más allá de su expresión conforme. Alguno insinuó, tras intercambiar unas palabras con Otto, que la indiferencia que le causó la noticia sólo era comparable a la que le producía el inesperado declive de la caza del pato en su pequeña, aunque encantadora, localidad natal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquella mañana se dirigió a la oficina y, en lugar de tomar las llaves de la camioneta, que había conducido en los últimos dos meses, cogió las del coche oficial del réctor. Con un saludo desmañado, se despidió del conserje y dirigió el vehículo a la dirección estipulada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un joven de aspecto despistado, de asombroso parecido con Otto, le esperaba desgarbadamente en la acera de la calle. Otto bajó la ventanilla del coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Es usted Albert Einstein?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-En efecto- replicó el joven.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Suba, voy a ser su chófer. Me llamo Otto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin mayor ceremonia, el joven se introdujo en el vehículo y Otto condujo hacia las afueras de la ciudad. Una hora más tarde, los dos hombres llegaban a una pequeña sala de conferencias, en el ayuntamiento del alegre pueblo. La sala estaba llena a rebosar. Una espectacular ovación saludó su llegada. Albert y Otto caminaron juntos hasta la primera fila de la sala. Allí sus caminos se separaron: Albert se encaramó a la tárima y Otto se sentó en un asiento reservado. El silencio se hizo en la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una hora más tarde, una nueva ovación festejó el final de la charla. Albert asintió modestamente y esperó el turno de preguntas. El silencio del momento rivalizó con el que sólo se puede sentir en el vacío. Tras unos segundos de pausa, una nueva ovación anunció el fin del escueto turno de preguntas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto condujo a Albert hasta su casa. Cuando estaban a punto de despedirse, Albert le propuso a Otto tomar una cerveza en una pequeña taberna cercana. Otto asintió sin dubitar, tal era su talante ante este tipo de ofrecimientos. Así nació una peculiar amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto no entendía nada de la teoría de Einstein, pero escuchaba sus conferencias sin perder detalle, disfrutaba del silencio incómodo que invadía los salones, cuando se iniciaba el temido turno de preguntas, sonreía ante el alivio que se producía invariablemente cuando éste terminaba y se deleitaba en el mudo tránsito de la conferencia a la pequeña taberna, donde había surgido su peculiar amistad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras el primer y pausado trago -nunca antes- de una cerveza bien tirada, los dos jóvenes se entregaban a las más diversas conversaciones, que nunca trataban ni de ciencia ni de asuntos personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos meses más tarde, tras una nueva conferencia sin preguntas -lo que suponía un pleno desde que Otto conducía para Albert- y después del primer trago, Albert introdujo un inesperado cambio en su diálogo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Otto, ¿tú qué opinas sobre la teoria de la relatividad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto dejó fluir la cerveza todo el largo recorrido de su estrecho esófago, antes de responder con su insuperable pachorra:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creo que lo mismo que el resto de tus conferenciados: no entiendo una palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Albert recibió con una cálida sonrisa esta respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Sin embargo -continuó Otto-, creo que sería capaz de reproducir tu charla palabra por palabra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sonrisa de Albert se ensanchó ligeramente. El ensanchamiento creció gradualmente, mientras Otto, en la pequeña taberna que había cobijado su amistad, repetía cada palabra de la conferencia de Einstein, sin errar una sola coma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿De qué te ríes? -indagó Otto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-De nada -respondió Albert-. Creo que mañana me apetece conducir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una estruéndosa ovación recibió a los dos jóvenes, la tarde siguiente. El teatro de la pequeña localidad estaba completamente abarrotado. Cientos de entusiastas y curiosos dieron rienda suelta a su emoción ante la llegada del ilustre creador de la teoría de la relatividad. Con asombrado deleite, le observaron alzarse hasta el escenario. Todos los ojos del recinto se enfocaron en su desgarbada figura. Nadie reparó en su nervioso acompañante, que se ceñía su gorra de chófer, mientras esperaba el comienzo de la conferencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras un principio algo titubeante, Albert pudo respirar tranquilo, desde el anonimato de la primera fila del patio de butacas. Tal y como había hecho en la taberna, Otto fue completando la conferencia de Albert sin ningún fallo. Nadie se dio cuenta del intercambio y Einstein se relajó hasta el final de la primera ovación que jalonaba sus charlas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto, como si lo hubiese hecho toda su vida, anunció el turno de preguntas. El familiar silencio rellenó todo el auditorio. Las miradas, por primera vez, esquivaron la figura de Otto y Albert pudo respirar tranquilo. Otto se disponía a dar por concluído el turno y recibir la merecida segunda ovación, cuando un joven de la tercera fila se levantó y preguntó:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Perdone, profesor, podría explicarme el porqué del segundo término de la tercera ecuación de la cuarta pizarra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un escalofrío recorrió la espalda de Albert Einstein, en sentido contrario a una gota de sudor, que se había condensado desde su más profunda inquietud.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otto dirigió la mirada hacia el joven de la tercera fila, prácticamente sin inmutarse. Algunos de los que le vieron hablaron de una sombra de aburrimiento. Nada que se pareciera al tremendo nerviosismo que se había adueñado del creador de la teoría de la relatividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Esa es una pregunta muy sencilla -respondió Otto con parsimonia-. Dejaré que mi chófer le conteste.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/1600/633394/einstein2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/400/449989/einstein2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116639453056605823?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116639453056605823/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116639453056605823' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116639453056605823'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116639453056605823'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/12/apcrifo-pero-cierto-historia-de-un.html' title='Apócrifo, pero cierto: Historia de un chófer'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116549883106449333</id><published>2006-12-07T14:40:00.000+01:00</published><updated>2006-12-07T20:25:59.993+01:00</updated><title type='text'>Tócala otra vez, Han</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/1600/61948/tocala7.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/400/279356/tocala7.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Salgo de mi prolongado silencio para comentaros que he añadido un ítem a mi producción literaria. De hecho, parte de la culpa de mi ausencia bloggera en los últimos tiempos se le puede achacar a esta adaptación teatral de Woody Allen. Casi se podría hablar de coescritura, ya que del manuscrito final, Woody Allen es responsable del sesenta por ciento y yo del otro cuarenta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He pillado el texto de "Sueños de un seductor" y lo he adaptado a los nuevos tiempos, porque la vamos a representar en el cole, y a los chavales Casablanca y Humphrey Bogart no les acaban de sonar. Podemos hablar de una versión friki: Bogart se transforma en dos personajes: Han Solo y Darth Vader, que serán los nuevos consejeros del alter ego de Mr Allen en la obra. La necesidad de introducir nuevos personajes (por imperativo de reparto) me ha hecho escribir tres nuevas escenas, que representan distintos sueños del protagonista. En estas escenas oníricas, Allan (le prota) descubre detalles sorprendentes de la vida matrimonial de Han Solo y la princesa Leia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resulta que, diez años después del retorno del Jedi, esta vida no existe. Han y Leia siguen siendo novios, pero no conviven. El motivo inicial fue Chewaka, pero al principio de la obra, el wookie acaba de dejar a Han, ya que se ha enamorado de una joven ewok de buen ver. Leia está muy contenta porque cree que al fin ha llegado su momento, pero Han tiene otros planes: Iñaki es su nuevo compañero de piso (un tipo guarro, juerguista, sin escrúpulos (el alter ego de el puto inquilino en la obra) que acabará tirándole los tejos a Leia en el tercer sueño y sorprenderá a todos con su verdadera identidad).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los sueños suponen una narración paralela a la historia original. Su fluida narrativa, sus diálogos ingeniosos y sus situaciones inverosímiles elevan el texto de Woody Allen hasta el nivel de obra maestra. Es cierto que algunas escenas del original quedan eclipsadas por la brillantitud de las nuevas aportaciones, pero estos son los riesgos que se corren al escribir una obra a medias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No os escribo más detalles. Ya os avisaré para el estreno.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116549883106449333?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116549883106449333/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116549883106449333' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116549883106449333'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116549883106449333'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/12/tcala-otra-vez-han.html' title='Tócala otra vez, Han'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116484494079560659</id><published>2006-11-30T01:02:00.000+01:00</published><updated>2006-11-30T01:15:29.470+01:00</updated><title type='text'>Chilenas</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/1600/904861/as1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/x/blogger/4413/2966/320/426172/as1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;Manda cojones el puto Ronaldinho. Catorce meses de penosa convivencia más tarde, llega, por fin, el primer punto de acuerdo con el puto inquilino: La chilena de Ronaldinho, el mejor gol de la historia... SU PUTA MADRE. ¿ES QUE NADIE SABE NADA DE FÚTBOL EN ESTE PLANETA?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, para los que no hayan visto una chilena más bonita en su vida, aquí tienen una. Y, si hablamos de fútbol, no tienen más que pusar al plei en el video (todavía no me lo creo: de acuerdo con el puto inquilino...)&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/dOvfNir6nKQ"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/dOvfNir6nKQ" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116484494079560659?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116484494079560659/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116484494079560659' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116484494079560659'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116484494079560659'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/11/chilenas.html' title='Chilenas'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116457336499118158</id><published>2006-11-26T21:35:00.000+01:00</published><updated>2006-11-26T21:36:05.306+01:00</updated><title type='text'>Es duro</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;Es duro comprobar que han pasado casi tres semanas desde mi último post y sigo sin tiempo para actualizar adecuadamente (y sin encontrar moza que ofrezca algo más que peloteo para venirse a ver Les Luthiers conmigo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero algo hay que hacer. Rebuscando en el cajón, he encontrado esto que escribí hace algún tiempo (ni me acuerdo de quién será el tal Emilio que se menciona).&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ES DURO&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro decidir no salir un sábado de copas por la proximidad de los exámenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro no cumplir la expectativas creadas durante toda la semana y acabar cediendo en el último momento. Aunque, como mal menor, vas a volverte pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro tomarte el primer Dyc-cola en lugar del tercio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro tener justificación: la cerveza deja peor resaca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro fijarte en la rapidez con la que avanzan las manecillas del reloj. No hay nada nuevo, la misma rutina de todas las noches, pero, no sabes por qué, hoy te lo estás pasando de puta madre, mucho mejor que cualquier otro día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro comprobar que ya han pasado cinco minutos de la hora límite y que te acabas de pedir otra copa. No tienes nada que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro descubrir tu absoluta falta de voluntad. Has sucumbido, es un hecho, todo está más que justificado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro beberse el dinero del taxi, siendo consciente de que todavía faltan muchas copas por llegar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro no poder corresponder a las múltiples muestras de generosidad externa. Por lo menos eres agradecido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro dejarte convencer para entrar a esa chica y es peor su forma de rechazarte. Aunque lo verdaderamente malo es que te da igual, se ha abierto la veda, vas a tener una noche especialmente ridícula.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro gastar por décima vez en la última media hora la broma de lo bien que estarías en casita estudiando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es duro acabar en un karaoke a las siete de la mañana, cantando “Así estoy yo sin ti”, dirigiendo tu mirada hacia una mancha difusa que, sospechas, debe ser la penúltima chica a la que has entrado y que, por efecto de tu miopía y el alcohol, no estás seguro de si te estará mirando siquiera, mientras le haces gestos definitivamente inequívocos de que Sabina escribió la canción adivinando ese instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Bueno, por lo menos Emilio se ha quedado dormido en el escenario.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116457336499118158?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116457336499118158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116457336499118158' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116457336499118158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116457336499118158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/11/es-duro.html' title='Es duro'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116284650184837171</id><published>2006-11-06T21:46:00.000+01:00</published><updated>2006-11-06T21:55:02.706+01:00</updated><title type='text'>Si hay que debatir, se debate</title><content type='html'>Desgraciadamente, mi tiempo sigue impidiéndome actualizar como es debido. Pero no todo son malas noticias. De hecho, he recibido un jugoso material que es posible que os vaya regalando poco a poco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquí la primera perla:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt; El organismo de las mujeres está puesto al servicio de una matriz; el organismo del hombre se dispone para el servicio de un cerebro. (FEDERICO ARVESU, médico y jesuita.La virilidad y sus fundamentos sexuales. 1962). &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como supongo que estarán deseosos de leer el resto, &lt;a href="http://www.ediciones.com/tienda/main.php?sortby=alpha&amp;category=Hist%F3ricos%2C+Sociales+y+Pol%EDticos%2FColecci%F3n+F%E9lix+Varela"&gt;aquí lo tienen&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En otro orden de cosas, y sólo por putear, busco chica:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/escanear0002.0.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/escanear0002.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116284650184837171?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116284650184837171/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116284650184837171' title='28 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116284650184837171'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116284650184837171'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/11/si-hay-que-debatir-se-debate.html' title='Si hay que debatir, se debate'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>28</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116240742840973890</id><published>2006-11-01T19:47:00.000+01:00</published><updated>2006-11-01T19:58:43.876+01:00</updated><title type='text'>El imperio contraataca</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/santino2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/santino2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Queridos amigos, sabéis que no es mi costumbre hablar de asuntos personales, pero, con este post, voy a hacer una excepción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el chat ya se ha comentado la alegre noticia del advenimiento de mi sobrino Santiago Javad, cuyo nombre fue motivo de polémica &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/llamamiento.html"&gt;hace algún tiempo&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pérfido medio en que nos hayamos ha servido para difundir unas fotos de Santiago, obviamente trucadas, en las que se le ve con un salto de cama con los colores blaugranas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aprovecho este foro para publicar la imagen original, para tranquilizar a la población y demostrar los verdaderos colores de mi sobrino, ya socio madridista.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116240742840973890?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116240742840973890/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116240742840973890' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116240742840973890'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116240742840973890'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/11/el-imperio-contraataca.html' title='El imperio contraataca'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116224589145159223</id><published>2006-10-30T22:31:00.000+01:00</published><updated>2006-10-30T23:17:41.710+01:00</updated><title type='text'>Errores cotidianos (o no tanto)</title><content type='html'>Cosas que uno debe hacer antes de salir con la clara y manifiesta intención de ligar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1-o a) No usar calcetines nuevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2-o b) No ponerse los gayumbos de la suerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3-o c) No lucir la camiseta resultona.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4-o d) No renunciar a la ensaladita con cebolla y pepino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5-o e) No afeitarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6-o f) No dejarse la informal barba de seis días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7-o g) No prescindir de la masturbación desde un par de días antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8-o h) No armarse con el condón de la fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9-o i) No recoger la casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sobre todo,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10-o j) No hacer la cama.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los últimos estudios confirman que cualquiera de las acciones (o inacciones (según se mire)) anteriores reducen la probabilidad de ligar en un quinientos por cien. Los experimentos realizados en la Universidad de Wildestone parecen apoyar la teoría de que cualquier acto ajeno a la normalidad disminuyen hasta el mínimo absoluto (o más) la oportunidad de llevar hasta la consumación final cualquier intento de flirteo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde mi experiencia más cercana y en el marco de mi supremo escepticismo científico, no puedo más que constatar estas teorías. Hace un par de semanas, tuve mi primera cita con leves opciones de llegar a algo más, de los últimos tiempos. El resultado no pudo ser más desalentador. Incumplí ocho de los preceptos supraescriptos, con el resultado de un fracaso colindante con el definitivo: conseguí hablar con el supuesto ligue la friolera de medio minuto en toda la noche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El viernes, mucho más relajado (a la par que optimista), obvié siete de los criterios mencionados. El resultado no fue tan catastrófico, ya que conseguí pasarme toda la noche tonteando con la elegida. Sin embargo, los antecedentes invitaban a mucho más y mis tejos sólo provocaron rechazo (si no animadversión).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por tanto, recomiendo seguir (o no) los diez apartados descritos arriba. Es cierto que suelo seguirlos a diario, con los resultados que ya pudimos leer hace algún &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/la-vida-sexual-de-ignatius-episodio-1.html"&gt;tiempo&lt;/a&gt;, pero donde no hay voluntad no hay voluntad y, además, es imposible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: Doy la más cordial bienvenida a Santiago Javad, el Bill Ledesma.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116224589145159223?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116224589145159223/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116224589145159223' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116224589145159223'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116224589145159223'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/errores-cotidianos-o-no-tanto.html' title='Errores cotidianos (o no tanto)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116155526795714807</id><published>2006-10-23T00:10:00.000+02:00</published><updated>2006-10-23T00:14:28.573+02:00</updated><title type='text'>Alicia en el País de las Maravillas</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Me van a disculpar ustedes que siga echando mano del fondo de armario, pero es que ando un poco líado. Prometo volver en cuanto pueda. (aviso, el cuento es un poco de mal rollo).&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alicia nació en el País de las Maravillas, en el Estado del Bienestar. Era bellísima y tenía un pelo precioso. Su familia era muy pobre, ya que en aquel fabuloso país los pobres eran muy pobres y los ricos, que también los había, eran muy ricos. Tenía cinco hermanos y vivían en una casa humilde, pero todos eran felices, todos menos Alicia que era muy mala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y eso a pesar de que su padre la quería mucho, como le demostraba todas las noches, cuando su madre dormía. Pero, con todo el cariño que su padre le daba, ella no le quería, casi le odiaba. Tanto es así que cuando su padre murió todos lloraron, todos menos Alicia que no tenía corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Su madre nunca le perdonó que no quisiera a su padre. Un día, cuando Alicia tenía diecisiete años, conoció a un joven apuesto que pertenecía a los nobles caballeros del rey, que se encargaban de velar por la seguridad de los súbditos. El muchacho se enamoró de la joven y en un arranque de romanticismo juvenil, le mostró cuanto la amaba, tal y como había hecho antes su padre muchas veces. Y a Alicia no le gustó. Pero el joven le había hecho un gran regalo, como se comprobó nueve meses más tarde. La familia de Alicia estaba desesperada, pero el joven caballero se dio a conocer y se casó con ella para salvarla de la humillación. Todos se alegraron, todos menos Alicia que era muy desagradecida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El caballero vio que Alicia no estaba bien educada y trató de enseñarla, con mucho amor. Al principio sólo la gritaba, pero Alicia era muy torpe. Cuando empezó a pegarla aprendió un poco mejor, aunque no se aplicaba lo suficiente. Por eso, un día, el noble caballero la golpeó con su espada para que aprendiera a ser buena. Alicia, herida, salió huyendo y su marido la pidió perdón y quiso que volviera con él. Los vecinos se enternecieron al ver las lágrimas en tan bello rostro y le pidieron a Alicia que volviera. Pero ella no volvió y todos se entristecieron, todos menos Alicia que no tenía sentimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Alicia no tenía donde ir. Como siempre había sido muy poco aplicada, no conocía ningún oficio, así que tuvo que empezar a vivir de la mendicidad. En poco tiempo, su aspecto se fue degradando, sus ropas estaban raídas y olían mal, y sus cabellos se habían convertido en una densa maraña parecida a un estropajo. Alicia importunaba a los súbditos del reino con su desaliñada apariencia. Algunos sentían pena y trataban de no mirarla, para que no se sintiera mal, pero Alicia no apreciaba estos generosos gestos y estaba totalmente deprimida, otros -los más piadosos- le daban alguna moneda y ella los odiaba por sus compasivas sonrisas. La gente que la conocía no se explicaba porque Alicia llevaba ese tipo de vida: una mujer debía estar en el lugar que le correspondía, con su marido y su hija, que la echaban mucho de menos. Todos estaban muy apenados, todos menos Alicia que era muy egoísta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El tiempo fue pasando, y el marido de Alicia conoció a otra mujer, muy buena que se convirtió en su nueva esposa y la madre de su niña. Alicia, mientras tanto, también conoció a un hombre que la enseñó un oficio, el más antiguo de la historia, le dijo. Alicia se sorprendió mucho al ver que su trabajo consistía en recibir las muestras de amor de muchos hombres, que, además, la pagaban por ello. Y todos se sentían satisfechos, todos menos Alicia que no tenía capacidad de amar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El protector de Alicia no la trataba mal. Sólo la pegaba de vez en cuando, mucho menos que su antiguo marido, y le dejaba una pequeña parte del dinero que ganaba. Aún así los años envejecían a Alicia muy rápido, y ella se sentía vacía y echaba de menos a su hija. La gente pensó que Alicia había desaparecido, pero las cosas iban tan bien en el reino, que acabaron olvidándola. Sólo la quería su hombre. Un día, Alicia se miró al espejo y se sintió algo mejor, había envejecido pero conservaba parte de su antigua belleza. Por la noche, llegó un hombre a demandar sus servicios, se trataba de un caballero del rey, aunque venía disfrazado para que no le reconocieran. Alicia se dispuso a recibirlo, como a tantos otros nobles, pero cuando sintió sus manos en su cuerpo, se dio cuenta que ese hombre era su marido. A pesar del tiempo pasado, no había envejecido nada, pero pareció no reconocerla. Acabó pronto y cuando tenía que pagar, se negó diciendo que era la mujer más horrible con la que había estado. El protector de Alicia le instó a que pagara y, sin mediar palabra, el caballero del rey atravesó el corazón del hombre con su espada y salió huyendo. El hombre murió en los brazos de Alicia. Nunca había sido una buena persona, por lo que todos se sintieron aliviados, todos menos Alicia que no tenía conciencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Alicia se sentía muy mal, pero siguió trabajando, aunque cada vez la pagaban peor. Una noche, un cliente que no tenía dinero le ofreció la fruta prohibida. Nadie podía tomarla en el reino, ya que te convertía en un ser maligno y despreciable. Pero a Alicia todo le daba igual y decidió probarla. Por primera vez en mucho tiempo dejó de sentirse mezquina y miserable, ruin e insignificante, humillada y desdichada. Simplemente no sentía nada. A partir de entonces, sólo cobraba la fruta prohibida. Pero cuanto más la tomaba más la necesitaba. Cada vez duraba menos tiempo su efecto de anestesiar sus pensamientos y Alicia se sentía peor y peor. Su humor cambió y hasta sus clientes la abandonaron aterrados ante la confirmación de las horribles propiedades de la fruta prohibida. Alicia estaba desesperada. Los remordimientos y la angustia se escondían entre las sombras de su habitación, esperando para atacarla. Sólo la fruta los mantenía a raya, pero esta se acababa rápidamente. Comprendiéndolo, Alicia salió a la calle, en busca del árbol donde crecía su salvación. La gente se apartaba horrorizada. Alicia no se fijaba en las caras de pánico, hasta que, repentinamente se encontró con su propio rostro que la miraba espantado. Pero, fijándose mejor, descubrió que no era su cara. Esta era mucho más joven y delicada, y el pelo era igual a cuando había vivido en casa con sus padres. Entonces lo comprendió, estaba delante de su hija. Una honda sensación de alivio brotó de su pecho y se puso a llorar a los pies de la joven. Sus lágrimas lavaban los años de oscuridad, de penas, de vejaciones, de ofensas. Por fin, por primera vez en su vida, el corazón de Alicia empezó a latir al ritmo del amor. La muchacha la miraba asqueada: una vieja, harapienta y maloliente, que la estaba manchando el vestido. Los ojos de las dos mujeres se encontraron y Alicia vio todo eso en la expresión de su hija. "Soy tu madre", gimió al fin y la muchacha supo que lo que decía esa horrible anciana era verdad. Allí estaba, la mujer que había abandonado a su hija para vivir su vida sin preocupaciones, que había dejado a su marido triste y deprimido, hasta que éste conoció a su verdadero amor, que se había reído en el funeral de su propio padre, que se había entregado a todos los hombres que la pagaron lo suficiente, que había sucumbido a los placeres de la fruta prohibida, y ahora venía a pedirla compasión. "Tú no eres mi madre", gritó con todo el desprecio que pudo y con una patada se libró del abrazo de la vieja. El vacío que sintió el alma de Alicia estuvo a punto de hacer desaparecer su cuerpo. Sólo una imagen la asistía, el delicado perfil de la fruta prohibida. Arrastrándose, llegó al árbol y comenzó a ingerir fruto tras fruto. El efecto de cada uno apenas duraba unos segundos, ya que le acechaban miles y miles de ojos, cargados de reproche, de lascivia, de falsa compasión, de asco, de deseo, de odio...A pesar de que su cliente le había dicho que comer mucha fruta era muy peligroso, Alicia no se detuvo hasta terminar con todos los frutos del árbol. Una plácida calma se fue instalando en el alma de Alicia, hasta que una gran paz la llevó hasta la muerte. Las gentes del pueblo se acercaron a verla. Allí estaba la mujer que había hecho todo lo posible por arruinarse la vida, abandonando a su familia, importunando a los súbditos del reino mendigando, corrompiendo a los más jóvenes con sus malas artes, entregando su dinero al más rufián entre los rufianes, deleitándose ante el oscuro placer de la fruta prohibida, y, como último acto de su camino, había atormentado a su propia hija abandonada. Una mujer malvada...Pero los habitantes del reino tenían un gran corazón y todos sintieron mucha pena al ver el cuerpo de Alicia, todos menos Alicia que en aquel momento se reía de todos ellos desde ninguna parte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116155526795714807?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116155526795714807/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116155526795714807' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116155526795714807'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116155526795714807'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/alicia-en-el-pas-de-las-maravillas.html' title='Alicia en el País de las Maravillas'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116094261709450164</id><published>2006-10-15T21:47:00.000+02:00</published><updated>2006-10-15T22:03:38.163+02:00</updated><title type='text'>El reloj biológico</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;Bueno, aquí tenéis una gilipollez para empezar la semana. Por una vez, y sin que sirva de precedente, emitiremos sin cortes publicitarios (la audiencia así lo ha demandado)&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;&lt;br /&gt;El sketch del Reloj Biológico&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;(un gag para tres personajes y algún figurante con un par de líneas de diálogo)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;  Aún sabiendo que no es costumbre, iniciamos este sketch con una sucinta introducción, tanto a los personajes como a la situación, lo que nos proporcionará un mejor entendimiento de los sucesos que se sucederán cuando sucedan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Partimos de tres personajes principales:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El Profesor Experto (nombre figurado, a la par que provisional) se trata de un hombre de mediana edad, pedante, prepotente, incompetente y engreído. Escrito de otra forma, el típico profesor universitario español. Su personalidad se ve engalanada por un acuciante desorden hormonal, que lo sitúa en las fronteras del maníaco sexual. Es un personaje de la mayor utilidad, ya que sus absurdas e innecesarias explicaciones podrán enriquecer todo tipo de situaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; La Maruja Feminista o Feminista Maruja (nombres, aunque palindrómicos, eventuales). Mujer que ronda la mitad de la treintena y que exhala lo peor del feminismo, combinado con lo más penoso de la marujez. También es un personaje multiusos en su doble y paradójica personalidad.&lt;br /&gt; El Psicópata Reinsertado es el prototipo de personaje freelance de los sketches, un mercenario del gag visual y un trotamundos de la situación burlesca. Le veremos engordar su curriculum a medida que desempeñe distintos papeles y profesiones en los más diversos destinos que le preparemos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Respecto a la Situación, hemos de indicar que se podría explotar con mayor intensidad y profusión, ya que se trata de un auténtico filón al estar situada en plena batalla de sexos. Sirvan las siguientes líneas como ejemplo de lo que podría llegar a ser, con el adecuado y ponderado desarrollo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight: bold;"&gt;El sketch del Reloj Biológico (propiamente dicho)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(un gag que sigue siendo para tres personajes y algún figurante)&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  El Profesor Experto se halla en un suntuoso despacho, decorado con el peor gusto posible. Se sienta detrás de una horrenda mesa y porta una tostada con mermelada en su mano derecha.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROFESOR EXPERTO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  El torneado del alambique es fundamental para el espesor de la confitura de grosellas silvestres. Pero este no es el tema que nos ha traído hoy aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; No, mi querido e ignorante espectador. Estamos aquí por otro motivo bien distinto. Para un observador mediocre, como es su caso, los adelantos científicos pueden resultar sorprendentes, incluso mágicos. Porque, al contrario de lo que se piensa, la ciencia humana española no solo progresa, sino que avanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Los ejemplos se agolpan a docenas, pero muchos escaparían a su pobre, por no decir escasa, comprensión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Sin embargo, en los últimos tiempos, se ha venido desarrollando un proyecto secreto, del que se empiezan a ver los frutos. No pretendo que pueda entender el desarrollo ni las connotaciones del avance, pero al menos, podrá disfrutar de alguna de sus consecuencias. Porque, mi amado e ignaro televidente, la ciencia de nuestro país también está a la vanguardia del mundo.&lt;br /&gt; Recientemente, nuestros estudios han transformado un ser disminuido mentalmente en un miembro más de nuestra querida sociedad. Hemos mudado un detritus cerebral en un honrado, limitado y ramplón ciudadano de a pie, como usted mismo. Un agremiado del lumpen con potencial para convertirse en asesino en serie, presentador de informativos o estudiante universitario ha pasado a ser un fiel servidor del consumidor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Cómo?, se preguntarán los más avezados. Sus reducidas entendederas no pueden abarcar el proceso, pero podría intentar simplificarlo. El cerebro humano craneal es un órgano multiforme, interdisciplinar y compensatorio. El individuo medio no sobresale en nada y eso es bueno, mi estimado e iletrado oyente. Porque, al ser el cerebro un organismo compensatorio, sobresalir en algo conlleva limitaciones en otras facetas. Sí, usted podría ser un gran poeta, pero entonces no podría contener la vejiga urinaria, o un extraordinario cocinero, a cambio de su sentido del equilibrio. Ser una medianía es bueno. No se sienta mal por eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Pero la compensación cerebral también funciona en el sentido contrario o inverso. Un tarado mental destaca en otras disciplinas como el equilibrismo, la teología o el aseo personal. Las patologías mentales, tratadas a tiempo, pueden reconducirse para crear semejantes válidos y necesarios en nuestra sociedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y, precisamente este, es el caso que nos ocupa. Un psicópata que, en otras latitudes menos democráticas, podría haber sido un actor o un tirano esconde- terroristas, gracias a nuestro pionero programa de reinserción de lunáticos, se ha convertido en un leal y cotilla carnicero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Vengan conmigo a su mostrador, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(en tono menos seductor que lascivo)&lt;/span&gt; donde podremos deleitarnos con la presencia de sugerentes carnes prietas en busca de alimento, &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(intentando recomponerse) &lt;/span&gt;quiero decir con la presencia de un amplio surtido de alimentos cárnicos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Interior de una carnicería. El Psicópata Reinsertado envuelve unas mollejas mientras mira tiernamente a su destinataria. Un grupo de personas, entre los que se encuentra el Profesor Experto mirando ávidamente a todas las mujeres, esperan su turno en la cola.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Aquí tiene, señora Domínguez. Espero que su marido se recupere pronto y no se preocupe por lo que digan esos desaprensivos. &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(La señora Domínguez recoge la bolsa que le tienden y se retira sin entender)&lt;/span&gt;. ¿Treinta y tres.?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTA 2&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Yo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Observando como se va la señora Domínguez y en tono confidencial)&lt;/span&gt;  Es que su marido es alcohólico y le engaña con su hermana. ¿Qué desea?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTA 2&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Qué horror. Sí, quería un kilo de cinta de lomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Claro, que su hermana tampoco es manca, que también le da a la botella y &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(bajando el tono)&lt;/span&gt; maltrata a su marido. ¿Lo quiere en filetes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTA 2&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  ¡Virgen santísima! Sí, por favor, finitos que vienen mis sobrinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PROFESOR EXPERTO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Mirando orgullosamente a la cámara) &lt;/span&gt;Emocionante, ¿verdad? Parece una persona normal. Con qué tacto ha llevado el asunto de la señora Domingas, ejem, Domínguez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Bueno, y ¿qué tal su hijo? ¿Sigue con anemia? Debería hacerle unas lentejas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PROFESOR EXPERTO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Perdonen que me inmiscuya, ¿ha dicho anemia? Debería saber que las leguminosas tienen mucho hierro, fundamental para la cura de la mencionada enfermedad. Aunque hay alimentos que concentran una mayor cantidad del imprescindible mineral. Le recomiendo especialmente el chorizo y la morcilla, sabrosos y patrios embutidos, cuya riqueza en sangre explica el porqué de su férrica sobreabundancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  ¿Sangre? (&lt;span style="font-style: italic;"&gt;echándose a temblar)&lt;/span&gt;. ¿Ha dicho sangre?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;FIGURANTA 2&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  No voy a hacer lentejas. Mi hijo está mucho mejor. Gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  La mujer coge los filetes y se va.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  ¡Sangre! &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(mira a la gente de la cola que le observan desconcertados)&lt;/span&gt;...¿Treinta y cuatro?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTE 3&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;Sí, soy yo. Quería medio kilo de carne picada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Con voz de loco)&lt;/span&gt;  ¿La quiere troceada?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTE 3&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Picada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  En pedacitos &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(se relame)&lt;/span&gt;...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTE 3&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;No, le he dicho que picada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Balancea negligentemente el cuchillo)&lt;/span&gt;... diminutos y sangrantes &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(coge el cuchillo y trocea salvajemente).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Entran en escena las figurantas 4 y 5. La 4 tiene unos treinta y la 5 es más joven y luce un despampanante escote que, inmediatamente, capta toda la atención del Profesor.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIGURANTA 4&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Caramba, qué afortunada casualidad, Profesor Experto. Precisamente estaba hablando con mi hermana de la situación en la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;PROFESOR EXPERTO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Sin quitar ojo del escote de la joven, como hipnotizado) &lt;/span&gt;La confitura de grosellas es ideal para realzar el sabor de las carnes jóvenes y turgentes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTA 4&lt;br /&gt; Sí, mi padre hace un estupendo rosbif con puré de manzana. Pero le decía a mi hermana que es bastante triste la falta de presupuesto para desarrollar proyectos científicos en la universidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PROFESOR EXPERTO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Babeando ante el imponente canalillo de la joven)&lt;/span&gt; El problema de la universidad es la falta de becarias, o sea &lt;span style="font-style: italic;"&gt;(recuperando la compostura ante la expresión anonadada de las dos mujeres)&lt;/span&gt;, de becas, quiero decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTA 4&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Exacto, profesor. Lo que nos lleva al bajo presupuesto general. Es una pena que se desaprovechen las mejores mentes de nuestro país, mientras se financian o despilfarran cientos de millones de euros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;  E&lt;span style="font-style: italic;"&gt;n la parte baja de la pantalla aparece el siguiente e inquietante rótulo: “ESTA MUJER ESTÁ A PUNTO DE SUFRIR UN ATAQUE DE SU RELOJ BIOLÓGICO”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Mientras habla la figuranta 4, el Psicópata Reinsertado, a golpe de cuchillo, ha terminado de picar la carne, que entrega a su sorprendido cliente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;PSICÓPATA REINSERTADO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Por encima del discurso de la figuranta 4)&lt;/span&gt; Treinta y cinco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FIGURANTA 4&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  (Descompuesta, histérica y convulsionada)&lt;/span&gt;¡Treinta y cinco!¡Treinta y cinco! Necesito un hombre. ¡Deprisa, alguien que me haga un hijo!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Cambiamos de escenario. Abandonamos la carnicería y nos encontramos en una pequeña sala, donde la Feminista Maruja, en un estrado plagado de micrófonos, ofrece una rueda de prensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;FEMINISTA MARUJA&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  ¡Basta! Detengan esta ignominia. Frenen este repugnante espectáculo concebido por algún macho trasnochado. Es lamentable que se ofrezca un cúmulo de desatinos como éste en la televisión de nuestro país. El programa lamenta la aparición de esta caricatura machista e impresentable que, no sabemos cómo, ha llegado a emitirse. Camuflado en un aparente tono anárquico, el machismo se esconde detrás de cada palabra que acabamos de oír. Los personajes masculinos son meras caricaturas que, aunque pretenciosas, no llegan a ofender a sus congéneres. El lamentable profesor con sus tics sexistas no es más que una burda excusa de los guionistas para mostrarnos a mujeres ligeras de ropa, con la única y deplorable intención de ganar audiencia convirtiendo a la mujer en un objeto sexual, para la diversión de los machos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; El pretendido progresismo de alguna de las frases es un intento aún más ruin y rastrero, que lo único que intenta es captar la simpatía de alguna mujer desprevenida: ¿Cuándo se ha visto a un hombre preparando rosbif? ¿A quién se le puede ocurrir mezclarlo con puré de manzana?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Y el último insulto es el estereotipo de mujer de hoy, concienciada con los problemas de nuestra sociedad y ridiculizada impunemente con algo tan bonito y maravilloso como la necesidad de tener hijos. Por no hablar del simulacro de mercado que nos presentan, donde ni siquiera se pide la vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; ¿Alguna pregunta?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  De nuevo, en la parte baja de la pantalla aparece el siguiente e inquietante rótulo: “ESTA MUJER ESTÁ A PUNTO DE SUFRIR UN ATAQUE DE SU RELOJ BIOLÓGICO”.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIGURANTE 6&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  Eutanasio González, para treinta y cinco minutos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;FEMINISTA MARUJA&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;(Descompuesta, histérica y convulsionada)&lt;/span&gt; ¡Treinta y cinco!¡Treinta y cinco! Necesito un hombre. ¡Deprisa, alguien que me haga un hijo!...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Fundido a negro. Se hace la luz y volvemos a estar en el despacho del Profesor Experto, que todavía sujeta la tostada en la mano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;PROFESOR EXPERTO&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;  En fin, mi apreciado y obtuso mirón, después de todo lo visto, uno se pregunta quién es el verdadero psicópata. Buenas noches.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;  Con gesto lujurioso da un mordisco a la tostada.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116094261709450164?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116094261709450164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116094261709450164' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116094261709450164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116094261709450164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/el-reloj-biolgico.html' title='El reloj biológico'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116074258460377764</id><published>2006-10-13T14:23:00.000+02:00</published><updated>2006-10-13T14:29:44.880+02:00</updated><title type='text'>No se lo pierdan</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/chewie.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/chewie.png" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;He descubierto un &lt;a href="http://rrrrrrrrrrrrrnnnnnnnnnnhhhh.blogspot.com/"&gt;genio&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116074258460377764?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116074258460377764/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116074258460377764' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116074258460377764'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116074258460377764'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/no-se-lo-pierdan.html' title='No se lo pierdan'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116051130782086612</id><published>2006-10-10T22:09:00.000+02:00</published><updated>2006-10-10T22:15:09.076+02:00</updated><title type='text'>Loa al cocido</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/cocido1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/cocido1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;el Momento se acerca &lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera cucharada de sopa, densa y humeante, atraviesa la reseca garganta, recordándonos nuestra fragilidad. El discurrir de los fideos por nuestra boca y esófago palia la ardiente sensación con su alegre cosquilleo, pero nos avisa sobre los peligros de la solución fácil: esos inocentes trocitos de pasta empiezan a acumularse en nuestro estómago, ocupando el lugar de otros manjares más reputados. Las siguientes cacetadas nos iluminan sobre la cercanía del placer y el sufrimiento: el sabor inigualable, la irritación definitiva. Acabado el primer plato de caldo revisamos nuestra disposición a la avaricia y la falta de previsión. Nuestra experiencia nos avisa, pero somos débiles y sucumbimos a la tentación. Esperamos no arrepentirnos, delirantes en nuestro orgullo, pero, al final, el cocido nos pondrá en nuestro sitio y nos hará lamentar ese segundo plato. Tras la sopa, los garbanzos, la carne y el repollo: la santísima trinidad. ¿Quién podría decantarse por sólo uno de los manjares? Asimilamos la importancia de la variedad y la mezcla y azuzamos nuestra inteligencia. Es la hora de la estrategia. Tenemos clara nuestra meta: el placer definitivo es aquel que se consigue con mayor sufrimiento y en último lugar. Avivamos así nuestras dotes de ahorro y economía, reservando para el final el ingrediente maestro: la panceta. Engordamos nuestra generosidad, ofreciendo nuestro plato a todos los alimentos y recuperamos nuestras capacidades de asombro y maravilla con cada nuevo bocado. Aprendemos la importancia de la ecología, la necesidad de cuidar nuestro entorno. Valoramos los logros de la cadena social, alabando la dedicación de ganaderos y agricultores, los riesgos de camioneros y transportistas, el arte del carnicero, la vocación del frutero. Nos deleitamos ante la fortaleza de nuestro espíritu, capaz de sobreponerse a cualquier mal para disfrutar del inenarrable ágape. Descubrimos la belleza de nuestra propia existencia, vislumbrada en cada trago del irrenunciable caldo de uva que debe acompañar nuestro masticar, confirmada en el instante definitivo, cuando engullimos ese trozo de pan, con la panceta untada, momento en que entramos en comunión con el resto del cosmos. Y, por último, somos conscientes de nuestra propia mortalidad cada vez que, temblorosos, damos por finalizada la sacrosanta ingesta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116051130782086612?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116051130782086612/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116051130782086612' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116051130782086612'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116051130782086612'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/loa-al-cocido.html' title='Loa al cocido'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-116033220250898424</id><published>2006-10-08T20:00:00.000+02:00</published><updated>2006-10-09T20:02:25.080+02:00</updated><title type='text'>Gracias</title><content type='html'>El otro día estaba yo en el concierto de Josele Santiago, disfrutándolo a pesar de las condiciones adversas...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;CONDICIONES ADVERSAS&lt;br /&gt;1. El nuevo disco es demasiado blandito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. La violonchelista (a pesar de su atractiva calva y sus tatuajes) se había personado en el escenario.&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/violonchelo.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/violonchelo.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. La sala Copérnico tiene conexión directa con Groenlandia. Esta conexión es activada sólo cuando empiezas a sudar como un pollo, pero se mantiene activa el tiempo suficiente para incubar un par de pulmonías, momento en el que te vuelven a hacer sudar como un pollo para repetir el proceso las veces que sea necesario.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. Josele sigue su particular cruzada antienemiga y no tocó ni una de las canciones de su idolatrado grupo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Josele se empeña en que sus guitarras eléctricas acumulen polvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. El cobarde de Mastretta no se presentó para que le abucheáramos o abucheásemos.&lt;br /&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;... cuando, después de una gigantesca versión de &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=nQkCS-45fgk"&gt;Ole Papa&lt;/a&gt; (VIVA PABLO NOVOA!!!), la pareja que tenía al lado, muy acaramelados-enamorados ellos, empezó el siguiente intercambio:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELLA: ¿Sabes lo que opino de este tipo de artistas? (el "este" debe leerse con la máxima repugnacia que uno sea capaz de concebir)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL: ¿Cómo? (él no había escuchado la voz de su amada, pero yo sí. La cosa se podía poner fea).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELLA: ¿Qué si sabes lo que opino de este tipo de artistas? (el "este" debe leerse con mayor repugnancia todavía que en el caso anterior. Yo me estaba poniendo de muy mala hostia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;EL: No... Y me importa una mierda. No quiero que me jodas el concierto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ELLA le miró un poco molesta y EL respondió metiéndole la lengua hasta el esófago. Después, todos felices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias EL.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-116033220250898424?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/116033220250898424/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=116033220250898424' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116033220250898424'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/116033220250898424'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/10/gracias.html' title='Gracias'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115961741391788482</id><published>2006-09-30T13:33:00.000+02:00</published><updated>2006-09-30T19:27:21.490+02:00</updated><title type='text'>Hoy un poco de entomología: las chinches</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/chinches2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/chinches2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Los fines de semana y, en concreto, los sábados de resaca tienen la particularidad de hacerme sentir como el ser más salido de la creación. Creo hallarme sumido en la máxima excitación sexual que un macho de cualquier especie terrestre se puede permitir. Y, sin embargo, no es así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace unos años, Bernard Werber publicó un estupendo libro absolutamente recomendable titulado:&lt;a href="http://www.ciao.es/Las_Hormigas_Bernard_Werber__680040"&gt;"Las hormigas"&lt;/a&gt; . El éxito fue sonado y rápidamente apareció una continuación ("El día de las hormigas"), más floja, pero con grandes momentos, como el que sigue. Os dejo con las chinches...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"De todas las formas de sexualidad animal, la de los chinches de las camas (Cimex lectularius) es la más asombrosa. Ninguna imaginación humana alcanza semejante perversión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primera particularidad: el priapismo. La chinche de las camas no para un instante de copular. Algunos individuos tienen más de doscientas relaciones al día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Segunda particularidad: la homosexualidad y la bestialidad. A las chinches de las camas les cuesta distinguir a sus congéneres, y, entre estos congéneres, tienen más dificultad para reconocer a los machos de las hembras. El 50 % de sus relaciones son homosexuales, el 20% se producen con animales extraños, por último, el 30 % se efectúan con hembras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Tercera particularidad: el pene perforador. Los chinches de las camas están equipados con un largo sexo de cuerno puntiagudo. Por medio de esa herramienta semejante a una jeringa, los machos perforan los caparazones e inyectan su semilla en cualquier parte, en la cabeza, el vientre, las patas, la espalda e incluso el corazón de su dama. La operación no afecta apenas a la salud de las hembras, pero, en tales condiciones, ¿cómo quedarse encinta? De ahí, la...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarta particularidad: la virgen encinta. Desde el exterior, su vagina parece intacta y, sin embargo, ha recibido un golpe de pene en la espalda. ¿Cómo sobrevivirían entonces en la sangre los espermatozoides masculinos? De hecho, la mayoría serán destruidos por el sistema inmunitario, como vulgares microbios extraños. Para multiplicar las posibilidades de que un centenar de esos gametos masculinos lleguen a su destino, la cantidad de esperma que sueltan es fenomenal. A título de comparación, si los chinches machos estuvieran dotados de una estatura humana, soltarían treinta litros de esperma en cada eyaculación. De esa multitud, sólo un número pequeñísimo sobrevivirá. Escondidos en los rincones de las arterias, emboscados en las venas, esperarán su hora. La hembra pasa el inviemo invadida por esos inquilinos clandestinos. En primavera, guiados por el instinto, todos los espermatozoides de la cabeza, de las patas y del vientre se reúnen alrededor de los ovarios, los traspasan y se meten en ellos. La continuación del ciclo prosigue sin más problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/chinches1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/chinches1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Quinta particularidad: las hembras de sexos múltiples. A fuerza de ser perforadas en cualquier parte por machos poco delicados, las chinches hembras se encuentran cubiertas de cicatrices que forman rajas oscuras rodeadas de una zona clara. ¡Igual que blancos! De este modo se puede saber con toda precisión cuántos acoplamientos ha conocido la hembra. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Naturaleza ha alentado esas bribonadas engendrando extrañas adaptaciones. Generación tras generación, las mutaciones han desembocado en lo increíble. Las chinches crías han empezado a nacer provistas de manchas pardas, aureoladas de blanco, en la espalda. A cada mancha le corresponde un receptáculo, «sexo sucursal» directamente unido al sexo principal. Esta particularidad existe actualmente en todos los escalones de su desarrollo: ninguna cicatriz, varias cicatrices receptáculo en el nacimiento, verdaderas vaginas secundarias en la espalda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sexta particularidad: la autopuesta de cuernos. ¿Qué ocurre cuando un macho es perforado por otro macho? El esperma sobrevive y corre como tiene por costumbre hacia la región de los ovarios. Al no encontrarlos, estalla en los canales deferentes de su huésped y se mezcla a sus espermatozoides autóctonos. Resultado: cuando el macho pasivo perfora a una dama, le inyecta sus propios espermatozoides pero también los del macho con el que ha mantenido relaciones homosexuales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Séptima particularidad: el hermafroditismo. La Naturaleza no termina de hacer experiencias extrañas sobre su cobaya sexual favorito. Los chinches machos también han mudado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En África vive la chinche Afroximex constrictus, cuyos machos nacen con pequeñas vaginas secundarias en la espalda. Sin embargo, estos machos no son fecundos. Parece que están ahí a título decorativo o para alentar las relaciones homosexuales. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Octava particularidad: el sexo-cañón que dispara a distancia. Algunas especies de chinches tropicales, los antocórides escolopelianos, están dotados de ellos. El canal espermático forma un grueso tubo espeso, enrollado en espiral, en el que está comprimido el líquido seminal. El esperma es propulsado luego a gran velocidad por unos mústulos especiales que lo expulsan fuera del cuerpo. De este modo, cuando un macho divisa a alguna hembra a varios centímetros de él, apunta con su pene a los blancos-vagina situados en la espalda de la damisela. El chorro surca el aire. La potencia de esos tiros es tal que el esperma consigue traspasar el caparazón, más fino en esos puntos".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Releídas estas particularidades, me tranquilizo al respecto de mi salidez chínchica. Claro que, desde mi retorno vacacional, mi cama está invadida de chinches (el puto inquilino debió usar mi alcoba en mi ausencia (insisto con el &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/desmentido.html"&gt;desmentido&lt;/a&gt; (es lo que aconsejan mis abogados))) y empiezo a sospechar que sus picotazos (los de las chinches) son más cariñosos de lo que quisiera (o quisiese...).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115961741391788482?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115961741391788482/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115961741391788482' title='27 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115961741391788482'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115961741391788482'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/hoy-un-poco-de-entomologa-las-chinches.html' title='Hoy un poco de entomología: las chinches'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>27</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115948481840363600</id><published>2006-09-29T01:01:00.000+02:00</published><updated>2006-09-29T01:06:59.076+02:00</updated><title type='text'>Vida Perra, el fin</title><content type='html'>No perdí la esperanza. Al fin y al cabo, habíamos pasado un rato maravilloso. Además, estaba el bicho. Tal y como había planeado, le había encantado. Sabía donde encontrarme. Día tras día, me dirigí hacia el banco de nuestro primer encuentro, cargado de esperanza e ilusión. Y, día tras día, me volvía sintiéndome el ser más miserable del planeta, recordando cada instante de nuestro paseo, cada detalle de nuestra conversación, cada gesto, cada palabra. Era injusto, pero lo entendía. A pesar de lo extraño que me resultaba, era evidente el aprecio que sentía hacia su rata. Volver al parque sólo la serviría para rememorar aquel maravilloso día para mí, horrible (supongo) para ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Mi relación con el bicho sufrió un nuevo cambio. El chucho dejó de cometer equivocaciones, lo que suponía un alivio. Pero era evidente el amor que sentía por mí; un amor que me resultaba grotesco debido a lo lejano que estaba de mis sentimientos hacia él. Debo reconocer que le tenía una cierta simpatía, como pieza de mi frustrada conquista, pero esa simpatía se veía cercada por el asco, la grima, la repugnancia y la aversión que me producía el verle. Además, no podía soportar su insuperable estupidez y no podía olvidar que su papel en el parque había sido precisamente el único motivo de su compra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Estaba claro. Me tenía que deshacer de él. Lo intenté con todos mis amigos y alguno de mis conocidos, pero no hubo manera. Los que no eran de mi opinión hacia la raza canina, ya tenían uno, o les daba mucha pena tener encerrado un animal en casa, o no tenían sitio, o su pareja les tenía alergia...en fin, la colección de excusas era ciertamente extensa. Además, no podía sino darles la razón. No quería que la solución se prolongara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Esperé hasta mediados de Agosto, cuando me resultó evidente que ella no volvería por el parque. Nadie quería al bicho. Lo metí en el coche, con la intención de librarme de él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Conduje fuera de la ciudad, hacia un pequeño río que solía visitar con mis padres cuando era pequeño. En el camino encontré unos pescadores, que miraron hacia el coche con desgana. Aparqué un par de kilómetros más arriba,  cerca de una vieja caseta que siempre había estado igual de destartalada. El bicho estaba contentísimo, porque nunca había estado en el campo. Abrí el maletero y saqué un trozo de cuerda. Llegamos a la orilla. Busqué una piedra de buenas dimensiones, que yo pudiese mover, pero que fuese demasiado pesada para el perro. Encontré una adecuada y le até la cuerda. Tenía que asegurarme que quedaba bien sujeta. Nunca he sido un experto en nudos. Tardé cerca de media hora y malogré más de la mitad de la cuerda, antes de estar satisfecho con mi trabajo. Anudé el extremo que quedaba libre a la correa del bicho. Levanté la piedra. Casi me hernio. Había calculado mal el peso, pero conseguí moverme con la enorme roca aferrada con las dos manos, apoyada en el pecho, a pesar de los tirones del bicho, que pensaba que todo era un gran juego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Avancé por la orilla unos quince metros, hasta una poza que me pareció lo bastante profunda. Me introduje en el río tratando de vadearlo hasta la piscina. Estuve a punto de resbalar tres veces, pero, milagrosamente, mantuve el equilibrio. Tenía los riñones doblados y los brazos me temblaban. Además, el pedrusco se me estaba clavando en el pecho, haciéndome polvo. Pero conseguí llegar a mi objetivo. Observé por última vez al chucho, que me miraba moviendo el rabo expectante. Estúpido hasta el final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Lancé la roca todo lo lejos que pude (medio metro más o menos) y se hundió con un sonoro chof en el agua. O, al menos, comenzó a hundirse. Había calculado mal la profundidad y sólo la mitad del pedrolo acabó sumergido. El chucho comenzó a ladrar divertido, alrededor de la piedra parcialmente en remojo. Con un leve tirón, rompió la cuerda y vino hacia mí saltando en el agua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Yo no había tenido tanta suerte. La camisa se me había roto en el pecho, justo en el lugar que la roca se me había estado clavando. Además, en el lanzamiento, me hice sendas rozaduras en los antebrazos, por no hablar del tirón en mi bíceps derecho. Derrotado volví a la orilla, no sin antes resbalar y clavarme una piedra, afilada como un cuchillo, en el culo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Lo peor era como me miraba el bicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Pero los Montoya no aceptamos la derrota fácilmente. Rebusqué en el coche, pero no encontré nada que me pudiese servir. Volví entonces mis ojos hacia la caseta. Quizás hubiese algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con todo mi esfuerzo y un considerable dolor de brazo conseguí abrir la puerta. Estaba todo lleno de polvo y de telarañas. Un tubo de metal recorría el habitáculo de lado a lado a la altura de mi cabeza, como comprobé al golpearme con él. Aparte de eso, había un montón de porquería del que rescaté el teclado de un ordenador (¿cómo habría llegado hasta allí?) y una vieja pala con el mango partido por la mitad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Estuve pensando unos instantes, hasta que se me ocurrió otra idea. Sopesé el tubo, para comprobar que aguantaría el peso del bicho y me dirigí al río para recuperar la cuerda. Sólo conseguí rescatar unos veinte centímetros, del todo insuficientes. Entonces pensé en el teclado de ordenador. El cable era lo bastante largo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Anudé el cable alrededor del cuello del animal y lo colgué del tubo. Esta vez sí había calculado la flexibilidad del cable. El chucho no alcanzaba el suelo. Sin embargo, su reacción no fue como la de los ahorcados en las películas. Su respiración se volvió más ronca y pesada, pero el bicho seguía tan contento, balanceándose y moviendo el rabo. Esperé media hora, pero no se produjo ningún cambio importante: sólo dejó de mover el rabo y comenzó a lloriquear, lo que me alteró aún más. Cogí la pala e, ignorando el dolor en mi brazo, empecé a golpearlo con todas mis fuerzas. Cada golpe que le propinaba era un sufrimiento para mi maltrecha extremidad. Lo tuve que dejar cuando fue evidente que yo era el que estaba saliendo peor parado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al descolgarlo noté que el bicho no estaba en su mejor momento, pero no parecía a las puertas de la muerte, como debía. Volví al coche y busqué en el maletero, a ver si daba con alguna herramienta que me pudiera ser útil. Sólo encontré unos alicates, pero eran demasiado pequeños. Quizás le hubiera podido cortar las orejas y, con mucho esfuerzo, el rabo, nada letal. Dirigí mi vista de nuevo a la caseta, donde descansaba la pala que había utilizado a modo de bate. Decidí cambiar de táctica.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El bicho tenía aún anudado el cable del ordenador. Aunque sabía que no serviría para el objetivo final, volví a izarlo y lo colgué en el mismo sitio que antes. Por lo menos no descansaría. Después, cogí lo que quedaba de la pala y me acerqué a la orilla, donde la tierra estaba más blanda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Tardé más de una hora en cavar el agujero. El dolor que sentía en el brazo me impedía casi moverlo, pero mi firme determinación me permitió ignorarlo. Acabada la tumba, regresé  a la caseta y bajé al bicho, que parecía ciertamente cansado. Lo arrastré hasta la orilla y lo metí en el agujero. Con mis últimas fuerzas empecé a cubrirlo de arena. El bicho me miraba extrañado, pero no parecía demasiado inquieto. Pobre animal idiota. Cuando acabé de taparlo me senté para saborear mi victoria. La euforia estaba bastante diluida, probablemente porque estaba machacado, pero me sentía feliz, había cumplido mi misión con éxito. O eso creía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al cabo de un par de minutos un pequeño agujero apareció en el centro de mi obra. Poco a poco, el bicho empezó a emerger. Primero una pata, luego la otra, después la cabeza...y lo peor, como siempre, era su maldita mirada. No me observaba con odio, no. El muy necio me observaba como un niño que se ha cansado de jugar, que te agradece tus esfuerzos, pero que quiere irse a la cama. Estaba anocheciendo y parecía que estaba todo perdido. Entonces su expresión me recordó esos anuncios de la tele, siempre tan educativos: Él nunca lo haría. Me reí ante lo simple de la idea. Él nunca lo haría, él nunca lo haría, pero yo sí. Me monté en el coche, arranqué y me fui, viendo como el bicho me miraba alejarme sin dejar de mover el rabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  En casa gasté el bote de betadine, limpiando mis múltiples heridas. Después me di una ducha sin usar jabón, ya que me escocía todo el cuerpo. Me senté en el salón, dispuesto a ver la tele. Pero no la encendí. Un delicioso silencio inundaba mi piso, una paz ya olvidada. Me sentí tan bien y estaba tan cansado que me dormí en unos minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Me despertó el timbre de la puerta. Un hombre con traje de pescador me esperaba al otro lado. Tenía una sonrisa de oreja a oreja el muy cabrón. Seguro que no me acordaba de él, pero él sí me había reconocido esta mañana cuando pasé con el coche, el hijo del Antonio, cómo se iba a olvidar con lo que habían pasado mi padre y él juntos, con las veces que habían ido a pescar y cazar, pues le llamó para pedirle mi dirección porque había encontrado algo que yo había perdido en el río, y aquí estamos. El bicho estaba a su lado. Moviendo el rabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No hace falta que me des las gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No se las di.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Inducido por el plan que había estado más cerca del éxito, me convencí de que no necesitaba nada sofisticado ni rebuscado para librarme del bicho. La clave estaba en la simplicidad. Había que desechar complicadas elucubraciones y dejarse llevar por la sencillez. Tenía que haber alguna forma natural de eliminar al bicho, sin provocarme tantos dolores de cuerpo y cabeza. La respuesta me llegó en forma de gloriosa inspiración. ¿Cómo no lo había pensado antes?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¿Qué se hace cuando no se quiere a un perro? Pues se lleva a la perrera. Es cierto que me enfrentaría a las típicas miradas cargadas de censura y reproche, diciéndome, sin hablar, que era un egoísta por irme de vacaciones sin el perro y que lo debería haber pensado antes de comprarlo. Para que negarlo, prefería esas miradas a las del bicho el día anterior, cada vez que fallaba en mis intentos por acabar nuestra relación de forma definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me desperté temprano. Me dolía todo el cuerpo, aunque las heridas no tenían mala pinta. Me duché, me vestí, desayuné y bajé a la calle con el bicho. El capullo se debía sospechar algo porque no quería moverse. Empecé a arrastrarlo con la correa, pero tuve que parar porque el collar estaba a punto de salírsele del cuello. Me agaché para tratar de hacer que despegase el culo del suelo, pero el bicho se negaba. Sólo conseguí que se tumbara. Intenté alzarlo en vilo, pero el brazo me dolía demasiado. Entonces escuché:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Hola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La habían dicho tímidamente, pero esa voz, esa voz sólo podía pertenecer a una persona. ¡No, a una persona no!, a un ángel. Me di la vuelta y me levanté. Allí estaba ella, sonriendo dubitativa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿No le apetece ir de paseo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Es que le da miedo montar en el coche.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Te lo llevas a algún sitio?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   &lt;blockquote&gt;¿A la perrera?&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -Sí, me lo llevo al campo. A un río que conozco -respondí atropelladamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Qué bien -asintió un poco turbada-. ¿Ya le has puesto nombre?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;¿Nombre?,¡cielos!...inmundo, asqueroso, cochambre, mugre, fétido, infecto...&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -Sí, se llama - Piensa, piensa, como llamar a una rata de estas...RATA. Inspiración divina-, se llama Chimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La sonrisa se borró de su rostro. Sus ojos me miraron de forma extraña.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;¿Habré errado?&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  Pero no, había dicho las palabras mágicas, acababa de marcar el gol de mi vida, había sacado el arpegio perfecto, el punto exacto de sal, había encajado la última pieza del puzzle, coronado Alpe d’Huez, pisado la luna, entendido la dualidad onda-corpúsculo, plantado el pino perfecto, conseguido el último caramelo, el regalo del roscón. Por primera (y única) vez en mi vida, Dios había hablado por mi boca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella me miró emocionada y con voz ligeramente acongojada me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No sé que decir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No tienes que decir nada -aseguré quitándole importancia-. ¿Te apetece dar un paseo por el campo, con nosotros?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Pasé el mejor día de mi vida (que repetiría a diario en los sucesivos meses). Allí, en el río, a la vista de la fosa común, la casa del ahorcado y la roca del ahogado, disfrutamos de un día estupendo. Ella era maravillosa, no sólo por sus excelencias físicas: su sentido del humor, su inteligencia, su simpatía, su cuerpazo (¡Vaya, no lo he podido evitar!). Era un sueño, la mujer perfecta, hasta se le perdonaba su amor por los animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Aquella noche fue la primera que pasamos juntos. Nos compenetramos como si fuésemos amantes desde hacía años, pero con la pasión de la primera vez. Sí, aquella noche dimos una razón para la existencia de la palabra perfección. Vino a dormir todas las noches conmigo y, a las dos semanas, se trajo sus cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es curioso, llega el momento de relatar los momentos más felices de mi vida y siento pudor. No es vergüenza, no. De hecho, he contado numerosas cosas que, si no estuviera donde estoy, sí podrían avergonzarme. No, siento pudor hacia quien quiera que lea esto. No es que me preocupe demasiado, pero tampoco quiero hacer que sus vidas sean más miserables de lo que son. No es que no quiera compartir mi felicidad. Lo que ocurre es que fui tan feliz que sólo despertaría envidias e incredulidad, y aunque en otras épocas de mi vida esto hubiese sido una razón más que suficiente para no escatimar detalle, ahora estoy más sosegado y comprendo que sólo unos pocos hemos tenido acceso a algo tan maravilloso, y ya somos bastante privilegiados, como para, encima, andarnos pavoneando. Sin embargo, algo tengo que contar para que se entienda todo lo ocurrido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al principio, todo fue bien. Bien cuando es sinónimo de perfecto. Como ya he dicho, su único fallo era su amor excesivo hacia el bicho (Chimo para ella), que la hacía mimarlo demasiado. Empezó a comer comida de verdad en lugar de los piensos que yo le daba, y conoció el cariño de una persona. Yo era tan feliz que no sentía la menor envidia. Tenía a mi chica y estaba dispuesto a compartir sus excentricidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Lo que más me costó fue prescindir de nuestra intimidad. Las primeras veces, cuando hacíamos el amor, lo hacíamos cerrando la puerta, pero el bicho se ponía realmente pesado con sus gimoteos. Yo ya estaba más que acostumbrado y no me suponían ningún problema, pero ella no podía soportar los sollozos del animal, así que empezamos a dejar la puerta abierta, para que nos dejase en paz. Lo único malo que tenía esto era que, cuando terminábamos, el chucho asqueroso se subía a la cama y compartía el sueño con nosotros. Pero, al cabo del tiempo, esto dejo de importarme porque uno se acostumbra a todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No sé como, pero con el paso de los meses nuestra felicidad se fue transformando en una rutina. La pasión se iba perdiendo y daba paso a la costumbre. Empezamos a discutir sobre cualquier tipo de tontería, sin importarnos el porqué, sólo nos movía el seguir discutiendo y ganar, al precio que fuese. Cómo se ve, nuestra relación había empezado su degeneración. Me costaba aceptarlo. Ella era la mujer perfecta, no entendía como nos podía pasar lo mismo que al resto de los mortales. Algo fallaba y me incliné por la suposición más evidente: ella estaba con otro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No tenía ninguna pista clara, ni siquiera circunstancial. No se producían llamadas misteriosas y ella solía pasar su tiempo libre en casa, pero yo, día a día, me convencía de que había alguien más. Empecé a estar paranoico. Cada vez que salíamos a la calle, vigilaba sus miradas por si nos encontrábamos con el cerdo misterioso. Corté de raíz toda relación con personas externas, lo que hizo el ambiente aún más irrespirable. Muchas noches no podía aguantarlo, y bajaba al bar de la esquina. Eso sí, me sentaba al lado de la ventana para poder vigilar el portal, bebiendo copa tras copa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Llegaron las vacaciones de Semana Santa y nos fuimos a la playa. Hablamos mucho más que discutimos y la cosa mejoró. Mi paranoia disminuyó algo, pero la historia no volvió a ser la de antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Como unas cuatro semanas después del regreso de las vacaciones, el jefe nos dio el día libre, ya que iba a tener un hijo. Volví a casa, dispuesto a pasar el día con ella. Siempre he sido muy sigiloso, demasiado sigiloso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Abrí la puerta de casa y escuché los gemidos. Me quedé paralizado. Nunca la había oído así. Ni en nuestro momento cumbre de pasión, ella jadeaba de esa manera. Me quedé en la puerta, dudando entre salir huyendo como me sugería mi cerebro, o poner rostro al maldito hijo de puta que estaba borrando mi felicidad para siempre, como exigía mi corazón. Los jadeos proseguían, cada vez más altos. El tiempo pasaba y ellos seguían, cada segundo una humillación, cada suspiro un puñal, cada grito una muerte. Los minutos transcurrían y no acababan, mortificando mis recuerdos, lacerando mis hazañas, castigando mi hombría, convirtiéndome en un ser agonizante que no se podía agarrar a nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La cólera me fue llenando, ahogando los gritos de mi cerebro. Iba a ver a ese hijo de puta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Silenciosamente, me deslicé hacia nuestra habitación. El volumen aumentaba, aunque ya no me importaba. La puerta estaba entornada. La abrí ligeramente. El recuerdo es claro, demasiado nítido. Ella está debajo, con una expresión de placer y triunfo desconocida para mí. Entre sus piernas está él llevándola a un lugar al que yo nunca me aproximé. Él es el bicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El resto se convierte en una serie de imágenes confusas, desordenadas. Me veo como en una película, desde fuera. Salgo del piso y voy a casa de mis padres. Cojo la escopeta de cazador del viejo y la cargo. Mi padre me saluda pero yo no le hablo. Me encojo de hombros y salgo a la calle. Sólo pienso en una cosa. Tienen que morir. La gente con la que me cruzo me mira horrorizada. Un policía trata de detenerme, pero le aparto de un empujón. Llego a la casa y no escucho nada. Han terminado. Llego a la habitación, ella sigue desnuda, él está a sus pies. Oigo el ruido del disparo. Luego las sirenas. Estoy en un coche de policía. Ellos están muertos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No recuerdo cuando me trajeron aquí. Las enfermeras son muy amables. Llevo mucho tiempo, aunque voy a seguir aquí una temporada, según me dice el doctor. Él ha sido el que me ha dicho que me vendría bien escribir. Lo más curioso es lo que me cuenta para que me sienta bien. Me dice que mi mujer está muy bien, que está esperando el momento en que me den el alta. Además traen todos los domingos a una chica que se parece a ella. Como una excepción por mi buen comportamiento, le dejan venir con el perro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115948481840363600?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115948481840363600/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115948481840363600' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115948481840363600'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115948481840363600'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/vida-perra-el-fin.html' title='Vida Perra, el fin'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115938696065507476</id><published>2006-09-27T21:55:00.000+02:00</published><updated>2006-09-27T22:02:20.613+02:00</updated><title type='text'>Vida Perra, el amor</title><content type='html'>Hacía mucho calor. No era raro a principios de Julio. El parque estaba casi desierto. Llevaba más de una hora esperando, sentado en el banco que coronaba la cuesta que tenía el honor de recibir sus gráciles pasos a diario. Se estaba retrasando. Había cometido el error de ir media hora antes y, aunque había decidido cargarme de paciencia, no podía evitar mirar el reloj cada cinco minutos. Hacía más de media hora que debía haber pasado por allí. Se encendieron las alarmas. Sería un desastre que justo ese día fuera uno de los pocos en los que ella se ausentaba, pero ya se sabe como es Murphy, quizás tendría que esperar un día más de pifias perrunas. Pero podía ser peor. Estábamos en Julio, ella podía  haberse ido de vacaciones. Imaginarme un mes aguantando al bicho era demasiado duro. Aunque, claro, podía darse la situación inversa, era un tipo de chica que no se suele ver por aquí (me pregunto si habrá algún sitio donde se suelan ver (lástima no creer en Dios y esas cosas...)), a lo peor había estado de vacaciones y ahora había vuelto a su ciudad o, aún peor, a su país. Me estaba poniendo frenético. A lo mejor no la volvía a ver...nunca. Miré el reloj. Habían pasado dos minutos desde la última vez. Intenté ser más positivo: hace mucho calor, cualquiera sale con el señor Lorenzo tan potente, casi no se puede respirar, esperará a que refresque, a menos que se haya ido para siempre.... Estaba insoportablemente dramático. Miré el reloj. Sólo un minuto. Todo iba muy mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Miré hacia abajo. Nada. Miré al bicho. Estaba más triste que de costumbre. No había movido el rabo cuando entré en el baño por la mañana, lo que suponía una agradable novedad. Ni siquiera le tuve que gritar para que no me lamiese los pies. Había estado bastante apático durante el día. Parecía que mi educación empezaba a notarse. Cuando salimos a la calle, se puso muy contento. Pero, tirando de la correa, me encargué de que se olvidase de la diversión. Ahora, estaba sentado a mis pies, con la lengua fuera. Al menos, él lo estaba pasando peor que yo. Sonreí ante la idea. Sí, ese felpudo con patas se debía estar cociendo. Yo iba en pantalón corto, pero él no podía quitarse sus millones de pelos, a menos que se los cortase, y yo no le iba a llevar a la peluquería...por lo menos hasta el invierno. Sonreí de nuevo. Miré el reloj. Habían pasado más de diez minutos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Miré hacia abajo. Casi di un respingo. A mitad de cuesta, a menos de veinte metros, estaba ella con una camiseta de tirantes que realzaba su despampanante figura. Llevaba la boca apretada, quizás por el calor, lo que hacía que sus labios estuviesen más juntos, como dibujando un beso. Me sentí embriagado por su presencia, incapaz de creer en tanta belleza, deleitándome ante mi suerte y dando gracias por poder contemplarla otra vez. Estaba muy cerca de mí. Yo había olvidado mi plan, extasiado en la contemplación del ser más maravilloso jamás creado. Aflojé los músculos, recreándome en el regocijo de su aparición. El bicho lo notó. Como un resorte salió disparado hacia ella. Bueno, hacia la rata (cuanta estupidez para tan pocas patas). Ella miró al perro divertida. Y después, después...ME MIRÓ.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¡Qué felicidad!¡Qué sensación!. No tengo palabras. Sus ojos estaban clavados en los míos y me estaba sonriendo, A MÍ. Me quedé mudo, no podía reaccionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¡Hola bonito!.-Qué voz tan prodigiosa. Se había agachado y le estaba acariciando.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Mi éxtasis se vio cortado de inmediato.¿Por qué a él? ¿Por qué a ese amasijo de pelos y babas? Yo no me habría atrevido ni a soñar que su mano podría rozarme, pero acariciar a ese ser inmundo. Le odié más que nunca. Sin embargo ella se estaba riendo y su risa era tan melodiosa, tan fresca, tan dulce, tan suave que me sentí dolorosamente feliz, a la vez que triste. Había llegado a la cumbre de mi vida. Estaba viviendo el mejor momento. El resto sería gris y oscuro a la sombra de este recuerdo. En fin, ni siquiera el perro podía enturbiar ese momento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Entonces ella se incorporó y volvió a mirarme sin dejar de sonreír.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Cómo se llama?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¡ME ESTABA HABLANDO!¡ME ESTABA HABLANDO! Me miró un poco indecisa. Tenía que contestar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Qwwwehhhtrtg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Sí, ¿cómo se llama el perro?.&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;"¡Nombre!, extraño concepto, ¿bicho, chucho, ser inmundo, patetismo con patas, deleznable, repugnante, nauseabundo?"&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -No tiene nombre -conseguí contestar. Ella me miró extrañada-, todavía -añadí a tiempo-. Lo estoy pensando, quiero encontrar un nombre que le haga justicia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;"¡Que le haga justicia! Seré gilipollas. No podía haber pensado nada más..."&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -Me parece estupendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;"¡Le parece estupendo!"&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -¿Y el tuyo? -Soy un genio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Chimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;"Chimo, vaya nombrecito. Pobre rata."&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -Es muy bonito -mentí. Ella sonrió satisfecha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Te vienes a dar una vuelta?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;"Sí, sí, sí. Creo en Dios. Sí, sí, sí.¡YUPIII!."&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  -Bueno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  En fin, el resto se diluye en el recuerdo. Me cuesta describir tanta felicidad. Por unos instantes olvidé mi odio hacia el bicho, e incluso toqué su rata (era necesario). Paseamos durante cerca de media hora. Estuvimos hablando de un montón de cosas. Nunca había visto el parque tan bonito. Me sentía elevado, maravillado, encantado, embrujado. Verla a mi lado, respondiendo a mis preguntas, riendo mis bromas, sonriéndome sugerentemente. Cuanto gozo ver su imponente, a la par que delicada, figura. Qué delicia su sonrisa. Vaya placer su cálida voz...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Nos acercábamos al final del parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Sueles pasear a Chimo por aquí?.- Había perdido todo el miedo. Ahora la confianza me guiaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Sí, casi siempre vengo a esta hora o un poco más pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;"A mí me lo vas a decir".&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt; -Pues podíamos quedar.-Por favor, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Estaría muy bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;blockquote&gt;"¿Muy Bien?...CAMPEONES, CAMPEONES, OEOEOEEE..."&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;  Llegamos al semáforo. Tenía que pensar una despedida digna, algo que me permitiese insinuarme, sin ser demasiado claro, y que me sirviese para calibrar mis posibilidades.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Estaba devanándome los sesos cuando escuché el frenazo y, después, el golpe. Miré asustado pero afortunadamente, parecía que no habían atropellado a nadie. El coche estaba algo oblicuo, pero no había nadie en los alrededores. La miré para comentar el susto. Tenía la vista petrificada, en la dirección contraria al coche. Dirigí mi mirada hacia allí. Había un bulto en el suelo, a unos veinte metros. Parecía una rata. UNA RATA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella se volvió hacia mí sollozando y me abrazó. Creí que mis piernas no iban a aguantar mi peso. Ni un orgasmo se podía comparar a esa sensación. El olor de su pelo. La delicadeza de su esbelta espalda. La suavidad de su piel. Quería gritar. Demostrar mi alegría. Sin embargo, algo en mi interior me hizo ver que no era del todo conveniente y conseguí controlarme. La sostuve entre mis brazos, mientras se iba tranquilizando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Entonces pensé en la implicaciones del acontecimiento. Un coche había atropellado a la rata. La rata estaba muerta. Ella iba al parque porque llevaba a pasear a la rata. Yo me había comprado un chucho para atraerla. La había atraído, pero la rata ahora estaba muerta. Ella no iría al parque porque no tenía aspecto de ser del tipo de personas que disfrutan paseando una rata muerta. No la volvería a ver. Me comería a mi maldito perro. Necesitaba su teléfono. Necesitaba su teléfono. Necesitaba su teléfono.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Por qué?¿Por qué? -era lo único que decía entre sollozos, con los ojos llenos de lágrimas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A mí sólo se me ocurría una respuesta lógica y plausible: “¿me das tu teléfono?”, pero no encontraba el momento preciso, no veía entre que porqué introducirla, ya que la idea de colarla entre un por y el siguiente qué me resultaba obscena, teniendo en cuenta la situación. Ella seguía con sus porqués y yo volvía a estar bloqueado. Pero estábamos sentados en un banco, algo de lo que era incapaz de no disfrutar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al cabo de una hora, me miró. Yo intenté sonreírla compungidamente. El resultado fue una de esas muecas en las que estiras la nariz, aprietas los labios y asientes cadenciosamente. Me dio un beso en la mejilla y se levantó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  &lt;blockquote&gt;"¡Me das tu teléfono".&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt; -¿Quieres que te acompañe?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No, gracias.- Sonó demasiado rotundo. No era ni borde ni desconsiderado. Pero era tan rotundo que no dejaba lugar a la réplica. Asentí, repitiéndome la frase telefónica mientras se alejaba. Sé que debí haberla seguido, pero estaba tan bloqueado que ni se me ocurrió.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115938696065507476?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115938696065507476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115938696065507476' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115938696065507476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115938696065507476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/vida-perra-el-amor.html' title='Vida Perra, el amor'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115930451229283747</id><published>2006-09-26T22:57:00.000+02:00</published><updated>2006-09-26T23:01:52.583+02:00</updated><title type='text'>Vida Perra, el plan</title><content type='html'>Por como trataba a su chucho, era evidente su devoción por los perros. La idea iluminó mi mente como un relámpago enciende una noche tormentosa: me compraría un perro, un perro de verdad, no como el que tenía ella. El perro la atraería hacia mí como un imán al hierro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La decisión fue difícil. Todos los perros me parecían repulsivos, con sus estúpidos ojos, sus asquerosos babeos y sus penosos movimientos de rabo. Eran absolutamente deleznables, pero tenía que hacerlo. Me compré un cachorro de pastor alemán porque me pareció algo más listo (ya que estaba dormido). Afortunadamente, me dieron una cesta para llevarlo. Sólo imaginarme tocándolo me repugnaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Cuando llegamos a casa, el perro se despertó. Su mirada era el reflejo de la idiotez absoluta. Una sensación de arrepentimiento me fue invadiendo, pero luché contra ella encerrándolo en el baño y subiendo la música de mi equipo para no escuchar sus lastimosos gimoteos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Fueron días duros. Tenía que esperar dos semanas para sacarlo a la calle, para que no cogiese el “moquillo”, quince larguísimos días para comprobar si mi plan tenía éxito. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La primera mañana me desperté con la sensación de que olvidaba algo. La sensación se disipó instantáneamente en el momento que mis pies descalzos entraron en contacto con un charco de líquido templado. Paralizado por la impresión, tuve que soportar que el nauseabundo cachorro me empezara a chupar los pies moviendo el rabo. Todavía no sé como sobrevivió a la patada que le metí. Lo peor es que después del golpe, el bicho se arrastró hacia a mí lloriqueando patéticamente, como un condenado a muerte pidiendo clemencia. Me pregunté dónde estaba el orgullo de raza, que me habían vendido en la tienda de animales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El segundo día debí olvidar cerrar la puerta del baño. Cuando volví del trabajo, me encontré varios charcos distribuidos por el pasillo, con algunos residuos sólidos a modo de islas de inmundicia. El espectáculo del salón era aún peor: trozos de papel inundaban caóticamente el suelo. Se trataban de los restos de mi edición de bolsillo de El Retorno del Rey. En mi sofá, llenándolo de pelos, se encontraba el culpable de tan atroz crimen, moviendo el rabo, como si un católico de los de misa diaria se encontrara en presencia de su dios misericordioso. Me fui a la cocina y cogí la escoba, blandiéndola como el heredero de Isildur lo hizo con la espada que estuvo rota, en busca de venganza. Lo corrí a escobazos hasta el baño y, de nuevo, tuve que poner mi equipo a tope de volumen, para no escuchar sus miserables sollozos de plañidera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Durante los siguientes dos días hubo una especie de tregua, posiblemente motivada por el celo que puse en no cometer ningún descuido, minimizando las posibilidades de error por parte del chucho. Me confié, situación que el molesto animalejo aprovechó de inmediato. Era domingo por la noche, el momento que dedico semanalmente para prepararme los menús de los siguientes siete días. El viernes había decidido regalarme un capricho, y me había comprado unos filetes de solomillo, para hacer a la pimienta, siguiendo la receta del gran Karlos Arguiñano, cocinero e ideólogo de masas (sólo comparable en este aspecto con el inefable Ramón Trecet). Tras cerca de dos horas metido en la cocina, elaborando mi condumio semanal, me volví hacia mis filetes, dispuesto a seguir las santas palabras del hombre del gorro blanco. Estaba sazonando la carne, cuando sonó el teléfono. Estaba tan concentrado en mis guisos que hasta había conseguido olvidarla por un rato. La sorpresa del tintineo del aparato me descolocó, haciéndome cometer dos terribles errores: abrir la puerta y descolgar el auricular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   Era un antiguo amigo que estaba preocupado porque no me había visto en los últimos tiempos. Recurrí a la vieja excusa del exceso de trabajo, con la que conseguí su más sincera compresión (“qué me vas a contar”), su incondicional apoyo (“es que nos tienen explotados”) y su firme adhesión (“deberíamos mandarlos a tomar por culo”). Yo asentí a sus razonamientos con ligero aburrimiento y tuve que soportar la crónica de lo acontecido en nuestro grupo de amistades con estoicismo y resignación, ya que el relato me resultaba tedioso y soporífero (nos llevan pasando las mismas cosas durante más de seis años). Mi amigo, sin embargo, parecía apasionado con su narración y no escatimaba detalle, comentándome todos los pormenores de las rutinarias situaciones por las que habían discurrido últimamente. Saqué mi batería de “no fastidies”, “¿en serio?, “estás de coña” y de risas sorprendidas para no defraudar a mi compañero, aunque todo lo que me contaba me parecía de otro mundo, de otro mundo inferior y estúpido, como si mis colegas se entretuvieran en banalidades indignas de mi tiempo e inteligencia. Me estaba preguntando por mí, cuando escuché la explosión en la cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A pesar de la sorpresa, debo reconocer que me sentí aliviado por la brusca interrupción que me permitiría colgar a mi amigo sin responderle a sus preguntas. No pasaba por mi cabeza hablarle de ella, ya que eso la pondría a la patética altura de mi círculo de amistades, una herejía indigna de una diosa de su calibre. Por otro lado, si le hablaba del trabajo me vería en una situación pantanosa, ya que si había algo que me pudiese aburrir más que lo que les pasaba a mis amigos, era mi situación laboral, y mi amigo, inducido por mis palabras, suponía que me encontraba en un momento de gran movimiento en la empresa. Por eso, el ruido me asistió para colgarle sin resultar borde en absoluto, ya que él también había podido distinguirlo por el teléfono. Me hizo prometerle que le llamaría en unos minutos y colgué, conectando el contestador con una funesta sensación de catástrofe en mi cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Llegué a la cocina. El espectáculo era dantesco. Restos de comidas, platos y cristales rotos formaban una nueva alfombra que cubría todo el suelo de la habitación. Una silla había caído, como engullida por la marea de alimentos y útiles de cocina que bullían por encima de las baldosas. Los armarios parecían sangrar a borbotones, ya que el gazpacho, que acababa de hacer, los había salpicado generosamente. Algunos trozos de carne y pescado se habían pegado a las paredes, rompiendo su geométrica verticalidad y transformándolas en escarpados barrancos de exóticos colores. Las bandejas de la nevera habían caído sobre el océano de vituallas y flotaban como balsas de metal sobre el caos reinante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Reconozco que, por una vez, me vi gratamente impresionado. Era asombroso que un ser tan pequeño fuese capaz de formar aquel desastre en tan poco tiempo. Pero mi admiración se desintegró en el momento en que lo detecté, encima de la mesa, devorando mis solomillos. De un manotazo, lo lancé lejos de los restos de los filetes. El bicho aterrizó entre un maremagnum de cubiertos y cristales, pero no se hizo ni un rasguño (hay que reconocer que los hacen duros). Se levantó, resbalando en la comida, y se dirigió hacia el baño con las orejas gachas. En ese momento, no reconocí este minúsculo vestigio de inteligencia. Sentía una profunda ira. Decidí no esperar más: si el animal había sobrevivido a esos días en mi casa, podría sobrevivir a una salida por el parque. Además, sería estupendo que cogiese el moquillo, si lo hacía después de que yo, por fin, consiguiese romper el hielo con ella&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115930451229283747?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115930451229283747/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115930451229283747' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115930451229283747'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115930451229283747'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/vida-perra-el-plan.html' title='Vida Perra, el plan'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115922263295589085</id><published>2006-09-26T00:14:00.000+02:00</published><updated>2006-09-26T00:17:13.693+02:00</updated><title type='text'>Vida Perra, el comienzo</title><content type='html'>La conocí en el parque. Era una de esas chicas cuyas excelencias físicas te hacen pensar que está fuera de tu alcance, que no pertenece al mundo de los mortales, que está en un plano superior y que, simplemente, debes dar gracias porque se cruce en tu camino una vez en la vida. Teniendo en cuenta esto, mis gracias debían multiplicarse, ya que la solía ver casi a diario, cuando paseaba a su perro -un asqueroso perro-rata, cuya raza desconozco (de nombre)- por el parque.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Mis costumbres tuvieron que cambiar. Antes de verla por primera vez, apenas iba al parque, pero, desde aquel glorioso día, decidí que era el momento de reverdecer viejos laureles y volví a jugar al baloncesto para tener una excusa de visitar el parque todos lo días. En mis tiempos, no se me daba mal eso del básquet y llegué a ser un jugador decente. Pero mis tiempos habían pasado hacía rato, llevándose mi infalible tiro de tres y mi buena forma física. Las agujetas y los dolores de espalda me estaban matando, pero merecía la pena. Al volver a casa, me las apañaba para cruzarme con ella, con sus labios generosos, sus grandes ojos verdes y su melenita rizada, por no hablar del cuerpazo que gastaba, capaz de provocar urgencias veraniegas en pleno mes de Diciembre. Desgraciadamente, nos encontrábamos en el otro solsticio, lo que la hacía llevar unos modelitos absolutamente enfermantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Enfermante es la palabra. Supongo que eso es lo que me pasó. Algunos lo llamarían obsesión, quizás perturbación, los más románticos podrían hablar de enamoramiento y los más recalcitrantes de ofuscación. Pero yo, con la distancia que proporciona el tiempo, creo que la mejor definición es enfermedad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La tenía que ver todos los días, y solía hacerlo gracias a su asqueroso ratón con raza de perro que paseaba puntualmente cada tarde. Aunque había algunas en las que faltaba a nuestra cita. Afortunadamente eran pocas, porque el día que no la veía, sentía que algo se rompía en mi interior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Los días normales, dejaba el baloncesto a tiempo de recuperar el aliento y me dirigía al camino de tierra por el que ella ascendía habitualmente. La observaba allí abajo, cuando mis lentillas no me permitían distinguir con nitidez sus rasgos. Y, a medida que se aproximaba, sus facciones no sólo se acercaban a la expectativa, sino que la superaban ampliamente, situación que no es nada frecuente, como conoce cualquier miope que se precie. Durante semanas la observé en ese trayecto de cincuenta metros, que cada día me parecía más corto. No recuerdo que ella me mirase nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No, no recuerdo que me mirase en aquellos tiempos. Sin embargo, sus ojos no escondían ningún misterio para mí. Bastaba con cerrar los míos para encontrarme con esa mirada que en la realidad nunca se daba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Eran momentos de placer doloroso. Sus ojos tan claros en mi memoria, sus rasgos tan nítidos en mi recuerdo, su cuerpo tan cerca, pero, en realidad, tan lejos, inalcanzable.&lt;br /&gt;  Empecé a preocuparme cuando me di cuenta que llevaba diez días sin hablar con nadie. En mi contestador descansaban tres o cuatro mensajes que no había escuchado, llevaba varios días sin mirar el buzón y sólo me dejaba llevar pensando que por la tarde la vería acompañada por su estúpido roedor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;   La enfermedad seguía creciendo y una urgente necesidad de hablar con ella fue llenando todos los recovecos de mi cuerpo. Imaginar su melodiosa voz y su brillante mirada enfocadas en mí me provocaba un placer ansioso, cargado de impotencia y necesidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¿Qué podía hacer? Lo intentaba todos los días. Al despertarme me decía que ese era mi día, que lo iba a hacer. Por la mañana me sentía osado y preparado, la tarea me parecía sencilla, casi un juego. Pero, con el paso de las horas, mi seguridad se iba diluyendo en un mar de dudas, el juego se convertía en pesadilla y la tarea se volvía irrealizable. Al llegar a la pequeña cuesta de tierra, sólo podía mirarla y observar como se alejaba, dejándome con una terrible desazón y un sabor de amarga derrota.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El tiempo transcurría con desesperante lentitud y el momento de su ascenso por la pendiente cada día se me hacía más breve. Tenía que hacerlo, tenía que hablar con ella. Pero, cada tarde, cuando llegaba el momento, el pánico me aferraba y no me soltaba hasta que sus cimbreante caderas se perdían entre los árboles, a la izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Entonces se me ocurrió. Mi mente enferma ideó un plan perfecto para conseguir mi ansiada conversación. Una idea cercana al delirio que cada día crecía en mi interior. Nublado, como un loco, trataba de encontrar algún error en mi perturbado razonamiento, pero nunca lo encontraba y mi cerebro aprovechaba para engordar su empresa, apremiando mi indecisión.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115922263295589085?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115922263295589085/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115922263295589085' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115922263295589085'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115922263295589085'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/vida-perra-el-comienzo.html' title='Vida Perra, el comienzo'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115883069432540452</id><published>2006-09-21T11:16:00.000+02:00</published><updated>2006-09-21T21:10:42.306+02:00</updated><title type='text'>Desmentido</title><content type='html'>El ideólogo malperson, siempre atento a la actualidad, me ha enviado la siguiente &lt;a href="http://servicios.diariovasco.com/pg060718/prensa/noticias/AlDia/200607/18/DVA-ALD-184.html"&gt;noticia&lt;/a&gt;, publicada en el Diario Vasco:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;SAN SEBASTIÁN. DV. La Audiencia de Gipuzkoa ha absuelto al joven que fue juzgado el mes pasado por realizar una felación a un compañero de piso cuando éste se hallaba dormido. El ministerio fiscal imputó al inculpado un delito de abuso sexual y solicitó cuatro años de cárcel. La acusación particular que ejerció la víctima reclamó siete años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hechos tuvieron lugar sobre las 7.30 horas del 19 diciembre de 2004 cuando el denunciante llegó en estado de embriaguez a su domicilio y se sentó en el sofá, desde donde envió un mensaje a través del móvil a una amiga para que acudiera a su casa. Seguidamente, y debido al alcohol ingerido, el joven se quedó adormilado. Según se indica en la sentencia, al cabo de un rato se personó en la vivienda el imputado, Brahin H.A., quien tras observar a su amigo apagó las luces de sala y le movió para que se fuera a la cama. En aquel momento, el joven que se hallaba dormido le agarró de la mano, por lo que el inculpado pensó que quería mantener con él una relación sexual. De esta forma, le desabrochó el cinturón, bajó ligeramente los pantalones, le subió la camiseta, le sacó el pene y comenzó a practicarle una felación. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según la resolución judicial, el joven pensó primero que se trataba de un sueño, en el que se representaba que era la amiga a la que había llamado por teléfono quien le hacía la felación. Sin embargo, según transcurría el tiempo, el denunciante fue despertándose y pensó entrar en el juego sexual, para lo cual intentó primero echar mano a un seno y seguidamente al otro. Al notar el pecho plano de la pareja y darse cuenta de que el pelo de la cabeza era corto y rizado, el joven se incorporó y comprobó que quien le proporcionaba placer era el acusado y no su amiga. En aquel momento, el compañero de piso empujó a Brahin H.A., le recriminó por su comportamiento y le echó de casa. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debido a estos hechos, el denunciante se fue a vivir a Barcelona y ha tenido un problema de disfunción eréctil por el que ha necesitado de tratamiento. Asimismo, sufre un trastorno con ansiedad y estado anímico deprimido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Audiencia, en su sentencia, señala que el inculpado, en el momento en que fue sujetado con la mano por su compañero de piso desde el sofá «pudo razonablemente considerar como una invitación al inicio de una interacción sexual», mientras que para su compañero tal relación «era efectivamente deseada, pero no con él, como Brahin pudo equivocadamente pensar», sino con la amiga. Este error de interpretación del agarrón de la mano que indujo al acusado a creer que su amigo deseba el contacto es el que lleva a la Audiencia a dictar una sentencia absolutoria.&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde el foro quiero desmentir todo paralelismo entre esta información y la "vida en pareja" que perpetro con el puto inquilino. De hecho, la única muestra de cariño que he recibido de su parte en un larguísimo año de penosa convivencia fue un pisotón, sobre mi pie asandaliado, que me originó un cardenal y un posterior desprendimiento de la uña del dedo gordo de mi pie derecho. Para más inri, el pisotón fue involuntario, ya que el puto inquilino se hallaba sumido en uno de sus habituales estados de embriaguez comatosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115883069432540452?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115883069432540452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115883069432540452' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115883069432540452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115883069432540452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/desmentido.html' title='Desmentido'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115864499447134762</id><published>2006-09-19T07:47:00.000+02:00</published><updated>2006-09-19T07:49:59.966+02:00</updated><title type='text'>Las siete diferencias (2ª parte)</title><content type='html'>Hoy un pasatiempo:&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/palantir1.4.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/palantir1.4.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Proporcioname un ejercito digno de Mordor&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/palantir9.2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/palantir9.2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115864499447134762?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115864499447134762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115864499447134762' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115864499447134762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115864499447134762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/las-siete-diferencias-2-parte.html' title='Las siete diferencias (2ª parte)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115840582558857189</id><published>2006-09-16T13:23:00.000+02:00</published><updated>2006-09-16T13:55:55.886+02:00</updated><title type='text'>Ayayayahí</title><content type='html'>&lt;blockquote&gt;¿Qué ha sido de la guitarra y sus arpegios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué de la distorsión y los punteos?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y el slide y la pua?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Dónde están el porrón y la sardina, el trovador y sus mentiras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Han pasado como el viento en las colinas, como la lluvia en las montañas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿O se esconden detrás de los violonchelos y los clarinetes?&lt;/blockquote&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No desesperéis, la primera percepción de los garabatos de Josele suponen una decepción, pero, repetido el mantra supraescripto, tras la tercera audición, ay-ay-ay-&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;AHÍ&lt;/span&gt; empiezan a aparecer todos los detalles que llevábamos esperando tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En cualquier caso, amigo Josele, ten cuidado. Soy un tío pausao, calmo. Lo seré mientras pueda. Discreto, avisao, trato de guardar las maneras. Pero no me puedo callar: estás haciendo una excursión por el abismo por culpa de tus malas amistades. Abandona al pesao de Mastretta y huye de violonchelos y mierdas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerda lo que tú mismo dijiste hace poco en la gira del ferpectamente: lo que más te gusta es el rockandroll. Nosotros te seguimos, pero a veces nos cuesta. Vuelve a casa, por favor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;He buscado garabatos sin éxito por la red, así que os dejo este pedazo de canción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/_JKgMlNRtOE"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/_JKgMlNRtOE" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115840582558857189?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115840582558857189/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115840582558857189' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115840582558857189'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115840582558857189'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/ayayayah.html' title='Ayayayahí'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115826110389379320</id><published>2006-09-14T21:11:00.000+02:00</published><updated>2006-09-14T21:11:45.166+02:00</updated><title type='text'>Lo importante (III)</title><content type='html'>La fiesta no pudo discurrir de mejor forma: había un montón de chicas y un porcentaje muy alto eran de nuestro mutuo agrado. Me integré en un grupo en el que había dos amigos, sus novias, la novia de un tercero que estaba de viaje y dos chicas más. Ayudada por el alcohol y por mis sugerencias, la conversación fue subiendo de tono hasta que llegamos a mi terreno: empezamos a preguntar a las chicas que era lo importante a la hora de hacer el amor. Al principio se dijeron los tópicos de siempre: la persona adecuada, el cariño, la habilidad, la duración y, al fin, confesaron que el tamaño tampoco era desdeñable. En un alarde de modestia, mis dos amigos y, sobre todo, yo comenzamos a decir que estábamos apañados en ese caso, pero me llevé la palma al dar el argumento definitivo: yo jamás había tenido novia. Nos reímos mucho y nos pusimos a bailar haciendo el cabra. Al cabo de un rato, la música cambió adecuadamente y me vi bailando con la novia del amigo que no había venido a la fiesta. Estábamos bastante cocidos y nos dejamos llevar. Afortunadamente, el resto de la fiesta había seguido la misma senda etílica que nosotros, por lo que nadie notó nuestra melosidad (claramente manifiesta para cualquier persona objetiva (o sobria)). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al cabo de una hora me dijo que si la acompañaba a casa. Era una chica preciosa, alta, morena, con el pelo largo. Su cuerpo era espectacular y el vestido que llevaba realzaba su figura de una manera que realmente me ponía enfermo. No podía haber mejor candidata para estrenarnos a los dos. Pero era la novia de un amigo. Yo siempre he sido muy respetuoso con esas cosas. Los amigos están para algo. Seguro que lo entendería.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  En el camino nos besamos un número indeterminado de veces, pero mantuvimos nuestras manos pasivas, para aumentar la expectativa. Yo no creía en mi buena suerte. Al fin iba a hacerlo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Entonces noté el pánico: ¿que ocurriría si durante la fiesta se había producido la temida metamorfosis?. Comencé a temblar por los nervios y me separé de ella. Ella no se lo tomó mal y pensó que lo hacía para dejarla conducir. Pero cuando llegamos a su casa yo no había pronunciado ni una palabra y ella parecía un poco mosqueada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Salimos del coche y se acercó a mí. Yo me separé un poco y eso le sentó bastante mal, pero, cuando creía que lo había echado todo a perder, ella sonrió maliciosamente y me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Así que era verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿El qué? -balbuceé yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Que eres virgen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Vi el cielo abierto ante mis ojos. Parecía que la idea le gustaba, así que confesé totalmente. Ella me dijo que no me preocupase, que se encargaría de todo. Por lo menos había ganado tiempo y un motivo para mis nervios. Llegamos a su puerta y ella me llevó directamente a su cuarto. Yo traté de escabullirme al baño, pero no me dejó. Comenzó a desvestirme despacio, de una manera muy sensual, pero no lo pude apreciar: estaba aterrado. Mi miembro no daba señales de vida. Me dejó en calzoncillos y no pareció decepcionada al ver que no obtenía respuesta. Yo no me atrevía a mirarme. Una certeza se instaló en mi cabeza, el destino se reía de mí, estaba seguro de que mi antiguo colgajo había venido para acabar definitivamente conmigo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella siguió sus movimientos, ajena al torbellino que había en mi cabeza, a mi terrible sufrimiento. Se fue desnudando lentamente: tenía el cuerpo perfecto, el cuerpo de mis sueños, el cuerpo de mi muerte. Una negra ira me fue invadiendo. Pero ella no se inmutaba:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No te preocupes -dijo con una sonrisa pícara y un tono tremendamente comprensivo-, hemos bebido como cosacos, es normal que tardes en reaccionar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Lentamente, dirigió sus manos hacia mis calzoncillos. Yo quería salir huyendo, quería gritarle que se detuviera, que dejase de atormentarme, pero estaba atenazado por el miedo. Como en una pesadilla sentí como mis gallumbos se deslizaban hacia abajo poco a poco. Intenté cerrar los ojos, pero no pude apartar mi vista de su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Su expresión cambió de repente. Su sonrisa se congeló y desapareció cuando me vio desnudo. Estaba a punto de echarme a llorar. ¿Por qué el destino me había hecho esto?. ¿Por querer tirarme a la novia de un amigo?. Pero yo no quería, me vi forzado precisamente por la urgencia a perder lo que había resultado ser una siniestra broma. Vi a mi amigo, a mis compañeros del equipo de fútbol, a los actores de las películas porno, todos se reían de mí y reflejaban su mofa en la cara de decepción que ella estaba poniendo. Pero, entonces, ella dijo algo inesperado:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¡Coño!.-Le salió del alma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Dirigí mis ojos al lugar donde ella tenía clavada la mirada, y allí estaba él, más grande que nunca, majestuoso, superior, me sentí un dios del Olimpo y ella cambió su expresión rápidamente: ahora tenía una cara como la de un niño que ha conseguido el regalo con el que estaba soñando durante años, como la del glotón ante un plato de cocido, como la del pobre al que le toca la lotería. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Yo pensaba que habría preámbulos, pero se los saltó todos. Cogió un condón y fue a ponérmelo, pero el cilindro de látex no pudo con la presión y se rompió cuando aún no me cubría la mitad del miembro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Lo intentó con otros dos, pero corrieron la misma suerte. De nuevo me sentí preso del terror: no podía ocurrirme esto. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Afortunadamente, era una chica de recursos. Era consciente que le había tocado la lotería y no estaba dispuesta a quedarse sin premio. Con expresión grave me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¡Que narices!. Tú eres virgen y yo tomo la píldora-. Y, sin decir nada más, se me subió encima y guió a mi glorioso miembro a su fuente de placer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  ¡Qué sensación!. ¡Qué suavidad!. Apenas duró diez segundos, pero noté que el tiempo se había detenido. Me sentí ingrávido y poderoso y descargué todo mi fuego en su interior. Ella gimió ante la envestida y yo me dejé ir. Pero ella seguía moviéndose. Yo traté de disimular, pero hay cosas que no se pueden ocultar. Por mucho que te empeñes lo acaban notando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella me miró incrédula, luego, rabiosa, me dijo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Sois todos iguales y deja de sonreír mamonazo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La verdad que las palabras no me parecieron las más adecuadas para coronar el momento más feliz de mi vida y me sentí un poco mal. Ella se incorporó y me gritó que me fuera. Yo la hice caso sintiéndome bastante humillado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me encontré en la calle, en calzoncillos, en una de las situaciones más denigrantes de mi vida. Deambulé por la oscuridad de la noche hasta que decidí vestirme. Y empecé a recapacitar. Tanto tiempo para esto. Recordé la charla que habíamos tenido en la fiesta sobre lo importante. Y descubrí que estaba equivocado: ahora sabía que mi enorme cola seguiría conmigo para siempre, pero la novia de mi amigo me había dado una gran lección: el tamaño no era lo importante. Estaba en un error, como también los estaban mis amigos: lo importante no era la persona, no era el cariño, ni los juegos, tampoco la habilidad. Lo importante ni siquiera era la duración. No, ahora lo sabía. La recordé con una sonrisa y me di cuenta: lo importante es participar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115826110389379320?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115826110389379320/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115826110389379320' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115826110389379320'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115826110389379320'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/lo-importante-iii.html' title='Lo importante (III)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115817235379155318</id><published>2006-09-13T20:27:00.000+02:00</published><updated>2006-09-13T20:32:47.720+02:00</updated><title type='text'>Lo importante (II)</title><content type='html'>Desayuné con los calzoncillos bajados, sin perder de vista a mi nuevo compañero. En la ducha lo toqué con cierto pudor, como pidiendo disculpas. Al fin y al cabo nos acabábamos de conocer y ya nos estábamos duchando juntos. El lo entendió y se dejó limpiar y noté una cierta timidez también por su parte, lo que me hizo ganar un poco de confianza: para él también suponía un cambio y tenía que acostumbrarse. A riesgo de parecer inmodesto, debo decir que me pareció percibir que estaba contento con el cambio (a saber a quien había pertenecido hasta esa mañana).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Fui al trabajo sin dejar de pensar en el cambio. Durante la media hora que duraba el trayecto en metro, traté de recordarlo, pero sus facciones estaban ligeramente diluidas, como cuando conoces a una persona que te resulta muy atractiva, pero la ves sólo unos minutos, y luego tratas de recordar su rostro y no puedes dibujarlo con claridad en tu mente. Con ansiedad, entré al bañó nada más llegar a la oficina, me desabroché los botones del pantalón, me bajé los calzoncillos y ahí seguía más espectacular que en mis recuerdos (donde la modestia, el miedo y la esperanza me hicieron reducir sus proporciones). Antes de guardarlo, percibí una sonrisa en su esplendoroso rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Repetí la operación catorce veces en ese día, doce en el siguiente, ocho en el tercero y cuatro en el cuarto, todas con resultados plenamente satisfactorios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Poco a poco fuimos ganando confianza y fui memorizando todas sus facciones y peculiaridades. Con el paso de los días su imagen era más clara en mi memoria, a la vez que el recuerdo de mi escuchimizada y diminuta cola anterior se iba perdiendo como un mal sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Como ya he dicho, una de las cosas que más me ayudó a acostumbrarme a él fue su timidez. Por eso esperó dos semanas a mostrarme su primera erección. La verdad es que no tengo palabras: gloriosa, épica, pletórica, magnífica, colosal, desmesurada, abrumadora. Y no fue hasta una semana más tarde, nuestra decisión de formalizar nuestra relación a todos los efectos. El recuerdo de aquella primera paja no lo olvidaré nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al cabo de un mes ya estábamos perfectamente integrados. Una nueva seguridad había brotado de mí y la gente lo notó a mi alrededor. Empecé a ser más audaz en el trato con las mujeres, y mis amigos, los muy ingenuos, aplaudieron el cambio en mi relación con sus parejas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Conviene que haga un inciso sobre mis amigos. En general son buena gente y todo eso, pero son una panda de cotillas de la hostia. Por eso mi virginidad era conocida y comentada por el noventa y ocho por ciento de las personas con las que trataba. Pero esa virginidad ahora se tambaleaba. La inseguridad que acumulé durante años se diluyó en menos de un mes. Repasé toda mi colección de películas pornográficas (bastante extensa, por cierto), y, a pesar de no estar a la misma escala, era evidente que mi miembro superaba sin despeinarse al mejor dotado de los actorzuchos. Casualmente, me llamaron mis antiguos compañeros de facultad para decirme que iban a jugar un partido para recordar los viejos tiempos. Con una sonrisa llena de expectación les dije que sí. ¡Qué momento!. Sin duda el sabor de la venganza es lo más dulce que existe. Me hice el tonto, pero de reojo capté todas las alucinadas miradas que me dirigieron mis compañeros en los vestuarios. Mi victoria era rotunda: aquel día fueron veintiuno los que se volvieron con el rabo entre las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y, entonces, comencé a sentir miedo, casi pánico. Mi confianza y seguridad eran plenos. Sin duda tenía el pene más grande en cientos de kilómetros a la redonda. Las chicas se morirían por tenerlo entre sus piernas. Pero recordé como había venido a mí: de manera casual y fortuita. Empecé a temer  que podía marcharse igual que había venido. Cada mañana me despertaba cubierto de sudor y rápidamente comprobaba que él seguía en su sitio, dormido plácidamente. Entonces respiraba aliviado, aunque no podía dejar de sentirme angustiado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Tenía que actuar. Aunque algún día me despertase y volviese a mi diminuto pasado, si conseguía hacerlo con una chica con él, podría recordarlo y ese recuerdo no me abandonaría nunca, aunque él decidiese dejarme. Sé que suena un poco paranoico, al fin y al cabo nos llevábamos estupendamente y nada hacía sospechar que tuviese pensado abandonarme. Incluso teníamos los mismos gustos. Pero el destino podía depararme sorpresas desagradables, así que era vital que actuase cuanto antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La ocasión se presentó a las dos semanas: un amigo hacía una fiesta en su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La mañana de la fiesta desperté sobresaltado. Había tardado en dormirme, atacado por una crisis de insomnio. Incluso me planteé el mantenerme despierto, para asegurarme que nadie me hurtara mi joya, pero pensé que en la fiesta más me valía estar fresco y espabilado, por lo que decidí acostarme. Al abrir los ojos el pánico se apoderó de mí y me impidió moverme durante unos minutos. Después, poco a poco, conseguí quitarme las sábanas de encima. No tuve necesidad de verlo. Él se había despertado con la misma excitación y nerviosismo que yo, y me saludaba con todo su esplendor. Esa visión me dio toda la confianza que necesitaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El día transcurrió lento y caluroso. Me di un baño para relajarme y al salir me puse hasta colonia: estaba dispuesto a todo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;Continuará (e, incluso, acabará)&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115817235379155318?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115817235379155318/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115817235379155318' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115817235379155318'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115817235379155318'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/lo-importante-ii.html' title='Lo importante (II)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115809724891681817</id><published>2006-09-12T23:38:00.000+02:00</published><updated>2006-09-12T23:40:49.726+02:00</updated><title type='text'>Lo importante (I)</title><content type='html'>Aquella mañana me levanté con dolor de cabeza. Fui al baño a mear medio dormido y noté algo raro. Fijé mi vista en los baldosines, pero tenían el aspecto de siempre, la taza del water estaba en el mismo ángulo de todos los días, el nivel del agua era el habitual. Miré hacia la bombilla y parecía no haber cambiado. La bañera estaba en su sitio, con las manchas que iban creciendo con los meses, pero que de un día para otro no parecían sufrir ninguna alteración. El bote de gel estaba abierto, igual que el de champú. Nada fuera de lo normal. Pero, sin embargo, yo notaba que algo no era lo mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Hice un nuevo repaso visual de los elementos ya citados, pero tampoco encontré nada extraordinario en esa ocasión. Me encontraba a media meada cuando la vi. Fue tal la impresión que se me cortó el chorro. Una sensación de incredulidad brotó de la base de mi columna vertebral y subió en forma de escalofrío hasta mi cabeza, despertando mis amodorradas neuronas. Mi cerebro envió un mensaje a mis alucinados ojos, un mensaje imperioso en el que se pedía la confirmación de lo visto. Mis órganos visuales, con obediencia militar, se entornaron para reducir el tamaño de la pupila y mejorar mi visión gracias a la difracción, y se fijaron en el objeto, por llamarlo de alguna manera, que me había ocasionado el ataque de ansiedad. La información viajó por el nervio óptico y llegó hasta mi centro neurálgico en milisegundos; la imagen se ha quedado grabada en mi recuerdo como una fotografía: ahí está mi raída camiseta de Pink Floyd, justo encima de mis gayumbos de florecitas. Mi mano derecha los roza casualmente, sujetando, como cada vez que procedo a desalojar la vejiga, mi cola. Entonces la veo: esa no es mi cola.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La sensación era muy extraña. Nunca he sido una persona excesivamente narcisista y si de algo no me enorgullezco especialmente es de mi pene. Para que negarlo, siempre me ha parecido un cilindro bastante vulgar, con el que he pasado buenos ratos, pero que también me ha ocasionado numerosos problemas. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Todo comenzó cuando empecé a ver películas porno. Para consolarme, me decía que los actores de estas cintas se encontraban especialmente dotados (no me refiero a artísticamente), muy por encima de la media habitual. Después, con la adolescencia llegó la hora de sacar la regla, tomar medidas y comparar resultados con los amigos. Aunque nunca lo confesé, estaba claro que el tamaño de mi miembro era el más reducido de mi grupo de amistades con diferencia. La confirmación definitiva llegó en la universidad, cuando me metí en el equipo de fútbol. Siempre recordaré el final del primer entrenamiento como uno de los momentos más duros de mi vida: ahí estábamos veintitantos chavales de mi edad, cansados y sudorosos después de dos horas corriendo, deseando llegar a la ducha para refrescarnos. Uno a uno se fueron quitando la ropa para mi escarnio y degradación: como el hombre que lleva semanas perdido por el desierto en busca de agua, dirigí mi mirada a la entrepierna de mis compañeros de equipo, intentando vislumbrar al menos un espejismo que me permitiese poder mantener la esperanza. Pero, al contrario que el sediento que se consuela con esas imágenes creadas por el calor de las arenas, yo no pude sino resignarme a la dura realidad: mi cola era realmente pequeña. Fingí haber olvidado la toalla en casa para no consumar del todo mi humillación y regresé, nunca mejor dicho, con el rabo entre las piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Desde entonces apenas le presté atención a mi minga. Sentía rencor cada vez que la miraba y, a pesar de esos breves lapsos de placer onanista que me producía, no estaba dispuesto a perdonarle ese lamentable fallo allá donde, según nos han enseñado, más duele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A pesar de eso, tenía bastante claro como era mi cola, de similar forma a como conoces tus manos o tus pies o tus orejas. Es algo inconsciente, quizás no sería capaz de dibujarlas, pero un mínimo cambio se detectaría de inmediato. Esto es lo que había ocurrido y, para que decir lo contrario, el cambio era todo menos mínimo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Al principio no supe como reaccionar. Estuve un par de minutos medio agachado observando ese nuevo miembro que había usurpado el lugar de mi pequeña cola. La incredulidad no se disipaba, así que fui a buscar mis gafas. Los cristales, como las muletas a un cojo, ayudaron a mis ojos a convencer a mi cerebro de la realidad del cambio. Por más que la mirase, estaba claro que esa no era mi cola. Lo intenté mirando al espejo del baño, tratando de evitar una confrontación directa. Pero el reflejo era una prueba más de la metamorfosis de mi virilidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No pudiendo negar los hechos, pasé a una fase de indignación. ¿Dónde demonios estaba mi querida cola?, ¿cómo diablos se había producido el cambio?, ¿quién estaba implicado en el asunto?, ¿por qué me había sucedido a mí?, ¿a quién podía reclamar o, al menos, pedir explicaciones?, ¿qué iba a hacer yo con esa enormidad entre las piernas?. Y, entonces, reflexionando sobre mi última pregunta, empecé a aceptar la situación de una forma más fría y objetiva, sin deformar la realidad con mis sentimientos personales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Tuve que recordar que nunca había tenido aprecio a mi antigua cola. No me gustaba ni su forma, ni su aspecto, ni su tamaño. Me obligué a pensar de manera lógica. No iba a empezar como en el funeral de una persona a la que detestaba en vida, a ensalzar virtudes que nunca existieron. No. No iba a ser un cínico. Mi vida había sido un infierno en diversos aspectos y todo era por culpa de mi cola: mi timidez, mi inseguridad, mi falta de capacidad para relacionarme con el sexo opuesto. No iba a ser yo quien llorase a ese minúsculo colgajo que durante años me estuvo atormentando, mirándome con rostro afligido intentando decirme que él no tenía la culpa. Por supuesto que tenía la culpa. La culpa de todo. Mi indignación se diluyó en la aceptación casi fanática: mi cola había pagado por sus pecados. No sé donde estaría ahora, pero su destierro era más que merecido. Al fin, por primera vez en mi vida, saboreé la palabra justicia entre mis labios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ya más tranquilo, finalicé de vaciar la vejiga, eso sí, sin quitarle la vista a mi nuevo miembro. ¿Cómo describirlo?. Lo lamento, pero sólo se me ocurre una palabra, acompañada de una ristra de sinónimos: grande, enorme, gigantesco, tremendo, descomunal...&lt;br /&gt;&lt;blockquote&gt;&lt;br /&gt;Continuará&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115809724891681817?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115809724891681817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115809724891681817' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115809724891681817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115809724891681817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/lo-importante-i.html' title='Lo importante (I)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115792926856676831</id><published>2006-09-11T00:40:00.000+02:00</published><updated>2006-09-11T01:07:28.626+02:00</updated><title type='text'>Un buen día</title><content type='html'>Sí, hoy es un buen día:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Van Nistelrooy marcó ayer tres golitos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Schumacher porculizó a Alonso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis chavalas (y chavales) vuelven al cole.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sobre todo, &lt;a href="http://www.joseleweb.com/"&gt;Josele&lt;/a&gt; saca un disco nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, os regaló este estupendo video que nos dejó &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Threadwell os ama&lt;/span&gt; antes de ayer en uno de sus comments.&lt;br /&gt;&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/JnUvw1rzziE"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/JnUvw1rzziE" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si os ha gustado, también os recomiendo &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=8J4lACWl-4M&amp;mode=related&amp;search="&gt;este&lt;/a&gt; o &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=EdQzQutzK4E&amp;mode=related&amp;search="&gt;este&lt;/a&gt;. Y, si queréis más (ociosos trabajadores) veniros &lt;a href="http://www.howitshouldhaveended.com/"&gt;aquí&lt;/a&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: si queréis engendrar un Papa, os recomiendo que pongáis un anuncio en el periódico con el siguiente texto: &lt;blockquote&gt;Modesto funcionario del Estado, soltero, católico, de 43 años, con derecho a pensión, quiere contraer matrimonio con una muchacha católica, que sepa cocinar y a ser posible coser, con &lt;a href="http://www.elpais.es/articulo/gente/padres/Benedicto/XVI/conocieron/traves/anuncio/prensa/elpporgen/20060910elpepuage_1/Tes/"&gt;patrimonio&lt;/a&gt;&lt;/blockquote&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115792926856676831?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115792926856676831/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115792926856676831' title='21 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115792926856676831'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115792926856676831'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/un-buen-da.html' title='Un buen día'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>21</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115766284924824964</id><published>2006-09-07T22:57:00.000+02:00</published><updated>2006-09-07T23:00:54.596+02:00</updated><title type='text'>Las siete diferencias</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/diferencias.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/diferencias.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Hoy, en la piscina, me he encontrado con una amiga a la que no veía desde la época de la facultad. La conversación ha empezado de buen rollo, pero ha girado repentinamente cuando me ha preguntado, aludiendo a mi cada vez más cercana calvicie, si me estaba dejando entradas. He respondido, sonriendo, algo sobre estar a la moda. Sin tiempo para la recuperación, me ha soltado un “vaya tripita”, como si estuviésemos jugando a las siete diferencias. Le iba a contestar la consabida barriga cervecera, pero me han entrado ganas de jugar a mí también. Le he hecho un breve comentario sobre el erotismo de la celulitis y una leve alusión al alarmante descenso de su bikini, comparando con otras épocas más turgentes de su vida. Su sonrisa se ha congelado y se ha despedido de mí precipitadamente, aludiendo un ataque de prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que se ha mosqueado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115766284924824964?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115766284924824964/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115766284924824964' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115766284924824964'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115766284924824964'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/las-siete-diferencias.html' title='Las siete diferencias'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115731789665800850</id><published>2006-09-03T23:10:00.000+02:00</published><updated>2006-09-04T07:34:41.173+02:00</updated><title type='text'>Buitres</title><content type='html'>&lt;span style="font-style:italic;"&gt;Aviso legal: Este post contiene material lesivo para algún miembro del género masculino de la especie humana. Como me consta que entre los lectores del blog hay miembros de esta funesta calaña, Blogger de Google me obliga a publicar este aviso. Es más, supongo que también se puede extrapolar al resto de la especie humana, así que las féminas tampoco están exentas del riesgo de padecer algún daño irreversible. Si alguno de ustedes empieza a sentirse mal o aludido a medida que discurre la lectura de la siguiente entrada, rogamos que la interrumpan inmediatamente.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/buitres1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/buitres1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Hoy voy a escribir sobre los buitres. Acudiendo al diccionario, nos encontramos dos o tres acepciones para esta palabra. No voy a hablar sobre las aves rapaces, ni sobre algún futbolista de renombre, reconvertido a adorador de seres superiores. Me centraré exclusivamente en las personas aprovechadas y egoistas, y, para concretar aún más, voy a escribir dentro del marco del cortejo macho-hembra del homo sapiens.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente, el diccionario no deja lugar a la duda: persona aprovechada y egoista. La síntesis es perfecta, así que, los que tengáis un poco de prisa, podéis parar aquí, porque me voy a limitar a desarrollar un poco estos conceptos o, atinando un poco más, voy a propalar unos litros de bilis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya he reflejado, voy a incidir en el momento del flirteo. Un magnífico ejemplo del pensamiento masculino en el instante de ligar nos lo da Woody Allen en su obra "Sueños de un seductor". El protagonista, Allan Felix, lleva un tiempo recomponiéndose sentimentalmente, intentando encontrar esa persona que le motive un sentimiento especial. En un instante determinado se encuentra con una chica en el Museo de Arte Contemporáneo y se produce el siguiente diálogo:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-style:italic;"&gt;ALLAN (a la CHICA INTELECTUAL): Un... un Franz Kline muy bonito, ¿verdad?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Sí que lo es.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALLAN: ¿Qué te sugiere?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA: Confirma la negatividad del universo. La abominable, solitaria vacuidad de la existencia -la nada-, el trance del hombre, obligado a habitar una eternidad yerma y sin dioses, como una diminuta llama parpadeando en un inmenso vacío -sólo desechos, horror y degradación- para dar forma a una inútil y desierta camisa de fuerza en un cosmos negro y absurdo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALLAN: ¿Qué haces este sábado por la noche?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CHICA (saliendo): Suicidarme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;ALLAN: ¿Entonces, el viernes por la noche?... &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando salimos de copas una noche con cierta predisposición al ligoteo, podemos identificarnos con el Allan de Allen, pero la cosa cambia cuando sales con un grupo de amigos y estás interesado en alguna persona previamente. Imaginemos una cita especialmente concertada para ahondar en la relación con esa chica que te gusta, pero con la que todavía no tienes la confianza suficiente como para quedar a solas. Un grupo de amigos, en el que obviamente se encuentra ella, se reune por cualquier motivo sin importancia y tú puedes iniciar el cortejo. Entonces aparece el buitre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos sabemos lo que es hacer el buitre. El hachazo injustificado, el sacar ventaja de manera ruin o miserable o el saltarse los códigos son distintas maneras de hacerlo. Nadie está libre de caer en estos comportamientos. Aunque nos podríamos preguntar si existen reglas o vale todo. Hombre, en la situación que nos describe Woody, solo ante una desconocida, la pregunta es trivial: vale todo. Pero entre un grupo de supuestos amigos, cuando uno está especialmente interesado en una chica, las cosas cambian: existen reglas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No pretendo demonizar a todos los que han buitreado alguna vez. Todo el mundo tiene sus instantes de debilidad. Pero cómo se comporta uno habitualmente ante estos momentos es lo que lo circunscribe o no dentro de esta definición. Y aquí es fundamental la palabra habitualmente. Cualquiera puede tener un día tonto, pero si es tu modus operandi se despejan las dudas: eres un buitre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto tampoco es el fin del mundo. No estoy diciendo que sean violadores, pederastas, asesinos o admiradores de Paulina Rubio. Simplemente se limitan a dar por culo a sus colegas, en el sentido más figurado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En mi grupo de amistades se pueden encontrar tres tipos de buitres: los argumentadores, los buitres avestruz y los despistadoplañideras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los argumentadores son los clásicos colegas que, después de colártela doblada, se dedican a desarrollar toda una serie de razones objetivas que los exoneran de toda responsabilidad: estábamos en igualdad de condiciones, ellas eligen, me ha hecho ojitos, no sabía que te interesara tanto, blablablabla: DEJA DE JUSTIFICARTE, CACHO CABRÓN: SABES PERFECTAMENTE DE QUÉ ESTAMOS HABLANDO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los buitres avestruz son estos amigos, siempre legales, que a la cara son el paradigma del buen rollo, pero que aprovechan cualquier momento de despiste para colártela doblada. Tienen una ventaja sobre los argumentadores: en caso de ser pillados, en lugar de soltarte una insoportable retahíla de disculpas, se limitarán a negarlo todo, por muy palmarios que sean los hechos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por último, tenemos a los despistadoplañideras, que no sólo te la meten doblada "sin querer", sino que, además, se justifican llorando: no sabía lo que estaba haciendo, yo no quería, pero cómo te iba a hacer esto, si lo hubiera sabido, si tú sabes que entre nosotros hay buen rollito... BUEN ROLLITO, HIJO DE PUTA...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo peor es que se piensan que somos gilipollas. Basta de disculpas, de silencios incómodos y de lamentaciones. Sirvan estas palabras para mostrarles todo mi desprecio, como promesa de futuras y próximas puñaladas y como declaración de guerra: &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;que no nos toquen más los cojones&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/buitres2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/buitres2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: Aunque no tiene nada que ver con la entrada, sirva este &lt;a href="http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/me-cago-en-sandios-interludio.html"&gt;oe&lt;/a&gt; como lamento para los agoreros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115731789665800850?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115731789665800850/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115731789665800850' title='22 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115731789665800850'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115731789665800850'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/09/buitres_03.html' title='Buitres'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>22</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115696455588376490</id><published>2006-08-30T21:02:00.000+02:00</published><updated>2006-08-30T21:07:11.053+02:00</updated><title type='text'>the attack of the killing pinos from hell</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/vater1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/vater1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Me estaba acabando la segunda copa, cuando me vino el apretón. La verdad es que no es muy buena idea zamparte un cocido antes de una salida, pero no pude evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El caso es que estaba en el Mercurio, con unas ganas de cagar que no podía ni hablar. La sola posibilidad de desalojar el intestino ahí, me ponía los pelos como escarpias. Una cosa es echar una (o siete) meaditas, pero para plantar un pino se requiere algo más de higiene.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Hice un repaso mental de los sitios cercanos y sus respectivos W.C.: la situación era dramática. Pero mi cerebro a veces me reserva alguna sorpresa. Deseché todos los bares de copas de la zona y me decidí por el Vips. Me felicité por mi brillante deducción: un sitio cercano y limpio, buen rollito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Durante el camino, adorné mi raudo caminar con algunas contorsiones, para esquivar a algún borracho y para evitar una evacuación prematura. Llegué al Vips que estaba hasta el culo de gente. Con paso firme me dirigí a los servicios, cuando una voz dijo mi nombre. Era un tipo de la facultad al que llevaba sin ver por lo menos seis años y del que no recordaba casi nada, ni siquiera el nombre. Sin embargo él parecía tener una memoria mucho más nítida respecto a mí, ya que no paraba de relatarme cosas que nos pasaron juntos en aquellos tiempos. A pesar de lo borde que estuve, la conversación no bajó de los quince minutos. Todas las alarmas sonaban en mi cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Acudí a la sinceridad para librarme de él y, contra todo pronóstico, la historia coló. Entre el sufrimiento extremo y la liberación total, recorrí los últimos metros que me separaban del ansiado cuarto de baño. Bajé el pomo de la puerta, pero no se abrió. Reparé entonces en un cartel que decía: "Disculpen las molestias, W.C. en revisión". Me di la vuelta, dispuesto a entrar en el de las tías, pero un letrero gemelo del masculino colgaba de la puerta, justo debajo del triángulo de la falda. Un amable empleado del lugar, que pasaba por allí, me informó de que no me preocupara, ya que los abrirían en un cuarto de hora. Mi cuerpo reaccionó violentamente ante la información, dejándome bien claro que no disponía de tanto tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con un gesto de agradecimiento, me despedí del dependiente y salí precipitadamente, ignorando el saludo de mi antiguo compañero. Recordé los tiempos del Interrail, la respuesta era el MacDonalds, eso sí que eran baños limpios. La visión era tan clara en mi mente, que mi cuerpo estuvo a punto de dejarse llevar, pero un doble tirabuzón invertido evitó la tragedia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Corrí como alma que lleva al diablo. A pesar de la hora, era fin de semana, podía estar abierto. Al cruzar la glorieta me pareció ver la eme bien iluminada. Aceleré la marcha, pero llegué demasiado tarde. Ante mis ojos, una fría y hostil chica, debajo de una gorra, en una camisa a rayas estaba echando el cierre sin ningún tipo de compasión. Mi estómago rugió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con la vista desenfocada divisé un local, probablemente el más pijo de la zona. A duras penas, disimulé mi angustia para que el portero me dejase pasar. Dentro del local, pregunté por los baños y el camarero me dijo que si quería ir al servicio tenía que consumir algo. Pedí un Dyc-cola. El cabrón de detrás de la barra me informó de los precios sin competencia del lugar. Con dolor de mi corazón, le di los diez euros que me exigía. El camarero estudió el billete unos segundos, que se me hicieron horas, y me dijo que el baño estaba al fondo a la derecha. Con mis últimas fuerzas me arrastré hasta allí. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Hay que reconocer que el baño estaba de puta madre. Eché el cerrojo, me bajé los pantalones y me senté dispuesto a disfrutar del gran momento que se avecinaba, pero mis ojos me enseñaron algo terrible. Recurriendo a un dominio más allá de lo humano, conseguí detener a mi aparato digestivo en el último momento, cuando comprobé que no había papel. Mi cerebro consiguió convencer a mi cuerpo con el razonamiento de que había otros tres váteres en un rango de diez metros cuadrados. Ninguno tenía papel. Salí del local en menos de diez segundos (seguro que batí algún récord). &lt;br /&gt;  Con el rostro desencajado por la terrible sensación de derrame interno, conseguí llegar al siguiente local. No me fijé en nada ni nadie. La fuerza me guió rápidamente hasta el lugar que habría de poner fin a mi terrible agonía. Una cola de seis tipos, me hizo desviarme al baño de las tías, donde milagrosamente no había nadie. El baño no estaba muy limpio y sólo había un váter, pero había papel. Hacía mucho tiempo que mis escrúpulos me habían abandonado, me bajé los pantalones y, justo cuando me iba a sentar, entró una chica, que me pilló con los pantalones y los gayumbos a la altura de las rodillas. Obviamente, el cerrojo no funcionaba. La cara de espanto de la chica me dejó bien claro que no volvería, por lo que tuve que colocar un pie cerca de la puerta para evitar más intromisiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Mi equilibrio era algo inestable debido a la acrobática postura que había adoptado, pero poco importaban ya esos detalles. El momento del parto fue apoteósico, todo el dolor había merecido la pena, había dado a luz al pino más impresionante de toda mi vida, pero no lo había hecho en el lugar adecuado. No me refiero al asunto de estar en el baño de las chicas, sino a que mi posición inverosímil había hecho errar mi cálculo de la trayectoria, sólo por centímetros. Mi pino descansaba majestuosamente en el suelo, a menos de un palmo de su lugar de aterrizaje teórico.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  En fin, es la vida. Me limpié pausadamente y salí, dedicando una gran sonrisa a las siete chicas que esperaban pacientemente su turno.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/trainspotting.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/trainspotting.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115696455588376490?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115696455588376490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115696455588376490' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115696455588376490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115696455588376490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/attack-of-killing-pinos-from-hell.html' title='the attack of the killing pinos from hell'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115676639190950033</id><published>2006-08-28T12:26:00.000+02:00</published><updated>2006-08-28T14:00:03.890+02:00</updated><title type='text'>Llamamiento</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/amor1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/amor1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Por amor se hacen todo tipo de locuras. Consciente e inconscientemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno es capaz de bailar salsa, ir a exposiciones de arte moderno, asistir a la ópera, tirarse en paracaídas, visionar películas en versión original, escribir poemas, cortarse las uñas, lavarse los dientes, ponerse desodorante o cambiarse con frecuencia de ropa interior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También se finge. ¿Quién no ha sido alguna vez en la vida, por exigencias del guión amoroso, vegetariano, amante de los animales, ecologista, activista político, voluntario de ONG, escritor, experto en Schopenhauer, adorador de la música indi (yndi? (indy? (yndy?))))), compositor de canciones, pacifista, lector de Gala, admirador de Sabina o piloto de kayak?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno cambia de hábitos: visita la peluquería, asiste al gimnasio, cambia de trabajo, aprende a cocinar, se apunta a una academia de idiomas, visita el extranjero, realiza cursos de reiki o yoga, hace flexionas o se liposucta. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y todo para qué? Sí, el principio es estupendo. La enajenación mental te hace convertirte en lo que la otra persona quiere que seas y te impide ver objetivamente a quién te enfrentas. Pero, cuándo esto se pasa, ¿qué queda? La rutina, la renuncia, los celos, la inseguridad, la mierda (propia y ajena)... Afortunadamente, todas las relaciones de pareja tienen la fecha de caducidad puesta. Si no, no sé que sería de nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, sin embargo, todavía hay sitio para la esperanza. Podemos ser cínicos o sarcásticos. Pero eso no significa que no seamos también románticos y optimistas. Podemos parecer unos descreídos, sin que esto contradiga nuestra búsqueda incansable del amor verdadero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque sabemos que es posible. No es una utopía. Existe. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por amor verdadero tienes vía libre a la locura. No sé, por ejemplo puedes dejar de salir. Puedes visitar semanalmente a tus suegros. Puedes dejar tu curro y a tus amigos. Puedes procrear o dejar de ver el fútbol los domingos. Te puedes ir a otro país, incluso a Estados Unidos. Te puedes emparejar o casar, incluso por el rito persa. Lo único que no puedes hacer es llamar a tu hijo Mohamed Ali.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/amor3.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/amor3.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso, amigos del foro, lectores habituales, esporádicos o absolutamente casuales, comentaristas oficiales y anónimos, desde aquí os hago un llamamiento para que evitéis que una de las parejas más estupendas del planeta Tierra cometa el funesto fallo de utilizar este nombre para su futuro vástago. No dejéis que el ejemplo viviente de que el amor verdadero existe caiga en este terrible (a la par que clásico) error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Qué podéis hacer vosotros, os preguntaréis, para evitar esta tragedia. Muy sencillo, venced vuestro miedo a escribir un comentario o a comentar el propio post. Sólo os pido un nombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A modo de ejemplo, os dejo tres que ya han sido sugeridos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;a) Hristo Stoichkov&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;b) Jesús Osama&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;c) William (para que, eventualmente, el niño (sí, es niñO) se convierta en el "Bill Ledesma"(escribo Ledesma porque es el primer apellido que me ha venido a la mente)).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115676639190950033?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115676639190950033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115676639190950033' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115676639190950033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115676639190950033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/llamamiento.html' title='Llamamiento'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115646743173258777</id><published>2006-08-25T02:56:00.000+02:00</published><updated>2006-08-25T03:32:07.363+02:00</updated><title type='text'>Instintos</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/culo3.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/culo3.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;La otra noche iba caminando tranquilamente por la calle López de Hoyos, cuando una tremenda fémina cruzó un semáforo y se puso a andar unos metros por delante de mí, contorneando su espectacular figura. Estaba sumido yo en mi habitual despiste, por lo que no pude observar su rostro, pero, rápidamente, quedé hipnotizado por los pendulares movimientos de sus estupendas caderas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Frené mi desgarbado caminar un poco y me puse a contemplar el efímero espectáculo. Estas cosas son así. Cuando te cruzas con un pibón por la calle, sabes que la deleitosa visión no va a durar para siempre. Cualquier esquina, portal, establecimiento comercial, callejuela, coche, boca de metro, parada de autobús o cabina telefónica se convierte en enemigo potencial en el que ella se puede refugiar de tu admirada mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eso por no mencionar el enemigo principal: la arritmia andaril. Yo había frenado algo mis pasos, pero no lo suficiente como para no ir un poco más rápido que ella. A lo sumo tendría medio minuto para perderme en la maravilla de sus perfectos hombros, inigualable pedestal para su castaña melena, que se balanceaba a medio camino de sus incomparables glúteos, justo a la altura del sucinto top de cuero que cubría un doce por ciento de su voluptuoso cuerpo. La falda a juego invitaba a fantasear y sus esculturales piernas dejaban paso a la delicadeza de sus esquisitos tobillos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Confieso que sentí la perentoria necesidad de completar el visionado de toda su figura, por lo que aceleré un poco, temeroso de que el siguiente paso de cebra la hiciese girar, exiliando para siempre a mi fantasia su rostro y sus senos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estaba ya prácticamente a su altura, cuando se confirmaron todos mis temores. Debo hacer un inciso para que la situación quede bien descrita: era de noche, pero había muchos viandantes paseando por la calle Lopez de Hoyos. Transitábamos por la zona ancha de la acera, por lo que, aún estando a su altura, nos separaban más de dos metros. Mi caminar era más veloz que el suyo, pero en absoluto se podría considerar rápido ni nervioso, y mi gesto fue tan sutil, que no pude ver más que la sombra de su nariz, perfilándose detrás de la cascada de su cabellera, antes de que ella girase bruscamente, negándome la percepción del frontal de su anatomía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La decepción se hizo dueña de mí, cuando la adelantaba. Como la Luna, tenía una cara oculta. Tras un par de pasos hice un último y desesperado intento de ver su lado secreto: giré mi rostro hacia ella. Para mi sorpresa, ella había retomado la dirección por la que caminaba anteriormente. Así, pude verla al fin, pero su expresión ante mi gesto fue tan excesiva, que olvidé mi intención primigenia y me di la vuelta furibundo, aumentando mi ritmo y eliminando del disco duro de mi memoria la percepción de su cara.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No tengo ningún recuerdo de sus rasgos faciales, pero no puedo olvidar (y me sigue molestando) la mirada que me regaló, cargada de desprecio y repugnancia. Y todo porque la había estado mirando durante menos de medio minuto y luego había girado mi rostro para completar el mapa de su aspecto físico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Qué lo voy a hacer? Me gusta mirar a las chicas, me gusta ver sus escotes, me encantan las tetas y los culos y disfruto observándolos. Me deleito, como ante un paisaje apabullante o un cuadro genial (a lo mejor un poco más). Es cierto que puedo desviar mi mirada de un escote kilométrico, de unos labios magnéticos o de un culo tremendo. Pero confieso que va en contra de mi instinto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás ella, malinterpretándome, se sintió agredida, pero la mirada con que me fulminó no dejaba lugar a la especulación: fue un ataque directo que me tocó seriamente los cojones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que ella tendrá también sus impulsos sexuales. No creo que resulte tan extraño disfrutar con la visión de una persona, exclusivamente desde el marco de la atracción física. De hecho, es un instinto de lo más natural (valga la redundancia).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aunque, quién sabe, ella también pudo reaccionar instintivamente. No sé. El caso es que he estado reflexionando sobre los instintos, planteándome por qué se nos educa para que, en determinadas ocasiones, nos avergoncemos por el mero hecho de sentir algo que supera a nuestra razón. Conclusión: Si le molestó mi mirada, lo siento, pero es su problema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es que los instintos, además de controlarlos, hay que saber disfrutarlos. Y, últimamente, os confieso que estoy gozando de uno de los impulsos básicos del ser humano: el instinto del cazador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, he encontrado el paraíso terrenal para el regocijo de este instinto. Un lugar  repleto de víctimas potenciales, de oportunidades de triunfo, de mercancia de primera, de deleite visual y animal, de una belleza que, aún siendo totalmente primitiva, me conmueve y emociona. Un sitio repleto de ofertas, a cada cual más suculenta y apetitosa. Un paraje libre de prejuicios, donde no tienes que avergonzarte de tus sentimientos: todos somos cazadores, tenemos el mismo objetivo y hay material más que de sobra. Además, con una sobreabundancia obscena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no todo es tan fácil. Hay que saber escoger. Hemos dejado las lanzas y las flechas. Ahora tenemos un arma mucho más poderosa: el dinero. Las víctimas sucumben a nuestro poder adquisitivo. No tienen nada que hacer. Es su trabajo. Y aquí, con el sueldo de un profesor, te encuentras ante terribles disyuntivas: un placer exótico y exquisito puede ser demasiado caro. Sí, lo puedes conseguir, pero a costa de quedarte a dos velas el resto del mes. Y ahí está el desafío del cazador: uno llega completamente hambriento. Pero no debe ser impulsivo. Hay que ser paciente, ver toda la mercancia, esperar una buena oportunidad que satisfaga nuestros instintos más bajos, no durante un instante, sino durante un periodo de tiempo prolongado. El placer y el gozo no sólo se hallan en lo exótico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente eliges tu víctima y el sacerdote o la sacerdotisa te la preparan y acicalan como mejor te guste. Con una destreza que provoca tu admiración y tu asombro, la víctima se convierte en un muñeco en esas manos expertas que saben acondicionarla para el disfrute de cada cual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, es un lugar maravilloso. El Mercado de Ventas. ¡Qué ofertas, qué mercancias, qué profesionales! Lo tengo clarísimo. La próxima vez que quiera ligar con una chica no la invitaré al teatro, no la propondré visitar una exposición, no la llevaré a la ópera, ni al cine. Nada de paseos por el Retiro, ni de cañas en una terraza. No, a la próxima chica que me guste, me la llevaré a la compra. Y si le molesta que entre pescadería y pollería, frutería y carnicería, deslice fugazmente mi mirada por su deseado talle, será que me he equivocado de persona.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/mercado.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/mercado.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115646743173258777?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115646743173258777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115646743173258777' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115646743173258777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115646743173258777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/instintos_25.html' title='Instintos'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115640588692108165</id><published>2006-08-24T09:40:00.000+02:00</published><updated>2006-08-24T09:51:27.243+02:00</updated><title type='text'>Indefensión</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Division%20Figures.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/Division%20Figures.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¿Alguien podría decirles a los gilipollas de la Sexta que dejen de dividir la pantalla en dos mierdaventanas cuando estén retransmitiendo el mundial de basket?&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer batieron todos sus putos records: durante el último cuarto del España-Angola, la pantalla estuvo dividida siete minutos, veinte segundos. Y seis de estos minutos fueron para enseñarnos un primer plano de un brazo defendiendo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y lo sé bien, que me levante a las siete con la única intención de putear a el puto inquilino en su perigrenaje al lugar de trabajo (por lo menos tuve éxito en esto. A su pregunta: "¿qué cojones haces despierto a estas horas?", respondíle: "no, si ahora me voy a la cama". Su cara de consternación fue lo mejor del día)).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115640588692108165?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115640588692108165/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115640588692108165' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115640588692108165'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115640588692108165'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/indefensin.html' title='Indefensión'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115600498646060873</id><published>2006-08-19T18:20:00.000+02:00</published><updated>2006-08-22T17:54:55.213+02:00</updated><title type='text'>La panceta santoñesa</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/panceta1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/panceta1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Después de un viaje, uno no puede evitar transformarse interiormente. No son variaciones radicales (normalmente), pero se puede decir que siempre te traes algo de los lugares que visitas. A veces es algo intangible. La gente detecta algún cambio, pero no sabe concretarlo. Uno mismo se siente distinto, como desubicado. Con el tiempo, el cambio se suaviza o atenúa o, simplemente, nos acostumbramos tanto a él, que lo incorporamos a nosotros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis vacaciones me han cambiado y soy consciente de esta metamorfosis. No la puedo localizar exactamente, pero es algo mensurable. Si no me creéis, os puedo dar el dato exacto. Me he traído de los lugares visitados y, por tanto, las vacaciones me han cambiado exactamente cuatro kilos setecientos veintidos gramos. Confieso que me temía algo mucho peor. Sobre todo después de su accidentado comienzo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo siempre he sido de buen comer. Mis hazañas gastronómicas han sido vitales para mi familia. Durante años, la terapia familiar para evitar trapos sucios, malos rollos, inquinas, peleas ancestrales y envidias era referirse a alguno de mis grandes momentos culinarios. Yo, a pesar de todo, quiero a mi familia y para evitar una reiteración excesiva en la misma anécdota, me dediqué durante varios años a realizar exhibiciones zampadoras, lo que me granjeó una merecida fama de saco sin fondo que hacía las delicias de casi todo mi linaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero uno se va haciendo mayor. Los metabolismos cambian y la comida, que tiene esa gran empatía, detecta el cariño y el amor, por lo que decide quedarse conmigo, engordando mi antaño enjuta figura. La época de las hazañas quedó atrás y me he convertido en una digna vieja gloria. Pero, cual Zidane en Alemania, cualquier vieja gloria puede reverdecer sus laureles, siempre que encuentre un desafío a su altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y esto es lo que me pasó en Santoña, en mi primer día oficial de vacaciones post viaje. ¿Qué mejor desafío que putear a un amigo, cuando de por medio hay dos kilos y medio de panceta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acudíamos en procesión anual a celebrar el cumpleaños del Esquiador Rojo. La principal cita de la romería consiste en una espectacular barbacoa que un año sí y otro también desemboca en ágape. Su único defecto histórico es la “escasez” pancetaria. Entrecomillo escasez porque el problema radica simplemente en que nunca había sobrado panceta. En realidad no se debía a un problema estrictamente de cantidad (muchos años había sido lo que más se había comprado). El quid está en que mi grupo de amistades está saturado de pancetómanos, entre los que, felizmente, me hallo.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/panceta2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/panceta2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Este año el Esquiador Rojo había decidido ceñirse a la oferta de la carnicería (otros años también visita, con gran éxito de público y crítica, la pescadería). Varios compañeros le hicimos ver que dos kilos y medio de panceta resultarían de nuevo insuficientes. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Pues compro hasta llegar a cuatro –propuso, levemente picado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bueno, si quieres que nos quedemos con hambre –respondimos entre risas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Y va a sobrar –añadió algo más picado (lo que resulta extraño porque nunca se pica).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las risas se convirtieron en clamor (sobre todo por mi culpa).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, sin comerlo (de momento) ni beberlo, me vi ante el reto de acabar con cuatro kilos de panceta, con la colaboración de unos cuantos estómagos agradecidos y dos pancetómanos que, en ese momento, viajaban desde Madrid. Sí, sé que no se puede hablar de reto: era una mariconada, por lo que decidí tomarme una ración de rabas para merendar, lo que supuso mi primer error.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto de errores (seiscientos catorce) fueron bastante reiterativos. Para no aburriros os pongo tres consecutivos y vosotros sacáis la secuencia:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esquiador Rojo: ¿Quieres más panceta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignatius: Menos mal que lo ofreces, me estaba quedando en los huesines.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conversación general sin importancia. Un minuto más tarde:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esquiador Rojo: ¿Quieres más panceta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignatius: Pues sí, porque no la he probado y me han dicho que escasea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aburrida conversación de relleno. Un minuto más tarde:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esquiador Rojo: ¿Quieres más panceta?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ignatius: ¿Hay más? Qué alegría, pensaba que este año tampoco la cataba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor del asunto es que mi derrota estaba escrita de antemano. El Esquiador Rojo había movido sus perversos hilos en dos direcciones. La primera, en las carnicerías santoñesas, donde adquirió otros tres kilos de panceta, en lugar del acordado kilo y medio. La segunda en la N-I, averiando con su poderes telequinésicos el coche que transportaba mis refuerzos (los dos pancetómanos no iban a llegar a la cena).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, sobró medio kilo (según confesión del Esquiador), lo que se puede considerar honroso, teniendo en cuenta que fui uno de los pocos que no le hizo feos al resto de vituallas (no sé decir no, sí sé decir más, me bebo la vida a cucharás…).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hubo otros momentos memorables en Santoña, como el marmitaco de Ina o el rape+sardinas del merendero, así como alguna sonora decepción como la mierda de rabas que ahora ponen en el Copacabana (antiguo Brasil). Pero no queda hueco aquí para ellos (la panceta lo llena todo).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115600498646060873?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115600498646060873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115600498646060873' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115600498646060873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115600498646060873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/la-panceta-santoesa.html' title='La panceta santoñesa'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115577979798852749</id><published>2006-08-17T03:27:00.000+02:00</published><updated>2006-08-17T04:13:04.466+02:00</updated><title type='text'>Me cago en Sandios (interludio)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/pringaos.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/pringaos.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Sí, sé que os había prometido hablar de mis vacaciones, y lo pienso hacer, pero, antes, me tengo que desahogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;VAMOS A GANAR EL MUNDIAL DE BALONCESTO. ME CAGO EN SANDIOS!!!!!!!!!!!!.&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues me he relajado, pero sólo un poco. Este post va dedicado a los &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;PUTOS&lt;/span&gt; agoreros, a los "ya te lo dije", a los "del cruce no pasamos" y a los de "cómo puedes ser tan capullo para creerte que esta vez sí, después de nuestra funesta historia".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sí, sé que os escudáis detrás de un triple de Nowisky (como se escriba) o del partido de su vida de Estudamaier (como se escriba item) o de Lituania o de su puta madre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sois los mismos del mundial de fútbol, los que os indignáis con el triunfalismo (por golear a Ucrania) y los que disfrutáis con nuestra derrota (Francia, Italia, Nigeria, Angola, Odense o Suputamadre).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los que pensáis: "mira que panda de capullos. Forofos de pacotilla. Ganan dos (u ocho) amistosos y ya se creen que podemos hacer algo en el mundial. No conocen la verdad oficial. Somos una panda de lumpen y no tenemos nada que hacer. No somos competitivos. Ya nos darán por culo. Fase previa, octavos, cuartos, semifinal o final... Ya llegará nuestro momento...".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pues opino que sois una panda de gilipollas. Que no entendéis lo que es la ilusión. &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;Que os den por culo&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fijo que, en otro orden de cosas, sois igual con las relaciones de pareja: "Que estos dos están enamorados, que son uñaicarne, que están hechos el uno para el otro... ¡Por los cojones! Ya llegarán las vacas flacas. Ya se darán cuenta de la verdad. Ya aterrizarán. Ya se les pasará el flechazo. Ya se darán el ostiazo".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y lo decís impunemente, &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;resentidos de mierda&lt;/span&gt;. El empirismo contra la ilusión...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Que os jodan. Prefiero ilusionarme. Que luego acertáis... &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;¿DÓNDE ESTÁ EL PUTO MÉRITO? &lt;/span&gt; Nunca hemos ganado un mundial de basket (o de fútbol). Todas las relaciones de pareja acaban (sí, troncos, hasta los abuelos no divorciados se mueren). Todo es efímero... ¿Y qué?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo elijo ilusionarme. Feliz regodeo en la derrota, pringaos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115577979798852749?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115577979798852749/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115577979798852749' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115577979798852749'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115577979798852749'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/me-cago-en-sandios-interludio.html' title='Me cago en Sandios (interludio)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115566383868068240</id><published>2006-08-15T19:43:00.000+02:00</published><updated>2006-08-15T23:11:44.223+02:00</updated><title type='text'>El sentimiento absurdo</title><content type='html'>Hay que ver cómo son las cosas. Aquí estoy otra vez, en mi querida casa blanca, rodeado por sus familiares paredes, suelo y techo (incluso puerta y ventana) y, sin  embargo, me siento de lo más extraño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Será cosa de las vacaciones. Ya el domingo me sentía raro en el rápidamente asimilado Viveiro. Durante un par de semanas lo había hecho mi nuevo hogar y el domingo paseaba por sus calles con esa peculiar sensación de pérdida y añoranza con que se concluyen una buenas vacaciones. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La sensación es bastante absurda: me acuerdo de mi primer paseo por esta placiña, del primer día que observé aquella iglesia, de la primera vez que entré en ese todoacien, de la primera meada en este mingitorio... cada recuerdo va acompañado de un ineludible suspiro. Ves a la gente pasear por TU reducto y les miras con aversión, sabiendo que van a ir a la misma terracita, se van a sentar en la misma silla, van a beber del mismo vaso y van a comer del mismo plato: esos objetos y lugares que han sido tuyos durante tanto tiempo... Y aquí llega el absurdo: quince días atrás apenas eras capaz de situar Viveiro en el mapa y todo lo que conocías de él eran las fotos que habías visto en intrenet.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que quince días puede ser mucho tiempo para, dejadme pensar, la vida de una polilla, un orgasmo múltiple, el fichaje de Diarra o el reposo de un arroz con o sin bogavante, pero me parece un poco poco para que te creas el dueño de un sitio y veas a cualquier otro ser humano como un cerdo e irrespetuoso mancillador del lugar que amas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no lo puedes evitar: te despides del Kiev, adorado bar de copas, y ves a un montón de turistas, emborrachándose y con el radar puesto, a ver si detectan a alguna lugareña. ¡Cómo se puede ser tan frívolo! ¿Acaso no se dan cuenta del templo en que se hallan? No, desengañate, esos no son como tú. Con el tiempo (tres noches aproximadamente) podrían llegar a entenderlo, pero ahora...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ves a esos domingueros de barbacoa, comprando churrascos en el Haley y haciendo bromas sobre el nombre de tan ilustre hipermercado. No puedes evitar preguntarte de dónde salen (de Madrid) y cómo pueden acumular tanta ignorancia y prepotencia (y gastar la misma broma que tú, el primer día que viste el Haley (con mucho menos respeto y sentimiento, conste)).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tu querida playa, tomada y violada por grupúsculos de turistas, con sus cremas protectoras, sus sombreros, sus palas y sus pelotitas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, podría seguir, pero imagino que os hacéis una idea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me declaro oficialmente vuelto y os informo de que, con este post, inauguro una breve serie de entradas sobre mis vacaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Besos para todos.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115566383868068240?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115566383868068240/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115566383868068240' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115566383868068240'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115566383868068240'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/el-sentimiento-absurdo.html' title='El sentimiento absurdo'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115442985895980430</id><published>2006-08-01T12:52:00.000+02:00</published><updated>2006-08-01T12:57:39.383+02:00</updated><title type='text'>Vacaciones</title><content type='html'>Forges me ha dedicado una viñeta y, vanidoso que es uno, no he podido evitar enseñárosla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/recorte%5B2%5D.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/recorte%5B2%5D.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por cierto, por las tierras norteñas se ha inaugurado un debate que os dejo caer:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Trengandín o Berria?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115442985895980430?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115442985895980430/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115442985895980430' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115442985895980430'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115442985895980430'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/08/vacaciones.html' title='Vacaciones'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115407013174527623</id><published>2006-07-28T08:50:00.000+02:00</published><updated>2006-07-28T09:02:12.136+02:00</updated><title type='text'>La de Dios (cuarta parte)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Puente%20Misericordia%2001.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/Puente%20Misericordia%2001.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;(Último episodio)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi encuentro con Dios hizo que mis nervios desapareciesen durante el viaje. Aunque volvieron en cuanto bajé del bus y la vi junto al Oso y el Madroño. Estaba, como no podía ser menos, estupenda. Además, seguía siendo un encanto. Obvió mi primer cuarto de hora de tartamudeos ininteligibles y soportó con su maravillosa sonrisa una hora de disertación sobre el cómo y el porqué de los últimos resultados del Madrid en la pretemporada. Afortunadamente, las cañas fueron realizando su misión tranquilizadora y, a partir de la sexta, la conversación alcanzó un nivel digno de ella. Su mirada era de lo más sugerente y estuve a punto de comentarle mi nueva habilidad con los condones, pero me contuve a tiempo, más por sorprenderla que por seguir los consejos que dicta la prudencia. Durante unos minutos discutimos sobre cuál sería nuestro siguiente paso. Esta vez sí me plegué a los designios de la moderación y acepté ir a bailar como preámbulo de la única cosa que tenía en mente. Después tuvimos una agradable disquisición, que presagiaba el mejor de los finales para esa noche, sobre quien debía tomarse la última aceituna. Al final resulté vencedor y la convencí para que fuese ella. Maldita la hora. Observé como la cogía coquetamente y se la llevaba a los labios con un brillo de lascivia en sus ojos. La introdujo en su preciosa boca y sacó la lengua casualmente, lo que me llevó directo a la visualización mental de un bocata salami, única imagen que consigue refrenar mis habitualmente acelerados ímpetus. La visión del asqueroso fiambre consiguió evitar un delator lamparón en mis pantalones blancos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Perdí de vista el sucedáneo del salchichón por un alboroto externo. Unos gritos amortiguaban un espectacular ataque de tos, sacándome de mi ensoñación. Allí estaba ella, sin brillo en su mirada, llevándose sus delicadas manos a sus encantadores pechos sin una dosis de delicadeza ni encanto. Su rostro convulsionado me miraba con terror, mientras unos cuantos espumarajos me golpeaban, procedentes de su ansiada boca. Su tez fue adquiriendo un tono rojizo a medida que la tos crecía. Sus evidentes signos de asfixia fueron corroborados por lo violáceo de su piel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Yo no acertaba a hacer nada. Un tipo que andaba por allí tomó el papel de héroe salvador y la cogió por los brazos, estirándolos hacia arriba. La tos siguió creciendo, por lo que el hombre cambió de táctica y la sujetó fuertemente por el torso, intentando forzarla a expulsar de su esófago el vil fruto del olivar, gesto que no aprecié en demasía, ya que sus musculosos brazos aferraban a mi amor por la adorada zona pectoral. A duras penas conseguí despejar los celos e intenté hacer algo útil, levantando las sillas que habían caído durante el altercado. Mi chica cerró los ojos, sin haberse librado de la oliva asesina y el tipo seguía con su abrazo, que había perdido firmeza, aunque no intensidad, como observamos el que escribe y la acompañante del heroíno, cuya inexistente pechera me hizo alumbrar una cierta indulgencia a los toqueteos del gallardo macho hispánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Mi sueño cayó al suelo, sin poder respirar y el hombre intentó seguir aprovechando y se dispuso a hacerle el boca a boca. Hasta ahí podíamos llegar, se debió decir su escueta compañera, y de un fuerte empellón me dejó el camino libre para que yo pudiera hacer lo que tenía que hacer. Lamentablemente, mis años de visualización de Los Vigilantes de la Playa no habían sido suficientemente instructivos, principalmente por mi falta de atención a los aspectos educativos de la exuberante teleserie. Aún así hice lo que pude, hasta que fui empujado por otro hombre. Al principio forcejeé con él, pensando que quería aprovecharse también, pero cuando enfoqué mi vista en su atuendo, decidí dejarle hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El facultativo me dejó ir en la ambulancia bajo la falsa afirmación de que la chica en cuestión no era sino mi adorada esposa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Las horas en urgencias se me hicieron eternas. No podía creer en tanta mala suerte y me esforzaba en no pensar en cierto casposo individuo que ahora debía estar pasándolo en grande con mi desdicha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Finalmente, un médico enfundado en una deslumbrante bata blanca acudió a mí con expresión circunspecta. Balbuceó un lo siento, me entregó una aceituna encogiéndose de hombros y golpeando los míos. Yo no sabía que decir, por lo que agradecí la interrupción de una enfermera que berreaba a voz en cuello, exigiendo la presencia del doctor al instante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El hombre me miró compungidamente, se dio la vuelta y volvió hacia el quirófano. Instantes después reaparecía con una sonrisa de hiena, proclamando que sin duda se trataba de un milagro, ya que jamás, en su dilatada carrera como matasanos de urgencia, había visto una recuperación tan asombrosa. Yo no lo podía creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con no pocas dificultades, me libré de su abrazo y me encaminé al quirófano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Allí estaba ella, con las mejillas sonrosadas y expresión de alivio. No podía creerlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Te lo has pasado bien?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella me miró, fingiendo no comprender. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Digo que si te lo has pasado bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No sé que quieres decir.- Balbuceó sin conseguir evitar un suspiro de satisfacción.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No lo podía creer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Será posible -conseguí decir conteniendo como pude las lágrimas que amenazaban con desbordar mis ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Tranquilízate, cariño. No sé de que me hablas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me fijé en su cuerpo. Sus músculos estaban relajados, pero el pecho latía con fuerza delatora. Era increíble. Negué con la cabeza, incapaz de hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -He estado a punto de morir...- Ahí estaba la puntilla, la confirmación definitiva, se estaba disculpando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Eres una zorra -dije y me fui sin mirar atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Seguro que el muy cabrón ni se había puesto condón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Playa_Area02.gif"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/Playa_Area02.gif" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;FIN&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115407013174527623?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115407013174527623/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115407013174527623' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115407013174527623'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115407013174527623'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/la-de-dios-cuarta-parte.html' title='La de Dios (cuarta parte)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115403027458569553</id><published>2006-07-27T21:40:00.000+02:00</published><updated>2006-07-28T09:05:07.496+02:00</updated><title type='text'>La de Dios (tercera parte)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/santona7.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/santona7.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt; (continuación de la continuación)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La siguiente vez que le vi fue saliendo de la cama. Me levanté a mear a media noche y me encontré en el mismo escenario que en la ocasión anterior. Ahí estaba Dios, con su pintilla de alfeñique, su traje desfasado de ejecutivo de los cincuenta, con sus coderas en la chaqueta y con su mirada censurante. Me contó que me había dejado el gas encendido y que me había asfixiado. Un despiste lo tiene cualquiera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Fue en esa ocasión cuando me explicó que mi caso no era ninguna excepción y que, según los últimos estudios, los españoles moríamos una media de doce veces por vida, lo que nos situaba a la cabeza de la Unión Europea. Al principio me pareció un dato positivo, pero más adelante comprobé que estaba muy equivocado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Hablamos un rato de todo, pero la verdad es que el Gran Señor no da para mucho, por lo que a los diez minutos repetí lo de “te lo suplico y eso”, para volver a mi vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No, no, no -fue su respuesta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Pero si me has dicho que la media esta en doce muertes...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Claro, y tu podrías llegar a muchas más.- Reconozco que su mirada me puso los pocos pelos de punta-. Pero esta vez vas a tener que hacer algo más...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  En fin, resumiendo -insisto en que nuestras conversaciones nunca adquirieron demasiado nivel- me hizo ver que lo de suplicar era sólo la primera vez. Ahora me tocaba ponerme de rodillas. Me desperté en casa con un ligero dolor de cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Así empezaron una serie de muertes, a cada cual más estúpida, que hicieron que mi relación con Dios degenerara de manera preocupante: que si bésame los pies, que me hagas doce reverencias, que me des un masaje en la calva... Su sonrisa era una prueba evidente de que el tipo disfrutaba enormemente con esas cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Con el pasar de las muertes, mi vida fue perdiendo interés. Me sentía como un preso, esperando el momento en que el carcelero viniera a darle su paliza correspondiente. Una y otra vez me decía que esta sería mi última vida. Que antes de volver a besar la calva o a sacar brillo de los zapatos del Hacedor o viceversa, renunciaría a la vida, lo que tampoco sería tan grave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Los días se convirtieron en un simple esperar a ver que pasaba. No, ese camión no me ha atropellado, el perro no tenía la rabia, la puta no tenía el sida, el ascensor no se ha caído, la maquinilla no produce descarga, la televisión no me provoca sobredosis...Los segundos se hacían minutos, los minutos horas, las horas días, los días segundos y vuelta a empezar. Yo me limitaba a esperar el momento de mi muerte. No, de mi Muerte. La definitiva. Y, entonces, ella me llamó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Ella era mi polvo fallido, mi fantasía, mi amor, mi esperanza. Y quería verme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Por primera vez en mucho tiempo, me miré en el espejo. Es duro decirlo, pero estaba mucho peor que aquella mañana en la que empezó todo, infinitamente peor que la última vez que la había visto. Pero no me importaba. Me duché y me afeité. Fui descartando camisas hasta que encontré una lo suficientemente holgada, al lado de mi camisa tropical. Sin duda era una señal. Me la puse y me peiné. En fin, no era ningún sex-simbol, pero tampoco estaba tan mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Salí a la calle con la hora pegada -la labor de reconstrucción había llevado su tiempo- y me dirigí hacia la parada de autobús. Cincuenta metros antes de llegar escuché los frenos. Si no lo perdía llegaría a tiempo. Intenté emular mis viejos tiempos con un esprín lanzado, pero el bus se acercaba con gran celeridad. Apreté los dientes e intenté aumentar mi ritmo. El autobús llegó a mi altura. Estaba a sólo veinte metros y me pareció ver un señor en la parada. Con mis últimas fuerzas exprimí todos mis músculos cerrando los ojos. Mis oídos escucharon como el autobús paraba. Lo iba a coger. Abrí los ojos para comprobarlo. Una gran masa oscura se interponía en mi camino. Intenté esquivarla pero no pude.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  De repente, me vi rodeado de algodón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¡No me jodas, tronco! -grité nada más ver a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Vamos, vamos, no te enfades. Creí que  te  había enseñado algo de educación - replicó mansamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No me vengas con esas, nadie se muere por chocarse con un árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No ha sido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Tronco, cuando me caí del puente sólo me rompí una pierna y tres costillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -A parte de las contusiones múltiples, pero...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Las contusiones no matan a nadie, tío -volví a interrumpir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No han sido las contusiones -me respondió conciliadoramente-, tampoco el choque, ha sido tu corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Eres un cabronazo.- Estaba fuera de control.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Vamos, hombre, no te enfades. - El tono  era  demasiado  comprensivo-. Ya sabes que está en tu mano...-Dios sonrió como si recordara un viejo chiste-...está en tu mano volver.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Empecé a calmarme. Me había prometido que esta iba a ser mi verdadera muerte, pero siempre me lo podía pensar. Seguro que era por eso por lo que Dios se mostraba tan amable. El muy mamón estaba disfrutando por mi nueva renuncia a mis principios. Estaba a punto de mandarlo todo a la mierda, cuando recorde su sonrisa, su calor, su dulzura, su suavidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Está bien -dije al fin-, ¿qué quieres que haga?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Venga, no te pongas tan solemne, joder. Somos amigos, ¿no?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Dios había dicho joder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Siempre me has gustado - prosiguió. Su sonrisa se volvió absolutamente repugnante-. Sí, desde la primera vez que viniste, con esa pinta. Tan ruda, pero tan sincera. Sí, lo reconozco, no he podido dejar de pensar en ti.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Dios se me acercó y empezó a acariciarme la espalda. Yo no sabía qué hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Seguro que se te ocurre algo -añadió bajándose la cremallera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No podía estar pensando en eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Estoy pensando en eso exactamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me aparté de un empujón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Piénsalo -continuó calmadamente-, sé que vas a pasar un mal rato, pero merecerá la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No lo iba a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Entonces no la volverás a ver. Tantas veces que has pensado en ella... sólo te pido una...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Pensé en ella. Pensé en mi vida...qué cojones. Me acerqué a Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Eso está mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Se la saque. Para ser Dios la tenía bastante pequeña. No dijo nada (incluso a Dios le acomplejan esas cosas). Empecé a meneársela. Afortunadamente la cosa no duró mucho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -La próxima vez será más divertida -me dijo rozándose el culo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me lancé sobre él y me encontré agarrado a un árbol. El autobusero me estaba esparando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Viveiro.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/Viveiro.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(NO SE PIERSAN EL EPISODIO FINAL: LA DE DIOS (CUARTA PARTE))&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115403027458569553?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115403027458569553/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115403027458569553' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115403027458569553'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115403027458569553'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/la-de-dios-tercera-parte.html' title='La de Dios (tercera parte)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115395986815615917</id><published>2006-07-27T02:04:00.000+02:00</published><updated>2006-07-27T02:58:24.796+02:00</updated><title type='text'>La de Dios (segunda parte)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Berria_2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/Berria_2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;(continuación, oiga)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿No vas a decir nada? -fue lo siguiente que oí.&lt;br /&gt; &lt;br /&gt;  Abrí un ojo. Allí estaba yo. Con mi camisa floreada flanqueando penosamente mi abultada barriga. Un lamparón de mermelada de frambuesa destacaba sobre el azul celeste de la manga derecha. Mi dedo gordo del pie derecho parecía una berenjena blancuzca brotando de mi mugriento calcetín. Las bermudas cubrían mis fofas rodillas. En mi cara, pegadas a mi barba de seis días, notaba algunas migas que debí pasar por alto tras comerme los bollitos. Y, coronando la escena, mi empalmada polla, cubierta por el cilindro de látex, que había aguantado todo el percance sin moverse de su sitio. Por un momento me sentí orgulloso, pero la voz me volvió a interrumpir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Digo que si no vas a decir nada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El orgullo desapareció al tiempo que me invadía el mayor de los ridículos. No estaba en mi ducha. No estaba en mi casa. No estaba solo. Estaba en un lugar blanco, sobre un lecho de algodón. Un hombre mayor, calvo, con gafas de pasta negras y bigotito de fachilla, vamos un lector tipo de ABC, me miraba con una media sonrisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿QQQQQuuéé? -conseguí balbucear.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿QUE SI NO VAS A DECIR NADA?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Pues verá...-Yo estaba muy confuso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Pues verá -repitió el tipo imitando mi tono-. ¿Eso es todo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Tronco, ¿qué quieres que te diga?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¡TRONCO!, habrase visto.- El hombrecillo parecía molesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Iba a disculparme cuando noté como el condón empezaba a deslizarse, a medida que mi polla se desinflaba. La situación no era fácil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Tío, me estaba duchando...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -TÍO -el hombre ejercía-, vaya educación. Por no decir nada de tu uniforme de ducha.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Normalmente me ducho desnudo -me disculpé-, pero hoy...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Déjalo, hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No, insisto -insistí-, si es que iba a regar las plantas de mi hermano...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Ya lo sé, pero eso no es importante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El condón abandonó definitivamente mi cola y yo aproveché para subirme las bermudas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Mucho mejor -continuó el hombrecillo-. No, lo importante es que supliques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Qué?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Que supliques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¡¿Qué?!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Que supliques.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Qué qué?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -QUE SUPLIQUES.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Cómo?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Como quieras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Qué?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -QUE SUPLIQUES COMO QUIERAS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Tronco, lo estoy flipando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -NO ME LLAMES TRONCO.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Y como quieres que te llame?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Dios?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -SÍ, DIOS.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Iba a continuar con el diálogo de besugos cuando la idea no me pareció descabellada. Nunca había creído en el ser supremo, pero si existía debía tener esa pinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Y te atreves a pensar en mi pinta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  No había dudas, era Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Ya te lo dije.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es verdad, me lo había dicho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Lo ves?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Lo vi. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Diantres, la cosa volvía a empezar y ahora no sabía como pararlo, ni siquiera tenía que abrir la boca para continuar con la conversación de perogrullo. Afortunadamente, el tipo, bueno, su Grandismo introdujo un giro, algo manido, pero un giro al fin y al cabo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -A lo que íbamos, te toca suplicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Decidí no repetir sus palabras exactas para evitar un nuevo brote de diálogo nulo. Modelé mi pregunta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Verás, digo verá...no sé exactamente a qué se refiere.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Me refiero a que no querrás que te encuentren así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -¿Así cómo?.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Pues con ese aspecto, muerto en la bañera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Muerto, caramba, que mal rollo. El aspecto era secundario. Muerto. Dios, malinterpretando mi silencio, prosiguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Sí, además, debes saber que cuando falleces en erección, puedes seguir así durante horas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Sin duda era Dios, con unas palabras era capaz de iluminarte: en dos segundos había captado la esencia del feminismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Tío, digo Dios, si la he palmado me la suda como me encuentren.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Así que eres de uno esos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Siempre sospeché que era uno de esos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Qué se le va a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Suplicar...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Joder, con el suplicar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -...suplicar para volver a vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Coño, la cosa se ponía interesante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Quieres decir que si te lo suplico, borrón y cuenta nueva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Exacto. La única cláusula es que no se lo cuentes a nadie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Tenía su lógica. La gente me vería con cierta envidia si supiera que era un elegido de Dios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -No eres un elegido...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  -Bueno, Dios, no empecemos otra vez. Acabemos con esto.-Dudé un rato, no sabía exactamente que decir:- Te lo suplico y eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Se puso todo negro y noté algo en mi boca que me impedía respirar. Abrí un ojo. Era el condón. El agua caía sobre mi dolorida cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Así fue mi primera muerte. Ya sé que muchos no os sorprenderéis, pero los que no la hayan palmado ninguna vez todavía pueden mostrarse ligeramente extrañados. Me la suda que no me crean. Ya se caerán de la bici, irán a por un vaso a oscuras o jugarán un partido de fútbol después de un cocido. Es cuestión de tiempo que se encuentren con el capullo de Dios. Lamento si algún no-ateo se me molesta, pero cuando estiren la pata acabarán por darme la razón. Pero no estoy escribiendo esto para entablar un debate metafísico. Sólo quiero contar mi historia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La verdad es que mi “revelación” mística no afectó demasiado mi vida. Solamente sirvió para que me despreocupase un poco más. Teniendo en cuenta mi habitual nivel de despreocupación, apenas se notaron los cambios. Hubo ligeras mejoras, como dejar de mirar al cruzar la calle o no preocuparme por quedarme dormido mientras fumaba, pero nada serio. Por lo menos al principio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Es curioso, pero en ningún momento me surgió la duda de si todo podía haber sido una alucinación provocada por el golpe en la cabeza. Teniendo en cuenta mis esquemas fundamentales, simplemente me limité a aceptarlo, como cuando le cambiaron el nombre a Mister Proper o Trecet dejó de salir por la tele.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Sin embargo, con el pasar de los días, se fue produciendo un cambio del que no fui consciente a tiempo. Cada día me sentía más confiado y la gente se dio cuenta. Esto hizo que en unos meses mi vida social -anteriormente inexistente- fuera digna de comentarse en tres o cuatro monográficos de Salsa Rosa. Todos esperaban el momento de la gran payasada: el gordo iba a subirse a esa farola, o el gordo iba a colocar en su sitio al gilipollas del portero de esa discoteca, o el gordo iba a saltar desde ese puente. En fin, poco a poco me convertí en una celebridad, que pasaba la mitad de su tiempo recuperándose en el hospital.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  La segunda vez que me rompí la pierna, el médico me avisó que un nuevo golpe podría dejarme cojo de por vida. Dejé mis acrobacias con lo que perdí a mis nuevos amigos. A pesar de todos los hostiones que me pegué durante esa época, en ninguna ocasión llegué a matarme. Pero Dios no se había olvidado de mí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/santona.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/santona.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(continuará continuando)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115395986815615917?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115395986815615917/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115395986815615917' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115395986815615917'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115395986815615917'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/la-de-dios-segunda-parte.html' title='La de Dios (segunda parte)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115391463567253277</id><published>2006-07-26T13:27:00.000+02:00</published><updated>2006-07-26T13:50:40.030+02:00</updated><title type='text'>La de Dios (primera parte)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Atardecer_desde_la_escollera.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/Atardecer_desde_la_escollera.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Bueno, compañeros, el ansiado día de las vacaciones de verdad se acerca por fin. Como últimamente ando un poco flojo de inspiración, he decidido regalaros un cuento de verano, para que el chat no se quede vacío estos quince días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La publicación irá por entregas (que numeraré adecuadamente para que nadie se pierda).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salud, república y a pasarlo bien...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: las fotos son por putear, no tienen nada que ver con el cuento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;                         &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;LA DE DIOS&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;span style="font-style:italic;"&gt; “Dedicado a mí mismo, fallecido póstumamente en el momento preciso de acometer el instante final del proceso recién iniciado”.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Todo ocurrió una mañana. Una sucesión de acontecimientos aparentemente banales que me llevaron al descubrimiento más asombroso de mi vida y que, sospecho, me va a llevar directamente a la muerte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Me levanté como siempre, un par de pedos estupendos, un crujir generalizado, dos conatos frustrados de estiramientos y un bostezo desencaja-mandíbulas. Me dirigí a la cocina después de la meadita reglamentaria y observé la esparraguera que me había dejado mi hermano. Su aspecto marchito me hizo recordar el resto de plantas, que debían seguir en el patio desde hacía un par de semanas, si nadie las había robado. Eché una mirada. El panorama era desolador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Desanduve el camino hasta mi cuarto y cogí mi camisa tropical. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Qué le vamos a hacer. Cada  uno  tiene sus costumbres. Y esto va más allá. Es una norma moral: no riegues si no es con tu camisa tropical. Hacía mucho que no regaba, como comprobé al ver que mi camisa más hortera ya no se ajustaba como antes a mi delicada figura por dos motivos, bastante entrelazados, eso sí. El primero es que mi figura hace tiempo que ha dejado de ser delicada. De hecho -el segundo motivo- tengo un barrigón estilo globo sonda. Conseguí abrochar los dos botones de abajo y uno de arriba, pero, cuando dejé de meter barriga, desbordé los dos primeros. No me molesté en recogerlos. Volví a la cocina y me dispuse a coger la regadera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  A mitad del descenso oteé unos deliciosos bollitos rellenos de mermelada, que mi anterior ángulo me había impedido observar adecuadamente. Olvidé la regadera y me dirigí hacia el nuevo objetivo. Me los pimplé en dos segundos con escasos contratiempos: una mancha en la camisa y un eructo de los que hacen daño. Recordando mis deberes, me agaché, cogí la regadera, miré el roto a la altura del dedo gordo de mi calcetín derecho, me ajusté las sandalias y recuperé la postura inicial en menos de treintaidós segundos. Llené la regadera de agua y salí al patio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Vaciaba la segunda sobre el moribundo tronco de Brasil cuando me di cuenta de que había un periódico detrás del cadáver del bonsai. La momentánea distracción hizo que me mojara parcialmente mis raídas bermudas moradas. Me dirigí hacia el diario. Del cerdo de mi vecino de arriba. Encima era un Marca. Pero eso no era lo peor. Me fijé en la fecha: Ocho de Agosto de 2000. AGOSTO DEL DOSMIL. No podía ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Dejé la regadera precipitadamente y volví a mi cuarto. Rebusqué en el cajón y comprobé que mi funesta intuición había sido cierta. Hay fechas que se te quedan grabadas: el 23 efe, el día de tu cumpleaños, el día de reyes, el día en que se dan vacaciones los del bar de enfrente y el día en que caducan tus condones: Agosto de dosmil. Cuatro condones caducados de una caja de seis. Todo un éxito. Dos pseudopolvos en tres años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  El recuerdo me asaltó de inmediato. Allí estaba yo, tras dos años sin comerme una rosca con esa chica estupenda, que no hizo ningún comentario sobre mi peluda barriga. Me dijo que no tenía ningún método preventivo y yo saqué el condón de la fe, que descansaba desde hacía ocho meses en mi cartera. Procedí a ponérmelo...es un decir. Seguí las instrucciones rigurosamente. O sea, abrí el envase por un extremo, cogí la parte central y me dispuse a desenrollarlo sobre mi pene. Pero el cabrón no se desenroscaba. Empecé a preocuparme, situación nefasta para mi dudosa erección, que dejó de ser dudosa en el preciso momento en que dejó de serlo, coincidiendo con el instante en el que mis nerviosos dedos desgarraban el supuesto cilindro de látex. La chica no se lo tomó mal y la chupaba de maravilla. Tras este bonito recuerdo, llegó el segundo, un poco más triste, si cabe. El proceso fue similar, aunque la tía era mucho menos estupenda en todos los aspectos. Vamos, que ni siquiera la chupaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Y, tras los recuerdos, llegó la iluminación. Cuatro condones sin usar, caducados, pero que no iban a ser desperdiciados en absoluto. Me iba a convertir en un maestro “ponecondone”. Fue tal mi excitación que ni siquiera me desnudé. Me bajé las bermudas hasta las rodillas y empecé a meneármela. Me empalmé con ayuda del recuerdo de mi primer polvo fallido y me dispuse a acometer la tarea en la que había fracasado en mis dos únicos intentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Todo ocurrió como las otras veces: ruptura lateral, coger por el centro para dejar un poco de aire, colocar sobre el miembro erecto y desenrolle imposible. Pero no pasaba nada: estaba solo y tenía otros tres condones. El segundo corrió la misma suerte, pero cuando lo iba a tirar me di cuenta de algo que podía ser importante. Invirtiendo la dirección del desenrollado, noté como el preservativo se deslizaba alegremente. Esa podía ser la clave.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Como todavía me quedaban otros dos, lo tiré y cogí el tercero, Realicé a la perfección los tres primeros pasos, comprobé la dirección del desenrollado y de repente el globito empezó a cubrir mi polla. Me sentí exultante, como cuando entregué mi último examen en la facultad: SOY UNA PUTA MÁQUINA, me dije sin acabar de creérmelo y decidí acabar de masturbarme en honor de mi estupenda chica. Estaba a punto de llegar al gran momento, cuando recordé el noventa y cuatro por ciento de las pajas que me había hecho pensando en la mujer en cuestión. Habían sido en la ducha. Esta no merecía menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;  Me detuve justo a tiempo y me dirigí al baño con ciertas dificultades provocadas por mis bermudas, que me impedían caminar cómodamente. Había oído que en la ducha los condones se salen fácilmente, pero no me arredré: era un profesional con los condones y lo iba a demostrar. Apenas empezó a correr el agua me metí en la ducha sin desvestirme ni descalzarme. Entonces pisé la pastilla de jabón y el techo cambió de sitio.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Vista_Santona_2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/Vista_Santona_2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Continuará...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115391463567253277?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115391463567253277/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115391463567253277' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115391463567253277'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115391463567253277'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/la-de-dios-primera-parte.html' title='La de Dios (primera parte)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115373806892480164</id><published>2006-07-24T12:47:00.000+02:00</published><updated>2006-07-24T12:53:08.260+02:00</updated><title type='text'>Resaca</title><content type='html'>&lt;b&gt;&lt;/b&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/IIlKiRPSNGA"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/IIlKiRPSNGA" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no tengo nada más que añadir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115373806892480164?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115373806892480164/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115373806892480164' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115373806892480164'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115373806892480164'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/resaca.html' title='Resaca'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115333379679982588</id><published>2006-07-19T20:29:00.000+02:00</published><updated>2006-07-20T10:39:15.420+02:00</updated><title type='text'>Escorpiones</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/escorpion3.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/escorpion3.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;El otro día, viendo la tele, me encontré con un estupendo documental sobre escorpiones. Afortunadamente, estaba acabando, así que pude ver dos temas la mar de interesantes antes de que mi nivel de tolerancia a los documentales (dos minutos) me hiciera cambiar de canal: la danza nupcial y mamá escorpiona cargando con sus cachorros. Y, repentinamente, tuve una regresión al pasado (¿dónde, si no?) que me hizo rememorar algunos grandes momentos de la humanidad que tenían que ver con estos asombrosos arácnidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer recuerdo que asocio a los escorpiones data del cole, hacia tercero o cuarto de EGB, cuando disputábamos las competiciones deportivas. Mi equipo se llamaba Escorpio y siempre quedábamos segundos (gloriosas épocas pasadas...). Los primeros eran los capullos del Adidas que nos ganaban por el puto voleibol (las competiciones eran en tres deportes simultáneamente: fútbol (ganabamos nosotros), baloncesto (ganaban ellos) y puto voleibol (ganaban ellos)). En cualquier caso, nuestro nombre molaba mucho más que el suyo y eso, concederéis, es mejor que una victoria (algo así como tener que elegir entre Insumisión (mola)y Pieles Rojas(no mola): ¿a quién le importa el resultado?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/escorpion2.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/escorpion2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;El origen del nombre del equipo estaba ligado con el signo del zodiaco, creo recordar. Los que elegimos el patronímico habíamos nacido bajo la influencia de esa bella constelación &lt;a href="http://spaceplace.jpl.nasa.gov/sp/kids/st6starfinder/st6starfinder3.shtml"&gt;(o eso creíamos)&lt;/a&gt;. No voy a entrar en el inexistente debate sobre las creencias en la astrología, la religión o la panceta (¿cuál es la única verdadera? (lo sé, completamente irrefutable)), porque quiero seguir con los escorpiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dejando el colegio atrás, di un salto en el tiempo y volví a los tiempos de mi adolescencia, cuando me enfrenté cara a cara con el &lt;span style="font-style:italic;"&gt;bruthus occinatus&lt;/span&gt; (especie de escorpión que se pasea por la sierra madrileña). Conviene resaltar que mi familia paterna siempre ha tenido un pánico total a cualquier tipo de bicho. Y el escorpión, nos pongamos como nos pongamos, es un bicho (y, además, pica). Yo compartía ese terror de manera excelsa. Todavía recuerdo los ojos de mi padre brillando de orgullo, cuando los dos nos subíamos a la misma silla al grito de: MAMÁ, por la presencia en el entarimado de nuestro hogar de algún coleóptero inoportuno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto cambio el día en que un amigo me enseñó su colección de insectos. Me quedé completamente fascinado. El pánico tornó en curiosidad. Me convertí en el azote de los bichos. Mucha gente se pregunta qué puede impulsar a un ser humano a armarse de botes de cristal, salir al campo, lenvantar toda piedra de tamaño razonable, coger a sus inquilinos, introducirlos en un baño letal de eter,&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/vengador3.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/vengador3.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt; ensartarlos en una aguja, colocar sus patas en la posición más interesante, exponerlos en una caja de cristal y, finalmente, colgar la caja con los cadáveres en la mejor pared de sus habitaciones. La respuesta es bien sencilla:  LA VENGANZA. El terror había desaparecido y así nació Ignatius, el vengador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En menos de un año me hice con una interesante muestra de las más diversas especies de insectos madrileños. También tenía arañas y, por supuesto, un escorpión, que dejó flipado a mi amigo David.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A él no le movía la venganza, pero estaba obsesionado con conseguir un escorpión. Nos pasamos un verano removiendo Roma con Santiago en su búsqueda y el éxito nos sonrió varias veces. La más curiosa fue la primera: cazamos un escorpión enorme. Su desproporcionado tamaño nos hizo decidir que estábamos ante una hembra a punto de dar a luz y, de repente, recordé uno de mis libros favoritos: &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Mi familia y otros animales&lt;/span&gt;. Uno de los capítulos más gloriosos es aquel en el que el joven Gerald Durrell se hace con un escorpión y lo guarda en una caja de cerillas. Al cabo de un tiempo, el escorpión tiene escorpioncitos, que lleva a todas partes subidos en la chepa, hasta que un día la madre del autor, buscando algo con lo que encender el fuego, abre la caja de cerillas y lanza su inesperado contenido al aire, segundos antes de salir corriendo aterrada, esparciendo los pequeños arácnidos por toda la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando le conté esta historia a David, decidimos que nos íbamos a quedar con mamá escorpión hasta que tuviera a sus hijitos. Felices ante nuestro espíritu científico, dejamos el obeso bicho en un bote de cristal en el garage del chalet de mi amigo y nos bajamos a la piscina para celebrarlo. A la hora de comer, retornamos a nuestros hogares, pero antes le hicimos una visita a la futura madre. Ante nuestro asombro, el bote no estaba donde lo habíamos dejado. Tras diez minutos de angustiosa búsqueda, acudimos al padre de David (que no había sido informado de nuestro experimento) y le preguntamos casualmente si había visto un bote de cristal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-El del bicho -nos respondió sonriente-. Sí, me ha dado pena que estuviera aquí solo, con esta oscuridad, así que le he puesto un poco de agua y me lo he llevado atrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"Atrás" era el lugar de la geografía madrileña donde con mayor intensidad caían los rayos del sol en un mediodía de agosto. A pesar de nuestra carrera, no pudimos salvarla. Aunque siempre tendrá el honor de haber muerto cocinada al vapor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último recuerdo que me despertó el documental me llevó a Italia, concretamente a mi primer viaje de fin de curso (cuando era uno de ellos (un alumno)). Nos pasamos media visita a Florencia en busca del mítico &lt;span style="font-style:italic;"&gt;Escorpione&lt;/span&gt;, un antro del que nos había hablado un amable borracho milanés. Los licores que servían tras su barra tenían la virtud de borrar la memoria y, la verdad, no recuerdo si acábamos encontrándolo...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para que luego digan que los documentales son un coñazo.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/escorpion1.1.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/escorpion1.1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115333379679982588?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115333379679982588/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115333379679982588' title='24 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115333379679982588'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115333379679982588'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/escorpiones.html' title='Escorpiones'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>24</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115270025129968782</id><published>2006-07-12T12:29:00.000+02:00</published><updated>2006-07-12T12:30:51.613+02:00</updated><title type='text'>La vida sexual de Ignatius (episodio 1)</title><content type='html'>&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115270025129968782?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115270025129968782/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115270025129968782' title='36 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115270025129968782'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115270025129968782'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/la-vida-sexual-de-ignatius-episodio-1.html' title='La vida sexual de Ignatius (episodio 1)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>36</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115261367731295509</id><published>2006-07-11T12:27:00.000+02:00</published><updated>2006-07-14T19:38:17.266+02:00</updated><title type='text'>Alguna mentira sobre el ajo y otras divagaciones</title><content type='html'>Si me hallara en la terrible disyuntiva de tener que nombrar un lider planetario ante una inminente invasión alienígena (obviaré el porqué de la invasión, qué tipo de alienígenas, por qué es necesario un lider planetario y por qué lo tendría que escoger yo), elegiría, sin lugar a dudas a Karlos Arguiñano, cocinero, comunicador, lider de masas y guía espiritual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía recuerdo, entre estupefacto y maravillado, el día en que narró para toda España, mientras confeccionaba unas patatas a la riojana, los indudables beneficios que tenía el frigodedo para la salud de nuestros conductores, oficinistas, parapléjicos y demás seres humanos, que realizan gran parte de sus actividades habituales en la posición de sentados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La maravilla provenía de que un prohombre de la gastronomía patria mencionara el mítico frigodedo (el helado cuyo sabor y color duraba entre 0,1 y 0,3 milisegundos (según la intensidad del sorbo)) en un programa de máxima audiencia. Y la estupefacción, del uso que el ilustre sotoministro (maravillas del diccionario) proponía para nuestro querido polo de fresa (algo así como un magnífico aliviador de esas molestas protuberancias que, según nos enseñan los siempre atentos publicistas de Hemoal, se sufren en silencio). Esto está únicamente al alcance de los grandes, pero sólo un personaje superior haría lo que hizo nuestro más célebre despensero: explicar, mediante gestos y con la habilidad de un mimo profesional, exactamente cómo obtener ese alivio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mis conocimientos del medio intrenético van mejorando lentamente, pero, por mucho que he buscado, no he encontrado el documento televisivo. Os dejo este a cambio, que tampoco está mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;object width="425" height="350"&gt;&lt;param name="movie" value="http://youtube.com/v/UWQOH8GIiuA"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://youtube.com/v/UWQOH8GIiuA" type="application/x-shockwave-flash" width="425" height="350"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;br&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y todo esto viene a colación de mi último pasatiempo vacacional. He dedicado la mañana de hoy a contar el número de recetas en que aparece el ajo en el celebérrimo "1080 recetas de cocina" de Simone Ortega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para los amantes de la estadística diré que en total son setecientos veinticuatro los condumios propuestos por la más ilustre escritora de nuestras fronteras en los que se sugiere el uso de nuestro querido condimento.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/zidane_agresion2.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/zidane_agresion2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;Esto para que no digáis que no aprovecho mis impuestas vacaciones. De hecho, el lunes me inscribí en un curso de lectura labial en italiano por correspondencia, con la intención de proponeros el divertido concurso: "¿Cuáles fueron las palabras exactas que Don Vito Materazzi regalo a nuestro, ahoramásqueridosicabe, Zinedine Zidane?". Pero, en vista del interés que ha tomado el asunto para la FIFA, he decidido abandonar el esfuerzo. Para los que os sintáis decepcionados, os dejo un &lt;a href="http://www.clicknaranja.com/juego/"&gt;divertimento&lt;/a&gt;, enviado por nuestro querido ideólogo malperson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, bueno, que me estoy yendo por las ramas.&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/ajos.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/ajos.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;CUIDAOS&lt;/span&gt; de falsos profetas e incluso todavía más de los verdaderos. Arguiñano ha propalado a lo largo de su etapa televisiva que el olor del ajo se quita simplemente con la sumersión de las extremidades (u otras partes corporales afectadas por el hedor liliáceo) en un chorro de agua fría, sin frotar ni secar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-weight:bold;"&gt;MENTIRA&lt;/span&gt; (si alguien lo duda, que olfatee el teclado de mi ordenador). No voy a dar alternativas (creo que la única es perder las extremidades (u otras) contrayendo la lepra, pero esto no mejora el tema del olor). Sólo os digo que es &lt;span style="font-weight:bold;"&gt;MENTIRA&lt;/span&gt; (y me duele, que si hay alguien a quien admire más que a Zidane y Materazzi, ese es Arguiñano).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115261367731295509?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115261367731295509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115261367731295509' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115261367731295509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115261367731295509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/alguna-mentira-sobre-el-ajo-y-otras.html' title='Alguna mentira sobre el ajo y otras divagaciones'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115253255796990944</id><published>2006-07-10T12:34:00.000+02:00</published><updated>2006-07-10T14:14:04.130+02:00</updated><title type='text'>El día de la camisa hortera (fraude y fin)</title><content type='html'>Bueno, bueno, bueno. Ya hemos superado una nueva edición de la Camisa y, los que amamos realmente la fiesta, podemos decir que ha sido un éxito de participación. Aproximadamente cuarenta camisas se pasearon por la noche mercuriana. No parece una gran cifra, comparando con las tres últimas ediciones. Pero en las circunstancias que se produjo, yo creo que es un número interesante. Teniendo en cuenta El Problema al que nos enfrentamos, podemos estar satisfechos ante los datos de participación. Pero sólo por esto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Cuál es este terrible Problema?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La desidia. Sí, la desidia. Nuestro cartelero oficial no tuvo tiempo (en un año) de hacer un poster anunciador. Nuestros embajadores en el Mercurio no se dignaron a comentar a los patrones del ilustre bar que el evento se realizaría en la fecha en que tuvo lugar. Los habituales promotores de la fiesta (concursantes con catorce o más participaciones) no realizaron su habitual despliegue de medios para convocar a todo humano viviente. El vigente campeón no se dignó a presentarse (ni siquiera envió una disculpa oficial). No hubo publicidad en la mass media...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así que, evidentemente, podemos hablar de desidia. Y tenemos la obligación moral de preguntarnos el porqué de esta desidia. La respuesta, aunque dolorosa, es obvia. Estamos perdiendo la esencia del concurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Politiqueos, conchabeos, amiguismos, intereses espúreos, campañas de difamación han sido siempre excelentes ingredientes que han adornado todas las ediciones del concurso y que han fomentado la rivalidad, la competitividad, la traición, la prepotencia, la envidia y el odio a muerte, valores indelebles que siempre deben acompañar a nuestra amada Camisa. Pero, a pesar de todos estos factores, había una luz y una guía que, a pesar del divertimento que ocasionaba todo lo citado, hacían del premio algó único y verdadero. Al final, todos sabíamos que nuestro deber ético era elegir la camisa más hortera.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalizada la votación, con algún que otro enfado, con alguna amistad rota para siempre y con varias enesmitades de nuevo cuño, pero enemistades verdaderas, las aguas volvían a su cauce. Se loaba al ganador, se reconocía su victoria (especialmente valorada si había recurrido a ardides, vilezas y bajezas) y todo era felicidad: El pique aumentaba exponencialmente y se empezaba a hablar de los nuevos horrores que esperaban para el año siguiente. Pero todo esto lo hemos perdido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y no por falta de voluntad de los nuevos ganadores, que han seguido sorprendiendo con nuevas artes en el concepto de lo miserable. El Complot del maderfaker, el Pucherazo del 2004 o el Voto Cautivo del 2006 pasarán a la historia como nuevos hallazgos de la sacrosanta Ignominia Hortera. Todo sería maravilloso si, además, hubiese ganado la camisa más hortera. Pero esto no siempre ha sido así y este año el resultado ha sido especialmente sangrante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Encima, hay una panda de soplapollas, adalides de lo políticamente correcto, que están tan content@s porque, por fin, ha ganado una mujer. Es penoso y lamentable. Tiempos oscuros hemos de vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La victoria de esteañoganaréseguro ha sido magnífica desde dos puntos de vista: su gloriosa campaña previa y su espectacular convocatoria de seres humanos que sólo conocían su nombre, ergo sólo la podían votar a ella. Pero su camisa... me invade la tristeza... su camisa era una puta mierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El 2006 será recordado como el año que ganó una camisa a cuadros. Es cierto que su corte y sus volantes eran adecuados (para participar, nunca para ganar), pero el estampado era paupérrimo, la escala cromática escasa y DISCRETA, el diseño cuadriculado, la innovación inexistente...&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/tongo2006.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/400/tongo2006.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Amigos de la camisa hortera, desde este foro hago un llamamiento para que esto no vuelva a suceder. ¿Qué ha sido del miedo escénico, del asombro de los primerizos, de la ilusión por la victoria, del respeto total a la estética y ética horteras?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No dejemos que esto vuelva a ocurrir.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115253255796990944?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115253255796990944/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115253255796990944' title='35 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115253255796990944'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115253255796990944'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/el-da-de-la-camisa-hortera-fraude-y.html' title='El día de la camisa hortera (fraude y fin)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>35</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115222222054897602</id><published>2006-07-06T23:43:00.000+02:00</published><updated>2006-07-06T23:43:40.836+02:00</updated><title type='text'>El día de la camisa hortera (estatuts)</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/caretel%20hortera2.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/caretel%20hortera2.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1. Amarás a tu camisa como a ti mismo (por lo menos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2. Una camisa un voto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3. Sólo puede ganar una. En caso de empate entre dos o más camisas se procederá a repetir la votación entre todos los participantes con derecho a voto (ver punto 2). Los sujetos a ser votados serán únicamente las camisas que en primera ronda quedaron empatadas. En caso de nuevo empate se repetirá el proceso, hasta que la engorrosa igualada se desfaga. Este procedimiento se volverá a realizar cuantas veces sean necesarias: no al catenaccio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4. El único elemento de juicio que se tendrá en cuenta a la hora de emitir el voto será la camisa (habrá que obviar complementos, ornamentos, adornos, aderezos, campañas de difamación, complots, simpatías, antipatías, cardiopatías y demás subterfugios que pudieren trastocar nuestro fin último: QUE GANE LA CAMISA MÁS HORTERA).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5. Los complementos (etcétera) que acompañen a las camisas serán bienvenidos, pero nunca serán tenidos en cuenta a la hora de efectuar la votación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;6. El acto de votar es lo más importante que harás durante el año. Tu conciencia y tú estaréis solos con el propósito de conseguir nuestra elevada meta. Olvida a tus amigos (sencillo) y, sobre todo, olvida a tus enemigos (chungo). Por única vez en el año se te exige honestidad, rectitud, caballerosidad y sinceridad (sólo durante el acto de votar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;7. Las campañas de difamación, complots, conspiraciones, maquinaciones, conjuras, conchabanzas e intrigas quedan terminantemente prohibidas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;8. Las campañas de difamación, complots, conspiraciones, maquinaciones, conjuras, conchabanzas e intrigas deben realizarse en la barra del Moderfaker, con la connivencia de Rogelio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;9. Se prohibe expresamente votar a la camisa que le corresponda el número 26.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;10. Los votos de algunas señoritas rubias y morenas rizosas acamaradas estarán sometidos a la vigilancia de la ONU. En caso de voto interesado, estas mozas se verán despojadas de sus camisas y de sus novios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;11. Camisa, definición y propuesta:1 prenda de vestir de tela, abotonada por delante que suele llevar cuello y puños y que se pone inmediatamente sobre el cuerpo o sobre la camiseta.2 Revestimiento de un horno, un cilindro, una tubería o de otros tipos de piezas mecánicas.3 Funda reticular o incombustible con que se cubren ciertos aparatos de iluminación para que, al ponerse candente, aumente la fuerza luminosa.4 Carpeta o cartulina doblada en cuyo interior se guardan documentos galliformes.5 Tegumento que los animales abandonan después de la muda .&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;12. El apartado 11 no es vinculante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;13. El pucherazo ha de perseguirse, así como a las azafatas que lo pergeñen.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;14. La camisa debe lucirse con orgullo y gallardía durante toda la noche. Aquellos que incumplan esta norma serán abucheados y calificados como splitters.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;15. Amalá como yo la he amado y todo será alegría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;16. Extradict the pope.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115222222054897602?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115222222054897602/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115222222054897602' title='90 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115222222054897602'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115222222054897602'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/el-da-de-la-camisa-hortera-estatuts.html' title='El día de la camisa hortera (estatuts)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>90</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115193793793485092</id><published>2006-07-03T14:28:00.000+02:00</published><updated>2006-07-03T16:45:38.336+02:00</updated><title type='text'>El día de la camisa hortera (pensamientos)</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/hortera%20cartel.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/hortera%20cartel.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Por fin, tras un año de dolorosa espera, llega a nosotros el mayor acontecimiento del verano: &lt;strong&gt;El día de la camisa hortera&lt;/strong&gt;. Nos acercamos peligrosamente a su mayoría de edad, ya que este año se cumple el decimoséptimo aniversario del más ilustre de los certámenes. El evento, como viene sucediendo en los últimos tiempos, se desarrollará en el Mercurio, el próximo sábado, ocho de julio. Pero no siempre fue así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Originalmente (y aún ahora formalmente) el día de la camisa hortera se celebraba siempre el 5 de julio. Y, aunque frecuentemente el  devenir de las copas lo hacía desembocar en el citado bar de Malasaña, no siempre el Mercurio fue la sede oficial del lance sin par.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algunos han comenzado a calentar motores y elevar la tensión, ya que sólo puede ganar uno, o, mejor, debería escribir una, ya que la camisa es la protagonista absoluta y definitiva de la gran fiesta que nos espera. Ya sé que algunos miembros del sector purista del certamen se removerán ante sus pantallas al leer esto, pues en muchas ocasiones la camisa no ha sido el elemento diferencial. O, peor incluso, algunas victorias han sido conseguidas por prendas de dudosa procedencia, que nadie circunscribiría en una taxonomía clásica de la camisa.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/hortera1.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 0 10px 10px;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/hortera1.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;En esta época, la victoria se cotiza alta, pero conviene recordar los orígenes de El Día. En su primera edición no se proclamo ningún ganador, ya que el único objetivo era lucir el hortera que todos llevamos dentro, sin ningún ansia competitiva. Fue en la segunda edición, y ya avanzados en copas, cuando se eligió un ganador para ese año. La camisa (por llamarla de alguna manera) de ese año, para muchos, fue inferior a las que participaron en el primer certamen. Por este motivo, se eligió retroactivamente, un año después, al primer campeón del concurso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sistema actual de voto parece inmutable: una camisa, un voto. Pero esto tampoco ha sido la norma todos los años. No recuerdo si fue en el 95 o en el 96, cuando, registrando la participación más baja de la historia (tan sólo cuatro camisas a concurso (aunque la ganadora se habría llevado de calle el premio en sus últimas ediciones)), se decidió que fueran los parroquianos del bar (que ni siquiera era el Mercurio) quienes eligieran a la gloriosa vencedora de la noche.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Imagen%20068.1.jpg"&gt;&lt;img style="float:left; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/200/Imagen%20068.0.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;Claro que si hablo de cuatro camisas, muchos se pueden llevar a engaño sobre la magnitud del evento. La mayor participación de la historia se produjo hace tres años. Mi memoria empieza a fallar, por lo que pido colaboración a los miembros del chat, pero diría que las paupérrimas cuatro camisas vieron su número multiplicado, al menos, por veinte en el más multitudinario de los concursos perpetrados hasta la fecha. Y conviene aclarar que habría un número similar de acompañantes sin camisa (participante). Curiosamente, aquella celebración estaba patrocinada por una agencia de viajes y el primer premio era un viaje a Mallorca.&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/Imagen%20103.0.jpg"&gt;&lt;img style="float:right; margin:0 10px 10px 0;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/200/Imagen%20103.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;También se asistió a una de las mayores polémicas de la historia del evento: la conspiración del maderfacker, el 26, 26, 26 o las patas de pollo. Aunque siempre han habido disputas y controversia: la sal de la vida. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La última cosa que voy a comentar es la injusta fama que el concurso tiene de machista. Es cierto que ninguna mujer ha ganado (todavía). Sus excusas son de lo más variopinto. A mí la que más me gusta es la de que a ellas nuestras camisas les quedan estupendamente y no parecen horteras. Afortunadamente, ya hay algunas que han empezado a perder el miedo al ridículo, porque estar monísima de la muerte suele ser un handicap para conseguir la victoria. En mi opinión, el que no haya ganado ninguna chica todavía se debe exclusivamente a que sólo en los últimos años se han animado a participar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115193793793485092?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115193793793485092/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115193793793485092' title='67 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115193793793485092'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115193793793485092'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/07/el-da-de-la-camisa-hortera.html' title='&lt;strong&gt;El día de la camisa hortera&lt;/strong&gt; (pensamientos)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>67</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115151567314624729</id><published>2006-06-28T19:27:00.000+02:00</published><updated>2006-06-28T19:38:44.730+02:00</updated><title type='text'>mea culpa</title><content type='html'>Cuando un ser cercano fallece uno siente una extraña sensación de irrealidad, que se mezcla con el desconcierto, la pérdida y la pena. La vida sigue y, lo más curioso, es que tú sigues con ella. Te sorprendes cogiendo el autobús que te lleva al curro todos los días, repitiendo los gestos habituales y diciendo "aquí hay algo raro". Tu aturullada cabeza empieza a buscar en el disco duro y, de repente, lo recuerdas: "ah, coño, que se ha muerto". Entonces es cuando te atacan la irrealidad, la dolorosa aceptación y la sensación de pérdida definitiva.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esto se repite día tras día. Tu vida sigue tal cual y tú caes en su rutina, consiguiendo olvidar por momentos la tragedia. Pero, inevitablemente, llega el instante en que te dices las dos frases (aquí hay algo raro y ah, coño, que se ha muerto) y vuelves a sumirte en el desamparo. Con el paso del tiempo, tu cerebro acaba por aceptar la situación. Es el momento en que superas la fase de shock. La frecuencia de estos lapsos de irrealidad empieza a disminuir y la tristeza por esa pérdida se convierte en un cachito de ti mismo, que te acompaña, ya más sosegadamente, el resto de tu vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, llevo todo el día así. Me monto en el metro, oteo en busca de los cinco escotes más prometedores del vagón, me siento tras dos paradas, abro el libro entre bostezos y, de repente, noto que algo falla, que no es lo mismo. Entonces me digo: aquí hay algo raro y, después, en milisegundos, la terrorífica certeza. En el colegio, lo mismo. De charleta con los compañeros, revisando los libros de escolaridad de mis hijos, atendiendo alguna revisión postrera y, ZAS, "aquí hay algo raro"... Ah, coño, (terrorífica certeza) que Francia nos ha ortorizado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y, lo peor, es que esta vez ha sido por mi culpa. Ni superioridad en el centro del campo, ni mejor planteamiento táctico, ni mayor veteranía, ni somos unos lamentables, ni siempre lo mismo, ni pollas. NO ME TENÍA QUE HABER CORTADO EL PELO. Pero lo hice. Según me encaminaba a la peluquería, me asaltó la certidumbre: no vamos a perder ningún partido hasta que me corte el pelo. ¿Por qué lo hice entonces?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo fácil sería echarle la culpa al hijodeputa de mi jefe (el barbas). El barbas me hizo un ultimatum que venía a decir algo así como que la duración de mi contrato era inversamente proporcional a la longitud de mis cabellos (evidentemente, él no lo expreso así, pero no es el momento de hacer mofa de los iletrados y, sin embargo, hijosdeputa). En su momento, pensé en lo a gusto que estoy en mi cole, con mis compañeros, mis chavales, mis chavalas y viendo al barbas tan solo unas cuatro o cinco veces al año, sin demasiada interacción. Todos argumentos de peso para cortarme el pelo, máxime cuando llevaba yo barruntando la posibilidad de refrescar mi coronilla durante las últimas semanas. Pero, ¿qué importa un curro estupendo y una cabeza fresquita si en el otro lado de la balanza está la porculización de Francia?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero es tarde para lamentarse. Sólo quiero hacer pública mi vergüenza y compartir mi desolación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para animarme un poco, os diré que no todo fue malo. Enumero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;1) El gol de Zidane. Antes de que me acuséis de madridista infame (que lo soy), os aviso de que no voy por ahí. Bastante dura era la derrota como para soportar que el agorero de Javi se llevase la porra. El 1-3 acabó con sus esperanzas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;2) Voy a conservar el curro, a seguir vivo e, incluso, podría ser posible que en un plazo menor a los cuatro años consiga echar un polvo, ya que no tengo que cumplir las sucesivas promesas que fui profiriendo, desde el fatídico minuto ochenta y tres, a cambio del gol del empate (hacerme extensiones, donar mis dos riñones, celibato hasta el próximo mundial).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;3) Valverde ganador del tour.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;4) Más dura será la caída (Ucrania los funde en la final).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;5) Campeones en Sudáfrica (y Raul pichichi).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: aunque no tiene nada que ver con el post, sé que muchos sois fanáticos de los superhéroes, así que aquí tenéis el &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=wx82qBgyojg&amp;mode=related&amp;search="&gt;trailer&lt;/a&gt; de Superman.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115151567314624729?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115151567314624729/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115151567314624729' title='26 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115151567314624729'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115151567314624729'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/mea-culpa.html' title='&lt;strong&gt;mea culpa&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>26</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115082757588874032</id><published>2006-06-20T20:17:00.000+02:00</published><updated>2006-06-20T20:44:08.536+02:00</updated><title type='text'>and now for something completely different</title><content type='html'>En mi sección habitual, "grandes gilipolleces de la historia", continúo con el monográfico dedicado a los Monty Python (indudablemente los más grandes de todos los tiempos).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la entrada de hoy, nos trasladamos al &lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=4jDCxtC-yPw"&gt;ministry of silly walks&lt;/a&gt;. El sketch se comenta solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no quiero asumir ningún tipo de responsabilidades, si lo queréis intentar en casa os sugiero &lt;a href="http://www.sillywalksgenerator.com/"&gt;un poco de entrenamiento&lt;/a&gt;. Si esto os resulta demasiado complicado, lo mejor es que &lt;a href="http://www.thejohncleese.com/Broen-and-Ruth-Wuz-Here.html"&gt;consultéis al maestro&lt;/a&gt;. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además de esta versión (primer capítulo de la segunda temporada del Flying Circus), hay otra en directo en Monty Python Live at the Hollywood Bowl y un estupendo homenaje en Fawlty Towers, en el capítulo: "Los alemanes".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Buena suerte y a pasarlo bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pd: gracias, malperson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/raul.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/320/raul.jpg" border="0" alt="" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115082757588874032?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115082757588874032/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115082757588874032' title='51 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115082757588874032'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115082757588874032'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/and-now-for-something-completely.html' title='and now for something completely different'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>51</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115054815671265492</id><published>2006-06-17T14:41:00.000+02:00</published><updated>2006-06-17T17:18:32.256+02:00</updated><title type='text'>pequeñas miserias</title><content type='html'>Todo sucedió el jueves, que, no vamos a negarlo, empezó mal. La zorra de la alarma del móvil sonó inclemente a eso de las siete. Tras diez minutos de encarnizadas negociaciones, conseguí levantar mi cuerpo, cuya pesadez era toda una muestra de su escepticismo ante mis razonados argumentos sobre la necesidad de ir a currar ese día. Penosamente, me arrastré hasta el baño, donde conseguí la primera buena sensación del día mientras vaciaba la vejiga. Algo más animado, me dirigí a la cocina. Pero mi leve buen rollo, desapareció cuando escuché los guturales y calmados ronquidos de el puto inquilino. Con cierta mala hostia llegué al umbral de la cocina. El espectáculo era dantesco.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Supongo que debo hacer un inciso. Entre el puto inquilino y yo no es todo mal rollo. A veces podemos llevarnos bien e, incluso, hubo una época en la que se nos podía considerar amigos. Entre los acuerdos a los que llegamos sin necesidad de la ayuda de ningún abogado, estaba el contratar a una chica para que nos adecentara una vez a la semana la casa blanca. El día elegido es el jueves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como he escrito, el puto inquilino y yo a veces funcionamos como un equipo. A lo largo de nuestra penosa convivencia, hemos desarrollado una asombrosa habilidad para ensuciar todos los cacharros de la cocina durante el periodo reglamentario de siete días. Lo hacemos con tal precisión que, sin necesidad de acudir a métodos más sofisticados, se puede establecer en qué día concreto de la semana nos hallamos con un simple vistazo a la distribución de montones de vasos, tazas, platos, cazuelas, potes, cubiertos y demás utensilios culinarios usados en el interior de nuestra cocina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La fotografía de aquella mañana no dejaba lugar a las dudas. Las torres de copas en equilibrios imposibles, los árboles de tenedores y cucharillas con sus espinosas ramas, las majestuosas plataformas de fuentes y boles, cubiertas de musgo y limo, los hongos tempranos asomando del líquido primordial que cubría parte de la olla a presión, la sangre, el sudor y las lágrimas, únicos restos del chorizo Palacios, coloreando los filos de una sucesión ordenadamente caótica de cuchillos de distintos tamaños, la tabla de cocina con una amalgama indescriptible de restos de ingredientes de las gastronomías de los lugares más remotos, eran prueba inequívoca de que el jueves era, sin discusión posible, jueves.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sólo dos cucharillas habían sobrevivido a la hecatombe semanal. Sus brillos metálicos destacaban sobre el fondo de forma grotesca, como un personaje coloreado en una película en blanco y negro. Con cierta preocupación rebusqué en los armarios, preso de una sensación de fatalidad. Mis intentos confirmaron mis temores: no quedaba ningún recipiente limpio donde servirme el irrenunciable nesquick matinal. La sensación de mal rollo creció en mi interior y mi ira se focalizó en el leve eco del apacible dormir de el pobre puto inquilino. Una expresión de inmisericorde determinación iluminó mi rostro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con frialdad, cogí una taza, por cuyas paredes trepaban los restos del gazpacho saboreado un par de días antes. Con precisión de asesino profesional, conseguí limpiarla sin perturbar la inestable armonía de los cacharros que abarrotaban el fregadero. Despejé doce centímetros cuadrados de la mesa y, sin inmutarme, vertí la leche en la inmaculada taza, tomé una de las dos cucharillas, cogí el nesquick y me preparé el chocolatado refresco que necesito ingerir cada mañana. Después de saborearlo, como una máquina carente de sentimientos, encontré una zona casi despejada de la pila y coloqué los dos útiles gastronómicos que acababa de manchar, formando una nueva protuberancia en la extraña criatura que invadía nuestra cocina. Impasible, enfoqué mis ojos en la única cucharilla limpia. Con una sonrisa congelada, la tomé y encaminé mis pasos a los fogones, donde descansaba la olla a presión y su caldo primigenio. Dirigiendo una mirada de psicopata vengador hacia la habitación de el puto inquilino, creí captar el pacífico arrullo de su dormitar un segundo antes de que mis dedos dejaran caer la cucharilla en el heterogéneo líquido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El resto del día fue estupendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115054815671265492?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115054815671265492/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115054815671265492' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115054815671265492'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115054815671265492'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/pequeas-miserias.html' title='&lt;strong&gt;pequeñas miserias&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-115002734300450501</id><published>2006-06-11T13:00:00.000+02:00</published><updated>2006-06-11T14:58:35.563+02:00</updated><title type='text'>Sucedido</title><content type='html'>Hace unos días, paseándome por el emule, mi instinto freak me condujo directamente a una joya, en lo que a título se refiere: The whore of the rings. Evidentemente, no lo pude dejar pasar, hice el doble clic y esperé impaciente a que se bajarán los aproximadamente 700 megas que tenía el filme.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a hacer una crítica de peli porno, ya que tenemos en el chat algunos expertos mucho más cualificados en estos avatares que el que suscribe, un simple, aunque constante, aficionado al género. En cambio, sí voy a criticar a mi equipo informático. Es cierto que la pantalla tft de 17 comillas es estupenda (sobre todo para lo que estaba acostumbrado), pero la reproducción de videos no alcanza una calidad suprema, especialmente si selecciono el modo pantalla completa. Teniendo en cuenta la geografía de mi habitación, si no elijo esta modalidad de pantalla, la observación de cualquier película desde mi cama se convierte en un complicado ejercicio, a medio camino entre el creo-que-eso-es-un-pie y el acto de fe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto que esto me retrotrae a mi más tierna adolescencia, cuando, los viernes por la noche, afinaba mi mirada entre las rayas negras y blancas del plus, intentando captar/imaginar a dos seres humanos copulando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La ensoñación fue divertida al principio, pero en esta época de pantallas gigantes, porno asequible y adolescencia aproximadamente superada, uno ya no está para estas cosas. Si hubiera sido otro filme, no me hubiera importado visionarlo con las leves imperfecciones de la pantalla completa, pero tratándose de tan ilustre título, decidí que, en esta ocasión, debía otearlo en condiciones, es decir, en una televisión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El problema es que la tele está en el salón, lo que supone uno de los territorios comunes que comparto con el puto inquilino (sí, sé que en el contrato sólo figura el uso de su oscura cueva, pero, con ayuda de su abogado, ha podido establecer que puede pasearse por el salón y otras zonas compartidas, por el simple hecho de que suponen el único contacto posible de su cuarto con la salida de la casa blanca (mierda de leguleyos)).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tracé un plan casi perfecto. Tras casi un año de insoportable convivencia, he establecido un patrón de comportamiento en el ente que comparte mi casa. Entre sus licenciosas costumbres, se incluye el llegar a altas horas de la madrugada, inmerso en una condensada neblina de alcohol no whiskyano, con los ojos enrojecidos y saltones, haciendo el máximo ruido y causando toda molestia imaginable. Tras pasar unos minutos regurgitando en el baño, avanza hasta su madriguera, lugar en el que, al fin, descansa profiriendo guturales ronquidos, propios de alguna especie de jabalí ya extinguida, pero que, sin duda, comparte el 102 por ciento de su genoma con el individuo que nos atañe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La otra noche, el puto inquilino siguió su modus operandi sin saltarse una coma. Pacientemente, esperé hasta que sus insufribles gañidos empezaron a martillear con su arritmia habitual. Sigilosamente, abandoné mi cuarto y me dirigí a la cocina, donde me armé con la ineludible servilleta de papel reglamentaria. A pesar de que los rugidos seguían poblando la oscuridad de mi casa, decidí no confiarme y retorné a mi habitación, donde esperé otra media hora para obtener un margen más allá del prudencial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con la mano izquierda sostuve el DVD y la servilleta, mientras que con la diestra procedí a bajar el picaporte de mi puerta a una velocidad casi nula, para evitar cualquier sonido delator. El tiempo se detuvo como en una pesadilla. Un sudor frío empezó a cubrirme, mientras mis movimientos infinitesimales iban obteniendo su objetivo. Me acercaba a un momento crítico, pero años de experiencia en la consecución de la intimidad onanista consiguieron evitar el gemido que suelen emitir las visagras de la puerta de mi cuarto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debía sentirme feliz y exultante, pero había algo extraño, algo que no encajaba. El pasillo tendría que haber estado inmerso en la más absoluta negrura, pero una luz indirecta iluminaba el suelo, al que yo dirigía mi vista. A camara lenta, alcé mi mirada. Y allí estaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Exactamente igual que si me hubiera estado mirando en un espejo, observé una figura reptiliana que se asomaba detrás de la hoja de una puerta. En su mano izquierda, como en la mía, una servilleta y un DVD. En la sombra de su bigote, unas perlas de sudor, hermanas de las mías. En su mirada, el mayor espanto por tan desafortunado encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, me recompuse:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Iba al baño -gruñí con la misma sonrisa de Humperdink cuando Buttercup le &lt;br /&gt;pilla en el renuncio sobre los barcos que deberían estar buscando a Wesley. Torpemente y sin ningún éxito, traté de esconder mi mano izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Yo también -respondió el puto inquilino, imitando mis grotescos movimientos y asumiendo una expresión de pillada definitiva, gemela de la mía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada uno fuimos a un baño y nos retiramos a nuestros aposentos, saludándonos con una leve inclinación de cabeza. Mierda de convivencia...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-115002734300450501?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/115002734300450501/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=115002734300450501' title='41 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115002734300450501'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/115002734300450501'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/sucedido.html' title='&lt;strong&gt;Sucedido&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>41</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-114993349225962112</id><published>2006-06-10T11:32:00.000+02:00</published><updated>2006-06-10T11:59:21.743+02:00</updated><title type='text'>mal rollo</title><content type='html'>Estoy hasta los huevos del efecto sábado por la mañana. No sé si es el garrafón del VO, el exceso de cocacola en el JB, que me estoy haciendo mayor o que me estoy acostubrando a despertarme pronto, pero el caso es que, no falla, en cuanto supero el par de copas en una noche, el siguiente despertar se produce varias horas antes de lo humanamente correcto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se ve que hoy estoy de mal rollo. Uno de los motivos fundamentales es la monumental espantada que se va a producir el próximo curso. Yo estaba preparándome para el efecto segundo de bachillerato (antaño COU), pero trabajo en un centro concertado hasta cuarto de ESO y privado a partir de bachillerato. Los padres, hasta cuarto, no tienen demasiado incoveniente en pagar el impuesto revolucionario del colegio (concertado=gratuito, salvo por las actividades extraescolares, en las que están matriculados todos los alumnos=impuesto revolucionario).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el bachillerato es otra historia. El impuesto se convierte en sangría definitiva y mi cole, salvo su espectacular profesorado, tiene poco que ofrecer, así que los padres (los culpables de todo), con buen criterio, se llevan a sus criaturas a otros centros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y dónde está el problema? (os preguntaréis). Pues que, al contrario de lo que se va diciendo por ahí, los adolescentes de hoy en día son una panda de gente megaestupenda doble con queso y yo, salvo a deshonrosas excepciones, les estoy ya echando de menos. Se me van unas cuantas figuras excepcionales y tengo un leve ataque de morriña...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero así es la vida del profesor: desprecio social, sueldo ínfimo, abandono moral, indefensión estructural, incomprensión global y vacaciones impuestas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo bueno es que llegan los nuevos y que no se van todos los estupendos (y no hablo de Natalie (que se queda), que está de un tontorrón con su primer suspenso (chispas) que no hay quién la aguante).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En fin, siento el tono del post, pero estoy un poco de bajón (la pespectiva de dos meses de vacaciones impuestas por las altas jerarquías sin ver a mis niños es aterradora, aunque no lo entendáis).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-114993349225962112?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/114993349225962112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=114993349225962112' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114993349225962112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114993349225962112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/mal-rollo.html' title='&lt;strong&gt;mal rollo&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-114933351826593265</id><published>2006-06-03T12:27:00.000+02:00</published><updated>2006-06-04T00:08:34.026+02:00</updated><title type='text'>ser o no estar</title><content type='html'>Pues, al final, voy a pasar del puto inquilino, del deporte adolescente y de la noche de copas. La ganadora es mi nueva novia del curro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como ya adelanté ayer, no hay que preocuparse demasiado. Se trata de un asunto legal (ella es mayor de edad) y además es mentira (de momento).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es este último paréntesis el motivo de la entrada: de momento. Poniéndonos en antecedentes, la chica del curro (desde ahora la chica estupenda de infantil) es una lozana morenaza de dimensiones bastante asombrosas. Tiene un tipito catalogado muy próximo al estupén, aunque, una vez vista, lo de tipito se ve que es una palabra que no conjuga con ella, ya que se trata de una muchacha de altura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizás me esté excediendo con la descripción. El fáctor posibleinterés, añadido al primaveradelamuerte, sin duda afecta mi juicio (por otro lado nunca demasiado atinado en esta lides). El asunto es que a lo largo del presente curso académico ha habido un acercamiento notable entre la chica estupenda de infantil y el que suscribe. Han habido varias tardes de cañas, donde, además, he podido constatar que se trata de una chavala realmente maja y la rumorología en el centro de trabajo se ha disparado acerca de nuestra posible relación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conviene hacer un inciso (para los que todavía no son miembros del chat) sobre mi centro de trabajo. La rumorología no proviene (de momento (vaya, otra vez)) de mis compañeros-porteras, sino que tiene su origen en los sujetos con los que trabajamos: nuestros alumnos (fundamentalmente las mías) están convencidos de que estamos líados. Es un rumor inocente, ya que los chavales se entretienen (además de con muchas otras cosas) emparejando profesores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que, confieso, en determinados momentos (como este) no me importaría que el rumor se volviera realidad. Pero hay algunos puntos en contra, que paso a enumerar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto uno: &lt;strong&gt;factor pereza&lt;/strong&gt;. Es un clásico del principio de cualquier historieta (casi escribo relación). Ahora mismo, más allá de la indudablemente incómoda asexualidad compartida, me hallo en un instante vital bastante confortable. La masturbación ayuda y uno no sabe si meterse en otro embolado. Sé que suena un poco regular esto del embolado, pero lo escribo refiriéndome al aspecto de leve (o grave) complicación vital que acompaña a cualquier relación (casi escribo historieta) de pareja.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto dos: &lt;strong&gt;factor compañeradecurro&lt;/strong&gt;. Sin duda también hablamos de un clásico en esta ocasión. Pero no por tópico deja de ser cierto. La certidumbre sobre lo efímero de las relaciones de pareja (no es que sea un escéptico, creo firmemente en el amor verdadero y eso, pero mi experiencia y la de mis compañeros me hace pensar que está un poco complicado) me hace pensar en el después. Claro, que debería precisar después de qué:&lt;br /&gt;a) una noche de copas en la que al final pasa de mí.&lt;br /&gt;b) una relación estupenda de cuatro días/años en la que al final pasamos mutúamente el uno del otro.&lt;br /&gt;c) un polvete y punto.&lt;br /&gt;d) otras.&lt;br /&gt;En cualquiera de las opciones, producida la llamemosla ruptura, suele incomodar leve(grave)mente el encuentro con la susodicha. Y el ser compañeros de curro pues como que multiplica (notablemente) la opción de encuentros fortuitos no deseados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, bueno, estoy en plan un poco lamentable escribiendo todo esto, cuando todavía no sé si, más allá del buen pálpito que siento al respecto, existe la posibilidad real de que pase algo (tengo una cierta costumbre de ponerme la venda antes de seccionarme el brazo (o el hipotálamo, querido elpep)). Lo que me lleva al punto tres.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Punto tres (y más importante): &lt;strong&gt;factor pisycaca&lt;/strong&gt;. Pues sí, para que nos vamos a engañar. Aquí está la verdadera clave de la historia o el meollo del asunto. Me he puesto a escribir el post (voy mejorando en mi vocabulario) simplemente porque acabo de escribirle un mensaje y no me acabo de atrever a mandárselo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os pediría consejo, pero sé que estáis demasiado ocupados con el chat y no quiero interrumpir. Seguiremos informando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-114933351826593265?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/114933351826593265/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=114933351826593265' title='118 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114933351826593265'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114933351826593265'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/ser-o-no-estar.html' title='&lt;strong&gt;ser o no estar&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>118</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-114915250667690174</id><published>2006-06-01T10:30:00.000+02:00</published><updated>2006-06-01T11:01:46.686+02:00</updated><title type='text'>TESTIMONIO</title><content type='html'>Lo siento, pero en esta hora convulsa, no puedo evitarlo. Quiero unirme al profundo dolor, a la desazón infinita, al desgarro máximo y a la confusión sin límite que en estos terribles momentos remueven a nuestra patria esPAÑA.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me podéis llamar ventajista, aprovechado, falaz y anicónico, pero es lo que me sale del alma (con la fuerza de las olas, yo).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha muerto Rocío Jurado y quiero, ahora que la angustia y la sinrazón me ahogan, ofrecer un testimonio. Si alguien necesita alivio, ofrezco humildemente este foro para desacargar esta pena y rellenar este vacío (sí, hablo del blog).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hace 61 años y pico (el shock, la falta de memoria y la ley de protección de datos me impiden ser más preciso) me compré un hamster al que llamé, sin que nadie lo comprendiese en ese momento, Rocio (nótese la ingeniosa ausencia de acento). Desde el principio se veía que era un hamster diferente: la forma en la que comía, el modo en que corría por su noria, el tono de sus lamentos cuando quería escapar de su jaula, el donaire con que ejecutaba sus deposiciones,... No sé, esas pequeñas cosas que hacen a un hamster especial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Podría contaros muchas anécdotas, alegres y tristes, pero me embargan la emoción y la congoja. Sólo reflejaré su gusto por la copla, los toros y los puros...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bien, pues sé que algunos descreídos no darán crédito a mis palabras, pero sólo puedo proclamar la verdad de los hechos. No hablo ni para atéos, ni para cínicos, ni para escépticos. Escribo para los que creen en que hay algo más, para los que tienen esperanza, para los que no niegan el DEstino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, Rocio (insisto en la brillante ausencia de tilde) ha muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos diréis que es coincidencia, casualidad o azar. Pero yo me río de vosotros. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rocio no ha fenecido por casualidad. Ha expirado en la bañera, después de cuatro minutos de inmersión forzosa. La lástima es que, por motivos laborales, no he tenido tiempo de diseccionar su pancreas (¿los hamsters tiene pancreas?).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo seguir. Os dejo a vosotros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-114915250667690174?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/114915250667690174/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=114915250667690174' title='49 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114915250667690174'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114915250667690174'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/06/testimonio.html' title='&lt;strong&gt;TESTIMONIO&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>49</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-114873554878986066</id><published>2006-05-27T14:19:00.000+02:00</published><updated>2006-05-27T19:03:26.633+02:00</updated><title type='text'>Joselyn</title><content type='html'>La primavera aprieta...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayer por la noche, me vi obligado por las circunstancias a ingerir una considerable cantidad de copas de JB-cola. Llevaba una temporada en modo vieja-gloria, lo que estaba favoreciendo a mi organismo. La ausencia de sustancias tóxicas es algo que se agradece a veces (fundamentalmente por la mañana). Pero ayer no pudo ser.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Culpable? La primavera. Las chicas vuelven a florecer, los escotes crecen exponencialmente, los tirantes pueblan nuestros bares y siempre podía aparecer la rubia estupenda del Tuxcla. Moraleja: copa tras copa hasta las cuatro de la mañana. No hubo gran éxito (eufemismo de ningún éxito). Las chicas no me hicieron caso, la rubia estupenda del Tuxcla no pasó por el Tuxcla y los tirantes/escotes/ydemásinstrumentosdeldemonio sólo consiguieron elevar un poco mi nivel de enfermedad. Por lo menos estaba la camarera estupenda del VO, que obtuvo el gran honor de ser la elegida para mi esforzada masturbación de madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana me he levantado con resaca. Pero eso no ha sido lo peor. Me he despertado a las 9:44 AM. Pero eso tampoco ha sido lo peor. No me he conseguido dormir otra vez. Pero ni siquiera eso ha sido lo peor. Ante mi insomne fracaso he decidido aprovechar la mañana. Eso sí ha sido lo peor. He corregido algunos trabajos, he jugado al Ogame, he puesto una lavadora y me he ido a hacer la compra a las 13:00 porque quería (necesitaba) tomar gazpacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcosto (o Caprabo) estaba hasta el culo. Media población del planeta Tierra ha decidido hacer la compra a las trece horas en el supermercado de al lado de mi casa. Con la superioridad moral que confiere la resaca (y con mi desaliñado aspecto (no me he duchado pensando en que ya lo haré después de la siesta (tengo pánico a que este innegociable descanso también se malogre...))), me he paseado por las distintas secciones, ajeno a la batalla que suelen entablar las viejas por conseguir un puesto mejor en la pescadería/carnicería/frutería/etceteraría. Poco a poco he ido haciendo acopio de los ingredientes para el gazpacho (además de otras vituallas que no mencionaré aquí), ignorando la cruenta contienda que se desarrollaba a mi alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero, al llegar a la caja, la refriega era de tal intensidad que, a pesar de mi descomunal resaca, no he podido evitar verme involucrado en una escaramuza, cuyo objetivo era conseguir un mejor sitio para pagar más rápido. A pesar de mi empeño por llegar a la caja 4, me he visto arrastrado por una recua de cacatúas que, blandiendo sus chapatas, me han forzado a introducirme en la cola adyacente. Los beneficios, para estas hostiles ancianitas, eran obvios: teníamos abierto el camino para pagar en tres cajas (cinco, seis y siete). Pero me he sentido completamente desazonado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me explico: desde hace aproximadamente un mes, hay en Alcosto una nueva cajera estupenda (la cajera estupenda de Alcosto) y, por distintos motivos, nunca he conseguido que sea ella la que me cobre. Hoy estaba en la caja 4, con su deslumbrante y encantadora sonrisa, su mirada entre tímida y divertida y con esa luz que a veces desprenden las cajeras estupendas. El tsunami de carcamales me ha desviado de nuestro irrenunciable encuentro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no estaba todo perdido. Con firmeza me he asentado en la cola de la caja 5, situación que una ballena ha aprovechado para saltarme por encima y ganar veinte segundos en la caja 6. El orondo cetáceo humano me ha mirado victorioso por su arriesgado movimiento, pero no se ha dado cuenta de que a mí no me importaba. Mi posición de privilegio me permitía observar a la cajera estupenda de Alcosto sin perder detalle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el momento definitivo ha acontecido cuando nuestras miradas se han encontrado brevemente y (me ha parecido) su sonrisa ha aumentado levemente...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo malo es que era el único momento en que podía vislumbrar el pin donde venía su nombre: &lt;strong&gt;Joselyn&lt;/strong&gt;. Y escribo "lo malo" porque ella se ha pensado que mi intención era mirarle las tetas. Su sonrisa se ha evaporado y su furibunda expresión me hace pensar que nuestro historia de amor va a estar complicada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El fútbol es así. Lo dejo, que todavía tengo que tender la ropa y hacer el gazpacho (mierda de resaca...)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-114873554878986066?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/114873554878986066/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=114873554878986066' title='33 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114873554878986066'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114873554878986066'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/05/joselyn.html' title='&lt;strong&gt;Joselyn&lt;/strong&gt;'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>33</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-114858796705996154</id><published>2006-05-25T21:22:00.000+02:00</published><updated>2006-05-27T04:24:26.000+02:00</updated><title type='text'>perico</title><content type='html'>Uno de los días más inquietantes de mi adolescencia (y, por extensión, de mi vida) fue el 19 de julio de 1988. Andaba recorriendo mis dieciséis veranos y había una chica que, además de gustarme (personalmente), no paraba de devorarme con los ojos e, incluso (a veces), con la mirada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La moza en cuestión se llamaba Arancha y tuvo el dudoso honor de ser la primera chica a la que besaba, en plan beso (acontecería días después, en el kilómetro cuarenta y cuatro de la N-I, o, mejor, debajo de la N-I, a la sombra de un romántico puente de la susodicha autopista, con un incomparable cielo estrellado...).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A primera vista, sospecho que se puede entender mi inquietud: adolescente de 16 tacos, virgen incluso en lo que a morreos atañía, hormonalmente normal, con una chavala de buen ver, aparentemente por la labor (de besarle (hasta entonces meta vitalmente inalcanzable)), etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero eso no supuso nada excesivamente grave. No negaré que andaba yo un poco removido por la situación, pero ese verano todo podía ocurrir. Esa estación estaba siendo mítica por otro motivo: las siestas habían desaparecido y todo era alegría, hasta que, escuchando a José María García, llegó a mis oídos la fuente de mi mayor inquietud: Perico Delgado (que estaba ganando, por fin, el tour de calle) había dado positivo en un control antidoping.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me lo podía creer. Es cierto que el asunto Arancha me tenía un poco descolocado, pero nuestra evidente victoria en el tour me confería una confianza y una tranquilidad definitivas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa tranquilidad desapareció, aunque, al final, unos días después me liaría con Arancha y Perico ganaría mi primer tour de Francia (gracias a las desavenencias entre la UCI, la organización del tour de Francia y la federación internacional (creo recordar)). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desde ese día (y hasta ayer) estoy en contra de los controles antidoping en el ciclismo. Me toca especialmente los cojones que tengamos a Gurpegui jugando tranquilamente, mientras que a Heras se le fulmina la carrera (por no hablar de Pantani o el Chava). Los jugadores de la NBA tienen permiso para no pasar un puto control en los putos juegos olímpicos, mientras que un pobre ciclista está siendo vampirizado cada veinte segundos. No sé que hubiese sido de mí si nos llegan a mangar ese tour...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero todo esto cambió ayer, cuando me enteré de que habían arrestado a Manolo Saiz por temas relacionados con el dopaje. Creo que hay pocos tipos que me caigan peor que el capullo del Saiz, que osó enfrentarse a nuestro épico Indurain, así que mi cambio de parecer puede estar algo concicionado por su implicación en tan turbio asunto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El exdirector de la ONCE es el pringado por excelencia del deporte (después de Alonso (¡controles antidoping en la fórmula uno ya!)).&lt;br /&gt;Así que, desde ayer, he decidido convertirme en un talibán de la pureza en el ciclismo. ¿Qué se puede esperar de un deporte cuyo grito de guerra es: perico, perico?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡CADENA PERPETUA PARA SAIZ Y MUERTE A RONALDINHO!!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-114858796705996154?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/114858796705996154/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=114858796705996154' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114858796705996154'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114858796705996154'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/05/perico.html' title='perico'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-28060980.post-114832477179149471</id><published>2006-05-22T20:35:00.000+02:00</published><updated>2006-05-23T00:10:11.006+02:00</updated><title type='text'>Que triste despertar... (ahora sí)</title><content type='html'>Bueno, hoy me he arremangado la camisa y creo que ésta es la buena.&lt;br /&gt;  Gran momento la inauguración del asunto blog. Además es estupendo el tema de borrar las entradas (si no fuese así, se sabría que estoy mintiendo y que este blog ya ha sido inaugurado otra vez). Pero esto es un instante importante, así que bien vale vivirlo dos veces.&lt;br /&gt;  Ayer (en la primera inauguración) tuve un par de problemas. El primero fue el descubrimiento de la traicionera tecla de enter de mi teclado. Tras una semana de escasa inspiración, decidí aprovechar mi resaca dominguera para dejar fluir a las musas. Me busqué un título acorde con la situación (que triste despertar) y me dispuse a dejarme llevar por el momento. Pero el momento fue más rápido que yo, ya que tecleé enter (o return (o la tecla con flecha + ángulo recto)). En lugar de verme en el recuadro donde actualmente escribo la entrada, observé el inquietante mensaje: publicando entrada.&lt;br /&gt;  El título era bueno y la temática prometedora, pero el resultado global era bastante escueto (por no decir escaso o nulo). Con cierta preocupación, oteé la pantalla de mi ordenador, en busca del cancelar correspondiente, pero éste no se asomó por mi monitor, por lo que tuve que conformarme con este desafortunado inicio en mi nueva era bloggera.&lt;br /&gt;  Rápidamente le vi el lado positivo a la historia. No sabía lo que iba a escribir, así que mi error, quizás, fuese un clásico acto fallido freudiano, que me iba brindar en bandeja de plata la excusa para teclear un sinsentido, explicando el porqué de tan aséptica entrada.&lt;br /&gt;  Me puse dedos a la obra y, en un santiamén, me vi con mi primera (segunda) entrada, bastante resultona y apañada para cómo habían empezado las cosas.&lt;br /&gt;Pero tuve otro problema de novato (el segundo): mi codificador (esto lo supe luego) estaba en modo chino-del-sureste-de-alguna-parte-(o-lugar), por lo que mis acentos y eñes se convertían en signos de interrogación: mi absurdo galimatías era, además, ilegible.&lt;br /&gt;  Me pareció un comienzo esperanzador. Lo malo es que encontré (media hora más tarde) la posibilidad de eliminar entradas. De nuevo, la tecla de enter de mi ordenador actuó tajantemente ante mi leve pulsación. Mis dos primeras entradas fueron eliminadas (y no ha habido manera de recuperarlas).&lt;br /&gt;Pero dejemos el pesimismo para tiempos mejores: ya tenía excusa (doble con queso en este caso) para comenzar esta andadura.&lt;br /&gt;  Así que, aquí estamos al fin. En breve, seguiremos informando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/28060980-114832477179149471?l=mismasreglas.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mismasreglas.blogspot.com/feeds/114832477179149471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=28060980&amp;postID=114832477179149471' title='15 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114832477179149471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/28060980/posts/default/114832477179149471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mismasreglas.blogspot.com/2006/05/que-triste-despertar-ahora-s.html' title='Que triste despertar... (ahora sí)'/><author><name>Ignatius</name><uri>http://www.blogger.com/profile/09467911705817427386</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='25' height='32' src='http://photos1.blogger.com/blogger/4413/2966/1600/gumby2.jpg'/></author><thr:total>15</thr:total></entry></feed>
